energías renovables

Olga García García, Consejera Transición Ecológica y Sostenibilidad Junta de Extremadura: “Estamos tramitando más de 150 proyectos con una potencia pico de 5.900 MW”

Posted on

Entrevista con
Olga García García
Consejera Transición Ecológica y Sostenibilidad Junta de Extremadura

Extremadura ha seguido liderando en España durante el año 2021 la puesta en marcha de megawatios fotovoltaicos. ¿Este fuerte crecimiento va a poder continuar en los próximos años?

Es un logro colectivo que Extremadura encabece la generación renovable en nuestro país. Ocupamos una posición predominante a nivel nacional en el proceso de transición energética por los más de 4.000 MW fotovoltaicos instalados, el 25% del total. Somos la locomotora solar de España. El año pasado se instalaron en la región 1.312 nuevos MW de esta tecnología, lo que supone casi un 51% más que el año anterior. Este crecimiento ha permitido que se incrementase casi un 56% la generación renovable extremeña con respecto a los datos de 2020. De esta forma la participación de las energías verdes ya supone el 38 % del total de la electricidad que generamos.

Cuando se aprobó el Plan Extremeño de Integrado de Energía y Clima en 2021 nos propusimos el objetivo de poner en servicio una media de 1.000 MW al año. Hemos sobrepasado esa cifra en los dos últimos años y tenemos buenas perspectivas para los próximos, dados los más de 150 proyectos que estamos tramitando con una potencia pico de 5.900 MW. A ello se une el empuje que va a suponer la nueva planificación de la red de transporte eléctrico recién aprobada que en Extremadura conllevará la construcción de 4 nuevas subestaciones y la ampliación de otras dos.  Esto supone un aval para integrar y dar salida a la nueva generación fotovoltaica en los próximos años.

Creo que estamos embarcados en un proceso ilusionante de transformación energética cuyas ventajas ya son apreciables en términos de inversión, empleo y competitividad empresarial en particular por la disponibilidad de energía limpia y barata que está suponiendo un revulsivo indudable para la atracción de nuevas inversiones industriales.

El crecimiento exponencial del autoconsumo en Extremadura en hogares y empresas que se está produciendo ¿está relacionado con lo ocurrido con los precios de la energía?

Antes de la aparición de las turbulencias en los mercados energéticos que estamos padeciendo, el autoconsumo ya estaba creciendo en nuestra región. Lo que los altos precios de la energía han provocado es una intensificación del ritmo de desarrollo de nuevas instalaciones.

Crecemos en porcentajes exponenciales de más del 200%. En los primeros seis meses de 2022 ya hemos puesto en servicio las mismas instalaciones que en todo 2021, superando las 3.400 con más de 44 MW de potencia. Creemos que en este despegue del autoconsumo también está relacionado con la política de promoción que venimos llevando a cabo desde hace años desde la Junta de Extremadura en coordinación con el conjunto del sector en la Mesa de promoción del autoconsumo que se reúne periódicamente para abordar actuaciones que favorezcan el impulso de estas instalaciones. Estamos poniendo el acento en las pymes y en el ámbito rural.  En este sentido las importantes ayudas que hemos puesto en la calle financiadas por los fondos de recuperación europeos están suponiendo un evidente estímulo.

La hoja de ruta del autoconsumo nacional nos atribuye un potencial de 200 MW en 2030. Creemos que es factible alcanzarlo y superarlo. Estamos dedicando muchos esfuerzos para conseguirlo porque creemos que, dados nuestros recursos, la generación distribuida tiene un relevante papel que desempeñar en Extremadura.

Desde la Consejería hacemos periódicamente campañas publicitarias en torno a las ventajas del autoconsumo y de las comunidades energéticas. La última llevaba por lema “Luz Verde al futuro energético” que resume muy bien nuestra ambición.

¿Qué importancia tiene para Extremadura la gigafactoría de baterías anunciada en Navalmoral de la Mata que se une a otros como la fábrica de baterías de Badajoz?

El presidente de la Junta de Extremadura ha calificado este proyecto de gigafactoría como una oportunidad histórica y estoy convencida de que por entidad e incidencia lo será. Extremadura se incorpora a una industrialización de vanguardia con proyectos tractores para Campo Arañuelo, también para Badajoz y en otras partes de la región. Y como he dicho el poder acoger este tipo de industrias también es consecuencia del despliegue renovable al poder garantizar una energía abundante, limpia y barata.

Me gustaría destacar que estamos trabajando para materializar en la región proyectos integrales de desarrollo en torno a la movilidad sostenible que integren en la región toda la cadena de valor. Así, por ejemplo, si se extraen los minerales en Extremadura su transformación industrial se debería producir aquí. La transformación en el territorio extremeño de los recursos mineros presentes en Extremadura supone una prioridad para aumentar el tejido productivo extremeño para contribuir a mejorar el empleo en zonas rurales y afrontar el reto demográfico.

Lo que tenemos que poner en valor es que está ocurriendo lo que en otros tiempos era inimaginable, que Extremadura estuviera pugnando por industrias de última generación. Vinculamos nuestro futuro económico al desarrollo industrial y energético sostenible. Hemos iniciado un camino hacia una Extremadura que crece de manera sostenible con base en una economía verde y eficiente en el uso de los recursos. En conjunto todos estos proyectos forman parte del proceso de transición ecológica que defendemos y representan una ocasión única para atrapar el futuro.

El Plan Extremeño Integrado de Energía y Clima contempla la instalación de otras tecnologías de generación eléctrica, cómo evolucionan la eólica, la biomasa o la cogeneración. ¿Se alcanzarán los objetivos perseguidos en 2030?

El PEIEC ha comenzado su camino como es lógico incidiendo en el desarrollo fotovoltaico, pero la planificación para nuestra transformación energética es muy amplia y abarca toda la década por lo que esperamos su despliegue en paralelo a la evolución y disponibilidad tecnológica.  La eólica se va implantando poco a poco teniendo siempre presente que nuestro potencial es limitado, la biomasa sigue ese mismo camino y seguiremos incentivando su implantación. Hay expectativas positivas en cuanto a la hidridación y al bombeo. A esto se debe sumar el almacenamiento. Nuestro primer hito de almacenamiento es de 160 MW en 2025.

Me gustaría señalar que esperamos que la puesta en marcha del Centro Ibérico de Almacenamiento Energético en Cáceres suponga una palanca para un avance sustancial en la región. También la producción de hidrógeno verde, tanto de biogás como a partir de excedentes renovables de fotovoltaica, se empieza a vislumbrar en los próximos años y para ello hemos puesto en marcha una Mesa específica del Hidrógeno Verde con empresas e instituciones para detectar e impulsar iniciativas que lo fomenten. El despliegue renovable hasta 2030 será intenso y ampliamente diversificado para hacer realidad la neutralidad climática de nuestra economía cuanto antes.

La generación hidráulica es la tercera más importante en el mix energético extremeño. Ante la coyuntura de sequía y la posibilidad de que se repitan desembalses controvertidos como los del verano de 2021, ¿la Junta de Extremadura puede intervenir?.

La competencia de los desembalses y de los aprovechamientos hidroeléctricos es exclusiva de los organismos de cuenca, es una competencia del Estado. Pese a que esta Consejería no está presente en las comisiones de desembalses, la actual situación de sequía es grave y nos preocupa mucho. En todo caso confiamos en la planificación hidrológica dirigida por las Confederaciones del Guadiana y del Tajo y en la mayor eficiencia de las infraestructuras de riego actuales que aportan unas fortalezas de las que no disponíamos hace años en una situación similar.

Somos conscientes de que hay que cumplir con compromisos como los derivados del Convenio de Albufeira pero, desde la Junta de Extremadura hemos exigido al Ministerio para la Transición Ecológica un control exhaustivo de los desembalses durante los meses de verano para impedir perjuicios a los abastecimientos a la población y a otros usos productivos y para evitar afecciones medioambientales. Esto mismo lo hemos trasladado a las Confederaciones Hidrográficas.

Estamos atentos a posibles desabastecimientos porque si hay algo que tenemos claro es que el abastecimiento a las personas debe ser prioritario.  Actuaciones discrecionales con el agua embalsada pueden ser legales pero no dejan de ser malas prácticas. Por ello apoyamos la nueva regulación en la Ley de Aguas que ha establecido el Gobierno de España y que asegura un caudal ecológico para que las situaciones del verano de 2021 no se vuelvan a producir y se haga un uso racional del agua.

De enero a mayo se ha turbinado en Extremadura un 58% menos que en el mismo periodo de 2020. Esto va a reducir la aportación de la generación eléctrica de origen hidráulico en nuestra región, que esperamos compensar con el incremento de la generación fotovoltaica. Estamos en una época complicada por la escasez de precipitaciones y la situación internacional y todos tenemos que arrimar el hombro por el bien común, más allá de intereses particulares.

La generación eléctrica con renovables alcanzó el 46,6% en 2021, con un crecimiento de la demanda del 2,6%

Posted on

El miedo o precaución de los clientes por los precios de la electricidad ha provocado un descenso en el consumo eléctrico en el pasado mes de diciembre. Según datos de REE, la demanda de energía eléctrica cayó un 1,7% el pasado mes. Comparada con un periodo previo a la pandemia (diciembre de 2019) y corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica nacional desciende un 1,1%.

En el cómputo total del año, la demanda se estima en 256.462 GWh, un 2,6% más que en el mismo periodo de 2020 y un 3,1% menos que en 2019. Una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda es un 2,5% superior a la registrada en 2020.

En diciembre, y según datos estimados a día de hoy, la generación procedente de fuentes de energía renovable representó el 46,2% del mix. Durante este mes, la producción de energía verde fue de 11.053 GWh, un 7,5% inferior a la registrada en el mismo periodo de 2020. Si miramos el total de lo registrado en los 12 meses del año, la generación procedente de fuentes renovables alcanza los 46,6%, frente al 44% de 2020 y los 37,5% de 2019.

En diciembre la eólica ha sido la principal tecnología de generación en nuestro país. En concreto, su producción ha representado el 28,8% del total del mix (6.884 GWh). El ciclo combinado, ha sido la segunda fuente de generación del mes (21, 9%), con 5.240 GWh.

La nuclear, con un 16,4%, es la tercera que más ha producido, seguida de la hidráulica que, con 2.503 GWh generados en diciembre se coloca cuarta en el mix con una participación del 10,5%.

Por su parte, la solar fotovoltaica ha generado 1.018 GWh, lo que supone un 37% más que en diciembre de 2020. Su aportación al mix nacional ha sido del 4,3%.

En este último mes de 2021, el 62,6% de la producción eléctrica procedió de tecnologías que no emiten CO2 equivalente (gases de efecto invernadero).  Durante el pasado año 2021, la demanda de energía eléctrica en la Península se estima en 242.455 GWh, un 2,4% más que en el mismo periodo de 2020. En este caso, una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda se mantiene un 2,4% superior.

Durante el mes de diciembre y según datos estimados a día de hoy, el 48% de la generación peninsular fue de origen renovable y el 65,2% procedió de tecnologías que no emiten CO2 equivalente. Por su parte, la eólica registró 6.789 GWh, siendo la primera fuente de generación, y la solar fotovoltaica 989 GWh, un 37,3% más que en el mismo mes de 2020.

José Julián Barriga y Fernando López-Rodríguez (Club Senior de Extremadura): “Casi la mitad de la riqueza industrial de Extremadura corresponde a su producción energética, pero sólo mantiene 1.690 empleos estables”

Posted on

A la izquierda, FERNANDO LÓPEZ-RODRÍGUEZ, Catedrático de la Escuela de Ingenierías Industriales de la UEX; al la derecha, JOSÉ JULIÁN BARRIGA BRAVO,Presidente del Club Senior  

José Julián Barriga y Fernando López-Rodríguez, Club Senior de Extremadura

El Club Senior de Extremadura, que agrupa a destacados empresarios y profesionales de la región, publicó hace unos meses el libro “Cómo evitar la tercera colonización energética de Extremadura”. José Julián Barriga, Presidente del Club Senior y Coordinador del estudio, y Fernando López- Rodríguez, catedrático de la Escuela de Ingenierías Industriales de la UEX y coautor del estudio analizan aquí sus claves.

¿Cómo surgió la idea del libro?

José Julián Barriga: La razón y la oportunidad de este nuevo libro del Club Sénior de Extremadura es bien sencilla: responder a esta pregunta: ¿cómo se explica que siendo Extremadura una potencia en la producción de electricidad sólo consuma apenas una quinta parte de cuanto produce? O lo que es lo mismo: ¿qué ha sucedido a lo largo de la historia -por eso hablamos de “tercera colonización energética”- para que, siendo Extremadura una potencia en la producción de energía hidroeléctrica, contando, como cuenta, con la mayor central nuclear de España y siendo, como es actualmente, la Comunidad Autónoma más destacada en producción fotovoltaica -con los dos campos fotovoltaicos mayores de Europa-, sea, a la par, la región con menor desarrollo económico y con mayores índices de paro, especialmente de desempleo juvenil?

Todas estas cuestiones y otras muchas son las que llevaron al Club Sénior a crear un grupo de profesionales expertos, integrado por nueve de sus miembros especializados en diferentes campos relacionados con la energía, para que hicieran una reflexión en profundidad sobre uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos los extremeños: la tremenda desproporción entre la riqueza de sus recursos naturales -y la producción de energía es el segundo capítulo más importante de su PIB- y su bajo nivel de desarrollo económico y social. Nadie que yo sepa ha hecho la más mínima objeción al nivel profesional de este equipo de seniors constituido por catedráticos de Universidad, ingenieros superiores o personas de dilatada y meritoria trayectoria empresarial, plurales e independientes, comprometidos con el progreso de su tierra.

Que quede claro que en el Club Sénior no somos contrarios al desarrollo de las energías en Extremadura, y mucho menos de las energías renovables, y en particular de los desarrollos fotovoltaicos. Del libro del Club Sénior se desprende una conclusión meridiana: es necesario, urgente, imprescindible, vincular la producción de energía con el desarrollo industrial y empresarial del territorio. Aproximadamente la mitad de la riqueza industrial de Extremadura corresponde a su producción energética. Pero sólo mantiene 1.690 empleos estables, el 5 % del resto de los empleos industriales. Nadie puede hacer la más mínima objeción a esta reivindicación teniendo en cuenta que nuestra Comunidad continúa siendo eterna productora de materias primas sin transformación e industrialización. Extremadura es la primera región en producción de energía fotovoltaica, segunda en nuclear, tercera en potencia hidráulica instalada. Pues bien, a pesar de ello, Extremadura es la Comunidad con menos PIB per cápita, con mayores índices de paro registrado, con mayor índice de paro juvenil y mayor tasa de emigración de jóvenes, con mayor riesgo de pobreza…, etc. Y, como final de ecuación: Extremadura “exporta” más de cuatro veces el volumen de electricidad que consume.

Los grandes proyectos renovables son intensivos en manos de obra durante su construcción, pero no así una vez puestos en marcha ¿Cómo se puede compensar  esta situación?

Fernando López-Rodríguez:  Efectivamente, los grandes proyectos fotovoltaicos llegan a tener hasta 1.300 operarios durante la construcción, como es el caso de la fotovoltaica Núñez de Balboa en Usagre, o la Francisco Pizarro en Torrecilla de la Tiesa, que está en construcción, pero solo durante los meses de mayor actividad (4 ó 5 meses). Cuando concluye la planta, quedan muy pocos operarios, solo el personal de operación y mantenimiento, que es inferior a los que actuaban en labores agrícolas/ganaderas en las 3 ó 4 fincas que se unieron para construir la central, en palabras de algún político extremeño.

El  libro presenta una serie de propuestas para reconducir la situación. Se trata de compaginar los legítimos intereses de las empresas productoras con las necesidades económicas y sociales de la región. Todo lo que no sea así nos hace pensar en una nueva colonización.

Por ejemplo, la prensa ha publicado recientemente el acuerdo alcanzado entre la empresa Iberdrola y Danone, de forma que la energía producida en la mayor planta fotovoltaica de Europa, la Francisco Pizarro en Torrecilla la Tiesa, abastece a los 29 centros de que dispone Danone en España, la mayoría en Cataluña, y ninguno radicado en la región. Es lo contrario de lo que se aconseja en época de transición energética, producción de energía distribuida en plantas pequeñas y próximas al consumo. En nuestro caso, en vez de atraer las empresas, se transporta nuestro recurso energético a otras comunidades y Extremadura no se entera de nada.

Otro ejemplo, el hidrógeno verde. El hidrógeno es un vector que tiene un futuro importantísimo para la industria, el almacenamiento de energía, la automoción, etc., pero sobre todo el hidrógeno verde, el producido con energía renovable o sin emisiones. Las compañías distribuidoras prefieren transportar nuestra energía renovable o nuclear (sin emisiones) a otras regiones y producir hidrógeno verde (Puertollano, Castellón, Barcelona, la Robla, Burgos, etc.), mientras que en Extremadura no hay un solo proyecto de producción de hidrógeno verde.

Esto no es presentable. Mientras tanto los gestores públicos han adoptado una actitud pasiva e indiferente ante la realidad innegable de que los recursos energéticos de Extremadura se utilicen para proveer de energía a otras regiones.

A todo lo anterior hay que añadir los estudios del catedrático de la UEX Dr. Mora Aliseda, que según los datos estadísticos del INE, los 20 municipios situados en el entorno de 5 centrales fotovoltaicas de entre las más grandes de España, han perdido población y entre ellas se encuentran localidades importantes tales como Talayuela, Zafra, Los Santos de Maimona, Logrosán, etc. 

Está claro, que estas grandes compañías pueden actuar como tractoras, y junto con la Junta de Extremadura, pueden atraer inversiones y plantas que necesiten energía eléctrica verde a Extremadura, por lo que no se entiende que esta extraordinaria capacidad productiva no se emplee en la promoción industrial de una región que tiene, por el contrario, los mayores índices de atraso nacional.

Por otra parte, se debe potenciar el sector agroalimentario, haciendo que esas plantas abastezcan a las industrias permitiendo el autoconsumo, o promover los polígonos industriales agroalimentarios en las zonas donde se concentran la producción agraria y suministrar energía con instalaciones fotovoltaicas ubicada en su proximidad mediante sistemas de autoconsumo o por contratos PPA.

El libro, también presenta otras propuestas como son adecuar la Ecotasa a las nuevas fuentes de generación de energía para conseguir nuevos ingresos, que una parte importante de los recursos de los Fondos Europeos de Recuperación se utilicen para  proyectos a realizar en el territorio extremeño y que todos ellos tengan como requisito imprescindible corresponsabilizarse en el desarrollo económico de la región, o que se prioricen proyectos de nuevas plantas de EERR, que aporten proyectos complementarios que supongan el consumo en su entorno de al menos el 10% de la energía generada.

¿Sería posible que las empresas e industrias ubicadas en la región tuvieran un acceso más económico a la electricidad?

Fernando López-Rodríguez: Sí es factible. De hecho, un estudio de la UEX, del que se ha hecho eco el Club Senior de Extremadura contempla esta posibilidad. Extremadura y su sector industrial están pidiendo una rebaja en el precio de la energía. No podemos seguir siendo una gran pila o batería eléctrica para España, en la situación económica e industrial tan precaria en la que nos encontramos con respecto al resto de comunidades.El sector agroalimentario está demandando tarifas estacionales, que pueden fácilmente ser introducidas y han existido en otro tiempo, mientras que en el País Vasco se permiten tarifas de Media Tensión al precio de la Alta Tensión, o suprimiendo determinados peajes para Extremadura que no son de aplicación. Esto supondría una rebaja en el recibo equivalente a la mitad de la subvención que se le concede a Baleares y Canarias y similar a la del País Vasco al sector industrial, como se indica en el mencionado estudio, y que repercutiría en rebajar el recibo eléctrico en un 35% para el sector doméstico y un 50% para el sector industrial.