FOTOVOLTAICA

La solar fotovoltaica lideró en julio la generación por cuarto mes consecutivo con el 28,3% de cuota

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La demanda eléctrica nacional aumentó en el mes de julio un 3,5% con respecto al mismo mes del año anterior, una vez descontados los efectos de temperatura y laboralidad. En términos brutos, la demanda fue de 25.144 GWh, un 6,9% superior a la del mismo mes de 2025, según los datos provisionales aportaos por REE. En este mes de julio y con los datos disponibles a día de hoy, se estima que las instalaciones de autoconsumo han generado en torno a los 1.654 GWh.

En los siete primeros meses de 2026, nuestro país ha registrado un total de 152.588 GWh de demanda eléctrica, lo que supone un incremento del 2,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Si tenemos en cuenta la laboralidad y las temperaturas, este crecimiento se sitúa en el 1,5%.

Las tecnologías renovables aportaron este julio la cifra récord de 14.699 GWh, un dato que supone un 5,8% más que el mismo mes del año pasado, y ocupa el 54,1% del total.

La solar fotovoltaica lidera la generación por cuarto mes consecutivo con el 28,3%, cuota alcanzada al incrementar su generación un 22,2%, hasta los 7.696 GWh, una cifra que supone un nuevo máximo mensual de su producción a nivel nacional. Esta tecnología ha superado también su récord de producción diaria el 8 de julio, día en el que alcanzó los 278,6 GWh.

La segunda tecnología en el mix de julio fue el ciclo combinado, con un 20,1%; seguida por la nuclear, con un 18,2%; la eólica, con un 14,4% y la hidráulica, con un 7,6% del total.

Durante el mes de julio, el 72,4% de la generación fue libre de CO2 equivalente, lo que supone un incremento del 7,7% en la cantidad de GWh producidos sin emisiones.

Si se tienen en cuenta datos de producción procedentes de instalaciones de autoconsumo, la participación de las renovables en el mix español asciende en julio al 55,7%, según las estimaciones disponibles.

Con el fin de promover un mayor aprovechamiento de la generación renovable, en julio se han integrado a la red un total de 906 GWh mediante el almacenamiento en baterías y bombeo hidráulico, las cuales han proporcionado de nuevo a la red 510 GWh de energía en este mes. A cierre de julio, estas tecnologías cuentan con 396 GWh de energía almacenada.

La fotovoltaica generó en mayo el 28,5 % de toda la electricidad consumida en España

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Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra este viernes 5 de junio, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) recuerda el papel fundamental que tiene el aprovechamiento de la energía del sol en la lucha contra el cambio climático.

La energía es al mismo tiempo el principal origen del problema climático y una parte esencial de la solución. Los combustibles fósiles —carbón, petróleo y gas— son responsables de más del 75% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y de cerca del 90% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2). La comunidad científica es clara: para evitar los peores impactos del cambio climático es necesario reducir las emisiones globales a la mitad antes de 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050.

En este contexto, la energía solar fotovoltaica se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para avanzar hacia un modelo energético limpio, seguro y sostenible. Solo en España, la generación solar evita cada año la emisión de más de 18 millones de toneladas de CO2, una cifra equivalente a retirar de la circulación 9 millones de vehículos de combustión.

La transición hacia energías limpias también tiene un impacto directo sobre la salud de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 99% de la población mundial respira aire que supera los límites recomendados de contaminación, mientras que cerca de 13 millones de muertes al año están relacionadas con factores ambientales evitables. Sustituir combustibles fósiles por energías renovables supone reducir la contaminación atmosférica y mejorar la calidad de vida de millones de personas.

La energía solar fotovoltaica aporta además una mayor independencia energética del país y de los combustibles fósiles importados. Actualmente, el 80% de la población mundial vive en países importadores netos de combustibles fósiles, según Naciones Unidas. España dispone de una ventaja competitiva excepcional: gracias a su elevado recurso solar, una instalación fotovoltaica en nuestro país puede producir aproximadamente el doble de energía que una equivalente en el norte de Europa. Esta ventaja ha permitido que la fotovoltaica se convierta ya en una de las principales fuentes de generación eléctrica de nuestro país, con récords como el alcanzado el mes pasado, en el que generó el 28,5 % de toda la electricidad consumida en España y fue la primera fuente de generación del mix eléctrico.

Otro de los beneficios ambientales de esta tecnología es su escasa necesidad de agua para producir electricidad, una característica especialmente relevante en un país donde la sequía y el estrés hídrico constituyen desafíos estructurales crecientes.
Asimismo, la energía solar presenta un balance ambiental altamente positivo a lo largo de su ciclo de vida. Un panel fotovoltaico compensa las emisiones asociadas a su fabricación en pocos meses y puede generar electricidad limpia durante más de dos décadas.

La integración de la fotovoltaica en el territorio es también compatible con la conservación de la biodiversidad y el desarrollo rural. Diversos estudios científicos muestran que los parques solares bien gestionados, pueden favorecer la recuperación de hábitats y especies, ya que en ellos la presencia humana está muy limitada, no se usan herbicidas ni fitosanitarios, el desbroce se realiza con medios naturales como rebaños de ovejas, y cuentan con medidas para el desarrollo medioambiental como nidales, charcas o corredores ecológicos.

Por otra parte, la ocupación de suelo necesaria para la transición energética es muy reducida. Toda la capacidad fotovoltaica prevista en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030 no ocupará ni el 0,4% de la superficie total agrícola, incluyendo en ello soluciones para el autoconsumo agrícola o soluciones agrovoltaicas, que permiten combinar la producción agrícola y ganadera con la generación de energía renovable en un mismo terreno, creando sinergias que contribuyen tanto a la sostenibilidad del sector primario como a la descarbonización de la energía.

El MITECO destina 168 millones a climatizar y mejorar la eficiencia energética en hospitales y centros de salud que serán gestionados por las CCAA

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El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha acordado destinar 168 millones de euros del Fondo Nacional de Eficiencia Energética (FNEE) a actuaciones de climatización y rehabilitación y ahorro energético en edificios e instalaciones de uso principal sanitario de hospitales, centros de salud, consultorios locales y otros inmuebles de la red pública. La dotación de este programa de ayudas, denominado PREE Sanitario, se transferirá a las comunidades y ciudades autónomas para su gestión, una vez aprobados los criterios de reparto en la Conferencia Sectorial de Energía.

Esta línea de ayudas podrá financiar obras para adecuar la envolvente térmica de los edificios, mejoras de la eficiencia energética y uso de renovables en sistemas de climatización y agua caliente sanitaria, en iluminación, en instalaciones específicas de usos sanitario, así como la incorporación de sistemas de automatización y control, entre otras actuaciones. Podrán beneficiarse del PREE Sanitario centros hospitalarios, centros de salud y consultorios locales, de titularidad pública. Este programa complementa el programa PREE terciario, aprobado en conferencia sectorial el pasado diciembre.

El MITECO, tal y como anunció la semana pasada la vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ya trabaja en otra línea de ayudas con cargo al FNEE –el PREE Educativo– para climatizar y mejorar la eficiencia energética de los colegios y de otros centros educativos públicos. Tendrá una dotación económica de 200 millones.

Las actuaciones objeto de estas ayudas deberán acreditar una reducción del consumo de energía final mínimo de un 15% del edificio en cuestión, o de las instalaciones específicas de uso sanitario objeto de la intervención.

El Programa de ayudas finalizará el 31 de diciembre de 2030 y el MITECO llevará a la próxima Conferencia Sectorial de Energía una propuesta de reparto de los fondos basada en la estadística más reciente del “Informe Anual del Sistema Nacional de Salud del año 2024” realizado por el Ministerio de Sanidad y publicado el 4 de diciembre de 2025, sobre tres indicadores principales del mismo, con datos de 2023: camas hospitalarias instaladas en el Sistema Nacional de Salud, número de centros de salud y consultorios locales.

El PREE Sanitario tendrá, por lo tanto, una gestión territorializada, de modo que los criterios, alcance, intensidad y requisitos específicos para acceder a las ayudas los fijarán las comunidades y ciudades autónomas en sus respectivas convocatorias. Los gobiernos regionales también podrán determinar el régimen de aplicación, bien por concesión directa o por concurrencia competitiva. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), adscrito al MITECO, actuará como coordinador del PREE Sanitario y transferirá los fondos a cada territorio.

Estas ayudas tienen como finalidad contribuir al cumplimiento del objetivo nacional de reducción del consumo final de energía para el periodo 2021-2030, que fija el artículo 8 de la Directiva (UE) 2023/1791, de 13 de septiembre. Para alcanzar estos objetivos, se constituyó el FNEE, cuya gestión recae en el IDAE. El programa de ayudas acordado se enmarca en el Plan de Actuación para 2026 de este Fondo. Asimismo, el programa contribuirá a alcanzar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.

Según destaca el acuerdo adoptado por el Consejo de Ministros, el parque de edificaciones del sector sanitario repartido por toda España consume en torno al 1% de la energía final.