La planificación de MITECO tras su reunión con la Junta de Extremadura permite 7 nuevas subestaciones y la repotenciación de 1.018 km de tendidos eléctricos
El secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, se ha reunido en la Secretaría de Estado de Energía con Mercedes Morán, consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura, para analizar las modificaciones experimentadas por la Propuesta de planificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), tras analizar las 2.566 alegaciones recibidas durante la fase de audiencia.
La reunión con el Gobierno extremeño forma parte de una ronda de contactos con las comunidades autónomas, que se está produciendo de acuerdo con el orden protocolario, para exponerles los cambios introducidos en la nueva Propuesta, en el marco de su tramitación.
En el caso de Extremadura, la nueva Propuesta del MITECO contempla la construcción de siete nuevos parques de subestaciones y actuaciones en la mayoría de los existentes, así como la construcción de 73 Km de líneas, a los que se añade, sobre todo, la repotenciación de otros 1.018 Km de tendidos para incrementar su capacidad.
Se han clasificado como preferentes tres actuaciones, de modo que recibirán un trato prioritario en el marco de la Planificación: dos ejes de transporte con Andalucía y otro con Castilla-La Mancha, la maximización de la interfaz transporte-distribución, y la incorporación de equipos para incrementar la estabilidad del sistema eléctrico.
En conjunto, el MITECO plantea que las redes atiendan una demanda adicional de 2,6 GW, a la que se añadirá la capacidad de acceso que aflore en las redes de distribución; más de la mitad se destinará a desarrollos industriales, seguidos, a gran distancia, de la cobertura de las necesidades de la electrificación del transporte, producción de hidrógeno y refuerzo de la red de ferrocarril.
Tras completar la fase de audiencia, en la Propuesta se han incorporado una nueva subestación y cinco posiciones adicionales, cuatro de ellas para satisfacer demandas industriales en las redes de distribución. Una de estas actuaciones acelerará el crecimiento económico ligado a la gigafactoría de baterías de Campo Arañuelo y la otra habilitará las infraestructuras para atender el desarrollo industrial previsto en el entorno de Trujillo para la próxima década.
La Propuesta también prevé aumentar la capacidad de acceso destinada a la generación renovable, con más de 750 MW, y el almacenamiento, con más de 450 MW.
La revolución silenciosa de la demanda eléctrica
Texto:
María Sánchez Domínguez
Técnico Ambiental, ARRAM Consultores SL
1-Análisis Cuantitativo de Riesgos (ACR)
La seguridad industrial convertida en decisiones basadas en datos.
En un sector energético cada vez más exigente en materia de seguridad de procesos, la gestión del riesgo ya no puede apoyarse únicamente en el criterio experto o en listas de comprobación cualitativas. Las instalaciones que manejan sustancias inflamables, tóxicas o explosivas, como son las refinerías, plantas petroquímicas, terminales de almacenamiento, redes de gas, necesitan respuestas cuantificadas a preguntas muy concretas: ¿cuál es la probabilidad de que ocurra un escenario de fuga catastrófica?, ¿qué radio de afectación tendría una nube tóxica en función de las condiciones meteorológicas?, ¿cumple la instalación con los criterios de riesgo individual y social exigidos por la normativa? El Análisis Cuantitativo de Riesgos (ACR) es la disciplina que da respuesta a estas cuestiones, y hoy es una pieza central en el diseño, la operación y la autorización de instalaciones industriales de alto riesgo.
¿Qué es el ACR y por qué es imprescindible?
El ACR es una metodología que combina la identificación sistemática de peligros, el modelado de las consecuencias físicas de posibles accidentes (incendios, explosiones, dispersiones tóxicas) y el cálculo de sus frecuencias de ocurrencia, para obtener una estimación numérica del riesgo al que están expuestos trabajadores, población circundante y medio ambiente. A diferencia de los análisis cualitativos (como el HAZOP o el What-If), que priorizan escenarios de forma relativa, el ACR permite expresar el riesgo en cifras comparables: riesgo individual anual, contornos de riesgo social (curvas F-N) o riesgo económico esperado.
Esta cuantificación es especialmente relevante en el marco normativo europeo, donde directivas como Seveso III obligan a las instalaciones que superan determinados umbrales de sustancias peligrosas a demostrar, con criterios objetivos, que el riesgo para las personas y el entorno se mantiene dentro de niveles tolerables. Los organismos reguladores ya no aceptan valoraciones subjetivas: exigen modelos validados, datos trazables y resultados reproducibles.
Las fases de un ACR
Un estudio de ACR riguroso sigue, típicamente, las siguientes etapas:
●Identificación de peligros: revisión de procesos, inventarios de sustancias peligrosas y equipos críticos para detectar los eventos iniciadores (fugas, roturas de tubería, fallos de sobrepresión, etc.).
● Selección de escenarios accidentales: definición de los casos representativos, considerando distintos tamaños de fuga, condiciones operativas y estados meteorológicos.
● Modelado de consecuencias: cálculo de la dispersión de gases, la radiación térmica en incendios y la sobrepresión en explosiones, y sus efectos sobre personas e infraestructuras.
● Estimación de frecuencias: uso de bases de datos históricas, árboles de fallos y árboles de eventos para asignar probabilidades a cada escenario.
● Integración del riesgo: combinación de consecuencias y frecuencias para obtener mapas de riesgo individual y curvas de riesgo social.
● Comparación con criterios de aceptabilidad: contraste de los resultados con los umbrales normativos o corporativos, y propuesta de medidas de reducción de riesgo cuando sea necesario.

La importancia del software de modelado.
La calidad de un ACR depende, en gran medida, de la robustez de las herramientas de cálculo empleadas. Los modelos de dispersión de gases, radiación térmica y sobrepresión por explosión requieren algoritmos validados científicamente y contrastados con datos experimentales reales, ya que pequeñas desviaciones en los supuestos pueden traducirse en diferencias significativas en las distancias de afectación calculadas.
Conscientes de esta exigencia, en ARRAM Consultores hemos incorporado a nuestra Unidad de Energía el software EFFECTS, una de las herramientas de referencia internacional para el modelado de consecuencias de accidentes industriales mayores. EFFECTS nos permite simular con gran precisión fenómenos como:
● Dispersión atmosférica de sustancias tóxicas e inflamables, en condiciones estables e inestables.
● Radiación térmica de incendios de charco, dardo (jet fire) y bola de fuego (BLEVE).
● Sobrepresión generada por explosiones de nube de vapor no confinada (VCE).
● Efectos combinados (efecto dominó) entre instalaciones próximas.

La incorporación de EFFECTS refuerza nuestra capacidad de ofrecer estudios de ACR completos, ajustados a los requisitos de Seveso III, el RD 840/2015 y demás normativa sectorial, con resultados que sirven tanto para el diseño de nuevas instalaciones como para la revisión de instalaciones existentes.
De los datos a la toma de decisiones
Un ACR bien ejecutado no es un ejercicio académico: es una herramienta de gestión. Sus resultados —expresados, por ejemplo, en curvas F-N como la del gráfico siguiente— permiten a las empresas priorizar inversiones en seguridad allí donde realmente reducen el riesgo, justificar ante las administraciones el cumplimiento de los criterios de aceptabilidad, optimizar las distancias de seguridad en la planificación urbanística y dar soporte técnico a los planes de emergencia interior y exterior.

En definitiva, el ACR traduce la incertidumbre inherente a los accidentes industriales en información procesable, permitiendo decisiones más informadas, defendibles y eficientes en la asignación de recursos de seguridad.
Nuestro compromiso
Con más de 37 años de experiencia en ingeniería y consultoría industrial y energética, y presencia en Madrid, Sevilla, Badajoz e Italia, ARRAM Consultores amplía ahora su oferta de servicios de seguridad de procesos con la incorporación de EFFECTS, poniendo a disposición de nuestros clientes un análisis de riesgos más preciso, más rápido y totalmente alineado con los estándares internacionales.
Si tu instalación necesita un ACR, ya sea para una nueva autorización, una revisión periódica o un cambio significativo en el proceso, nuestro equipo de la Unidad de Energía está preparado para acompañarte en todo el recorrido: desde la identificación de peligros hasta la validación final de los resultados ante el organismo regulador correspondiente.
FUENTES
● Directiva 2012/18/UE del Parlamento Europeo y del Consejo (Seveso III), relativa al control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas.
● Real Decreto 840/2015, de 21 de septiembre, por el que se aprueban medidas de control de los riesgos inherentes a los accidentes graves en los que intervengan sustancias peligrosas.
● Center for Chemical Process Safety (CCPS): Guidelines for Chemical Process Quantitative Risk Analysis, American Institute of Chemical Engineers.
● TNO: «Yellow Book» (CPR 14E) y «Purple Book» (CPR 18E), y documentación técnica del software EFFECTS.
● Health and Safety Executive (HSE, Reino Unido): criterios de riesgo individual y social (Reducing Risks, Protecting People – R2P2).
● Generalitat de Catalunya: Decreto 9/2014, de criterios de riesgo para instalaciones industriales.
Nota: las figuras 1, 2 y 3 son de elaboración propia (ARRAM Consultores) con fines ilustrativos; no corresponden a un proyecto real ni sustituyen a los cálculos específicos de cada instalación, realizados caso por caso con EFFECTS.
El Gobierno establece un precio máximo de 19,55 euros para la bombona de butano hasta el 30 de junio de 2027
El Consejo de Ministros, a petición del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha aprobado un incremento de la protección de hogares y pymes frente al impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los mercados internacionales de combustibles fósiles. Además de las medidas aplicadas a los carburantes, el Real Decreto-ley aprobado esta mañana recupera dos medidas que estuvieron vigentes durante la fase álgida de la guerra en Ucrania: limita el peso de la cotización del gas en la fórmula de cálculo de la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural, y establece un precio máximo de 19,55 euros para la bombona de butano.
El precio de la electricidad en España, gracias al crecimiento de las renovables, no se está viendo tan afectado por las elevadas cotizaciones del gas como en el resto de los países europeos. Sin embargo, fuera del ámbito eléctrico, los hogares y las empresas siguen muy expuestos a la evolución de los mercados internacionales de combustibles fósiles.
El precio del gas natural superó los 80 €/MWh en la UE durante la segunda semana de septiembre y su repercusión sobre la fórmula de cálculo de la TUR provocaría un fuerte y repentino incremento en la factura los hogares y pymes acogidos a ella, superior al 45% tras la revisión del próximo 1 de octubre. Para evitarlo, el peso de la cotización del gas sólo podrá crecer un 35% con relación al valor vigente, de modo que el incremento final de la TUR se queda en el entorno del 15%.
Esta actuación, particularmente necesaria al llegar el invierno y con la previsión del aumento del consumo por la calefacción, tendrá continuidad temporal: en las siguientes revisiones trimestrales de la TUR el incremento máximo de la cotización del gas quedará limitado al 15%, hasta que se haya recuperado el déficit generado y se haya restablecido el equilibrio.
Adicionalmente, aunque la fórmula de cálculo del precio máximo de venta del GLP envasado –la bombona de butano– ya está limitada a una variación del 2% al alza o a la baja en cada revisión bimestral, se establece un precio máximo de 19,55 euros hasta el 30 de junio de 2027, preservando el acceso de los consumidores a un producto energético esencial cuyo precio máximo es actualmente de 18,84 €. En este caso, el eventual déficit que se genere se recuperará siguiendo el sistema habitual.
El RDL incluye otras disposiciones para proteger más a los consumidores de la incertidumbre global provocada por el conflicto bélico. Concretamente, el Plan de Acción Invernal (PAI) para este ejercicio aumenta las reservas de GNL disponibles en los tanques de las plantas de regasificación hasta 21 días distribuidos entre los cinco meses invernales, frente a los 16,5 días establecidos en el PAI del año pasado.
Este incremento afecta a los meses de noviembre (tres días frente a un día), diciembre (3,5 días frente a 2,5 días) y marzo (tres días frente a 1,5 días), mientras que quedan igual enero (6,5 días) y febrero (cinco días). De este modo se asegura la disponibilidad de gas para responder a bruscos aumentos de demanda o a tensiones en las cadenas globales de suministro.
Igualmente, la norma permite al Gobierno autorizar a la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES) a ordenar la localización geográfica y los lugares de almacenamiento concretos en los que deban liberarse las reservas de seguridad, en tanto dure su movilización en los períodos de tensión en los merados de suministro, con el objeto de garantizar el abastecimiento en todos los centros de consumo.
Y se actualiza el régimen sancionador de la Ley 34/1998, del sector de hidrocarburos, duplicando las multas asociadas a las distintas infracciones. Así se refuerza la disuasión, se previene la especulación y se asegura la transparencia del mercado, sobre todo en materia de existencias mínimas de seguridad, información a la Administración y prácticas anticompetitivas en un contexto de gran volatilidad en los mercados.
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