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La diferencia de precios para electricidad y gas para pymes y empresas pueden llegar a los 3.000 euros al año según las ofertas

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Actualmente, los clientes pueden elegir entre cerca de 700 ofertas activas en el mercado de electricidad y gas. Según un reciente estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia  (CNMC), ente las tarifas más baratas y más caras disponibles para los pequeños consumidores de gas y electricidad hubo diferencias de hasta 200 euros/año. Mientras, En el caso de las ofertas para pymes y empresas, las diferencias máximas alcanzaron los 3.000 euros al año.

En este informe, la CNMC analiza la diferencia de precios entre las ofertas de electricidad y gas que pueden contratar los consumidores con los distintos comercializadores que ofrecen el servicio en el mercado. En la actualidad, los consumidores pueden contratar el gas y la electricidad a través de dos sistemas distintos: el sistema de tarifa regulada, que fija el Gobierno, a través del llamado PVPC (electricidad) y de la TUR (gas) y el sistema libre.

Actualmente, el comparador de precios de la CNMC recoge las ofertas existentes en el mercado libre y, en el caso del gas,  también la tarifa regulada, para que puedan ser comparadas fácilmente por los usuarios.

Diferencias de precios en las ofertas del comparador
En 2017, la diferencia entre la oferta más cara y la más barata disponible, según el comparador de precios de la CNMC, supuso un diferencial para un consumidor con derecho a (TUR) de unos 80-180 euros/año. En los consumidores de gas sin derecho a (TUR) el diferencial entre ofertas puede variar entre 600 y 3.000 euros/año.

En electricidad, la contratación de la oferta más cara o la más barata supuso una diferencia para los consumidores eléctricos con derecho a (PVPC) de entre 150/200 euros en la facturación anual. En los consumidores eléctricos sin derecho a PVPC el diferencial osciló entre 1.000 y 3.000 euros/año.

En gas, pasar de ser suministrado con el precio regulado (TUR) a ser suministrado eligiendo la oferta más barata del mercado supuso un ahorro para el consumidor doméstico de entre 31 y 76 euros/año según el consumo anual, entre un 4% y un 22,6 % de su factura anual con precios de diciembre de 2017.

En el caso de la electricidad, al contrario que en 2016, durante 2017 han existido opciones en el mercado libre algo más baratas que el precio regulado (PVPC), equivalentes a un ahorro de 31 euros/año en la facturación, un 6% de la facturación.

Mientras, en diciembre de 2017, había 22 comercializadores en el comparador con ofertas de electricidad “verdes”, frente a las 14 a junio de 2016. En general, no se aprecia que las ofertas verdes sean más caras frente a las que no lo son. De acuerdo con el sistema de Garantías de Origen y etiquetado de la CNMC, este tipo de ofertas atrajo a 1,9 millones de consumidores (1,2 millones en 2016), lo que refleja el mayor éxito en la comercialización de estos productos.

En el contexto de subida de precios del suministro energético registrado en 2018, destaca el incremento registrado en términos medios en las ofertas disponibles en el comparador, especialmente a partir de mayo de este año, coincidiendo con el repunte de los precios de gas y electricidad en los mercados mayoristas.

La CNMC advierte que este escenario de precios elevados en el mercado mayorista registrado en 2018, hay varios comercializadores que han rescindido o modificado sus contratos con sus clientes sin mantener las condiciones pactadas inicialmente con ellos.

Teresa Rasero (AEGE): “Nuestros socios pagaron el año pasado 450 millones de euros más que sus competidores alemanes por el mismo consumo eléctrico”

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Entrevista con
Teresa Rasero
Presidenta de AEGE (Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía)

¿Cuáles han sido las necesidades que tienen las empresas de gran consumo energético que representa AEGE que se plantearon el año pasado al Presidente de la Junta de Extremadura?

En el encuentro con el Presidente de Extremadura se analizaron las propuestas de la industria electro-intensiva para lograr un precio eléctrico competitivo, estable y predecible. Tratamos temas de impacto para el sector industrial, como el precio final de la energía eléctrica y su comparación a nivel europeo e internacional, así como las medidas adoptadas por otros países a favor de la industria electro-intensiva. En la formación de precio final de la electricidad intervienen muchos factores como el comportamiento del mercado mayorista, los costes regulados, la interrumpibilidad y la fiscalidad, entre otros.

Para nuestras industrias el consumo de electricidad llega a suponer el 50% del total de los costes de producción, eso nos hace extremadamente sensibles al coste eléctrico.  Operamos en mercados globales frente a competidores europeos que tiene precios eléctricos mucho más bajos, lo que supone una enorme desventaja y merma nuestra competitividad. Necesitamos una política energética que nos permita contar con un suministro eléctrico armonizado con el de nuestros competidores internacionales.

Las industrias electro-intensivas son empresas clave para la economía nacional por su carácter generador de actividad, de empleo estable y de calidad -las empresas asociadas dan empleo a 186.000 personas-, con fuerte tirón inversor y carácter exportador. El objetivo de AEGE es lograr que el coste del suministro eléctrico esté armonizado con el del resto de países europeos con los que competimos. En el actual panorama nuestras empresas afrontan sobrecostes eléctricos que, por ejemplo, con respecto a Alemania pueden llegar al 30%. La industria básica instalada en Extremadura tiene un elevado componente exportador y observa con preocupación cómo se incrementa el riesgo de su actividad por el coste del suministro eléctrico.

El Grupo Gallardo, el único socio extremeño de AEGE, ha asegurado que la última subasta de interrumpibilidad celebrada daña seriamente su competitividad ¿habría sistemas alternativos?

Los resultados de las últimas subastas de asignación del servicio de interrumpibilidad han supuesto un drástico recorte en la retribución por el servicio, afectando de forma preocupante a la competitividad de la industria electro-intensiva. Estas últimas subastas se han desarrollado bajo nuevas normas y condiciones, lo que ha provocado enorme incertidumbre y volatilidad, con la consecuencia de unos precios muy inferiores, a pesar de la mayor utilización que se hace del servicio. Los resultados suponen una pérdida de retribución de un 40% respecto a la de 2017.  Los ingresos por este servicio mitigan, en parte, el elevado precio eléctrico español, uno de los más caros de Europa. El servicio de interrumpibilidad es un seguro para el sistema eléctrico, activo las 24 horas, los 365 días del año, que los grandes consumidores de electricidad prestan al operador del sistema para garantizar la seguridad de suministro.

¿El creciente peso de las energías renovables frente a las más tradicionales como carbón, petróleo o nuclear hasta qué punto puede afectar en el futuro al sistema de interrumpibilidad?

La industria electro-intensiva está seriamente comprometida con la descarbonización de la economía y la garantía del suministro eléctrico. Su patrón de consumo es vital para aplanar la curva de la demanda eléctrica y reducir la punta de consumo, lo que la convierte en una alidada de las energías renovables. El ratio punta-valle del sistema eléctrico español es de 2, y el de las de las industrias asociadas en AEGE solo de 0,67 debido a su excelente patrón de consumo.

En relación a otros países europeos de nuestro entorno como Francia, Italia o Alemania, ¿en qué situación se encuentran las industrias de gran consumo energético?

La industria española se ve continuamente castigada por el elevado precio eléctrico, con un precio medio de cierre estimado para 2018 de 57 €/MWh -el más alto de los últimos 10 años-, un 35% mayor que el de Alemania. El pasado año, debido al diferencial del precio en el mercado eléctrico, las empresas asociadas en AEGE pagaron 450 millones de euros más que sus competidores alemanes por el mismo consumo eléctrico.

El precio y los impuestos energéticos castigan más en España a los pequeños consumidores

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La presentación del nuevo Balance Climatológico y Análisis Energético del Observatorio de la Sostenibilidad ha dado lugar a sorprendentes datos, más allá de las emisiones de CO2.

Según Juan Avellaner, Doctor Ingeniero Industrial, “los precios en España tienen una marcada carga punitiva hacia los menos consumidores. Por ejemplo, en el tramo inferior de consumo, <1.000 KWh/año, el precio final con impuestos y tasas es de 529 €/MWh (unas 10 veces el precio del mercado), el más alto en Europa, superando la media europea en un 62,4%. Esta carga desproporcionada hacia los pequeños consumidores debe resolverse inmediatamente”.

Según este experto, el consumo de energía después de varios años de caída está repuntando con crecimientos intensos, +3% en 2016, indicador positivo de recuperación; aunque se desarrolla con una intensidad energética que señala un retorno no deseado hacia áreas económicas intensivas en energía.

La mejor noticia del 2016 para los autores del Informe es la caída importante de las emisiones de GEI en el 3,1% -la energía es la responsable del 75% de éstas emisiones- debido, fundamentalmente, a cambios que se confirmarán con la evolución futura si son o no estructurales, en el mix energético y no tanto debido a las políticas de mitigación.

Un dato negativo del informe es que las energías renovables se han estancado en todos los sectores y usos, manteniendo en 2016 un porcentaje del 14,0% o del 16,0% (según la metodología) y, en todo caso, lejos del 20% vinculante en 2020 para la UE.

“El intento de corrección se toma por el Gobierno con retraso y de forma abrupta, como demuestra la próxima subasta de potencia renovable sin un análisis coste-beneficio (empleo, industria, innovación) adecuado para una mayor inversión privada en el sector en los próximos años”, asegura Juan Avellaner.

Para este experto, “la producción eólica además de aportar beneficios muy importantes en reducción de emisiones, empleo, industria, exportación, etc., permitió en 2015 disminuir el coste anual de la energía (precio del KWh) en el 15,7%; esto es, las renovables no son las responsables de ningún tipo de déficit sino todo lo contrario, pues mejoran todos los indicadores”.