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La Junta presenta sus líneas de ayudas para fomento de las energías renovables que suben la ayuda del 40 al 55% del coste subvencionable

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La Consejera para la Transición Ecológica de la Junta de Extremadura, Olga García, y el  director general de Industria, Energía y Minas, Samuel Ruiz, han presentado las líneas de ayudas para el fomento de la energías renovables, la eficiencia y el ahorro energético. Ha indicado que la principal novedad de estas bases es que la ayuda sube hasta el 55 por ciento del coste subvencionable frente al 40 por ciento de la anterior convocatoria “y esto representa un indudable estímulo para dar el paso definitivo en la senda de la energía renovable”.

García ha señalado que se destinan 8.760.000 euros para la puesta en marcha de nuevas instalaciones de energías renovables y que estas ayudas contribuyen a fomentar modelos de inversión más innovadores y promover cambios en los patrones de consumo y producción energética “utilizando de manera eficaz los recursos, reforzando la competitividad empresarial y promoviendo una mayor seguridad energética”.

Ha destacado el “considerable” aumento de la intensidad de la ayuda y ha explicado que mientras que para los municipios y entidades locales la ayuda sigue en el 80 por ciento de los costes subvencionables para el resto de beneficiarios, fundamentalmente particulares y pymes, la cobertura pasa del 40 al 55 por ciento.

La consejera ha concretado que el autoconsumo cuenta en esta convocatoria con 4,9 millones de euros para su promoción y que las ayudas son de concesión directa.

Se dota con 3.600.000 euros las ayudas para inversiones que contribuyan al ahorro y la eficiencia de la energía primaria consumida, mejorando el aprovechamiento de la energía en instalaciones ya existentes y en otras nuevas.

Según la consejera, se establecen dos líneas de ayuda, una dirigida al sector empresarial, pymes y sus agrupaciones, y a las comunidades de bienes; y otra dirigida a las infraestructuras y servicios públicos de la región, municipios y entidades locales menores y proveedores de servicios energéticos.

Ha reconocido que, al igual que con las renovables, la principal novedad en esas bases es el aumento de las ayudas a los beneficiarios y, en este sentido, ha indicado que se establece una intensidad del 80 por ciento de los costes subvencionables para los municipios y entidades locales menores y de entre el 55 al 70 por ciento para el sector empresarial.

La consejera ha anunciado que a estas líneas de ayudas se sumarán próximamente otras cuatro para actuaciones de eficiencia energética en pyme y gran empresa del sector industrial; para aprovechamiento de la biomasa a través de biocombustibles; y otros dos destinada a Extremadura que ha aprobado el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA) para financiar proyectos renovables de energía eléctrica.

También se subvenciona con 5.077.000 euros el fomento de actividades destinadas a la fabricación de biocombustibles sólidos como pellets y carbón vegetal y ha añadido que va dirigida a pymes de las zonas rurales.

El director general, Samuel Ruiz, ha afirmado que las ayudas para actuaciones de eficiencia energética en pyme y gran empresa del sector industrial son reguladas a nivel nacional y “en Extremadura aprobamos por primera vez” la convocatoria regional para incentivar y promover la eficiencia energética en pequeñas, medianas y grandes empresas, “exclusivamente del sector industrial”.

El objetivo de estas ayudas, con una dotación de 1.974.813 euros, es que las industrias reduzcan las emisiones de dióxido de carbono y el consumo de energía final mediante medidas destinadas a la mejora de la tecnología en equipos y procesos industriales subvencionando la sustitución de equipos y la implantación de sistemas de gestión energética.

El director general ha explicado que el IDAE pone a disposición de Extremadura 4.755.632 euros para proyectos de producción de energía térmica con fuentes renovables. “Son subvenciones para instalaciones de producción de gases renovables, como, por ejemplo biogás o biometano, aerotermia, bombas de calor o sistemas de energía solar de concentración para aportar calor a procesos industriales”.

Ruiz ha señalado que el IDAE subvenciona con 12 millones de euros los proyectos que se desarrollen en Extremadura de generación eléctrica con fuentes renovables, como pueden ser proyectos fotovoltaicos con almacenamiento, proyectos para autoconsumo y de autoconsumo en industrias estacionales.

Asimismo, proyectos de instalaciones de autoconsumo para estaciones de puntos recarga para vehículo eléctrico; proyectos de instalaciones de generación y aprovechamiento de biogás agroindustrial o industrial; y proyectos de fotovoltaicos con generación-almacenamiento de hidrógeno.

Ha dicho que para determinar el nivel de intensidad de las ayudas se va a valorar la implantación de los proyectos en aspectos claves para nuestra región como el sector agrícola, el industrial, la creación de empleo o el carácter innovador.

También ha destacado el millón de euros que  se destina a proyectos de autoconsumo en actividades estacionales tan radicadas en nuestra región como el procesado y conservación de frutas y hortalizas; la fabricación de aceite de oliva; y la elaboración de vinos.

Olga García (Consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad): “Tenemos sobre la mesa 208 proyectos con viabilidad para conectarse a la red, con una potencia total cercana a los 9.500 Mw”

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Entrevista con
Olga García
Consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad de la Junta de Extremadura

Casi todos los días se ve en el BOE los numerosos proyectos renovables, casi todos fotovoltaicos, en tramitación que demuestran su gran dinamismo en el mundo de las renovables. ¿Cuál es actualmente la cartera de proyectos en diferentes fases de tramitación y construcción en la región en el área de renovables?

Afortunadamente en Extremadura estamos viviendo un potente proceso de implantación de energías renovables, una revolución energética sin precedentes que está desarrollando el enorme potencial que tenemos.

Actualmente tenemos sobre la mesa 208 proyectos con viabilidad para conectarse a la red, con una potencia total cercana a los 9.500 MW, de los que 136 se encuentran ya en tramitación, con una potencia que supera los 6.280 MW, y 11 han iniciado la construcción.

Los proyectos fotovoltaicos son  mayoritarios. Tenemos en cartera 192 que suman 9.000 MW. En el último año hemos triplicado la potencia instalada, de tal forma que el 16,3 por ciento de la nueva potencia solar fotovoltaica instalada en España se localizan en plantas extremeñas, entre ellas, la mayor de Europa: la planta Núñez de Balboa con 500 megavatios de potencia.

En próximas fechas comenzarán las obras de otro proyecto de grandes dimensiones, la planta fotovoltaica de Ceclavín de 328 MW, uniéndose así a otras instalaciones que se encuentran ya en construcción como las plantas Talayuela Solar y Talasol, ambas de 300 megavatios, o Valdesolar de 264 MW.

Estoy convencido de que este proceso va a continuar e intensificarse en los próximos años. Ya disponemos del borrador del Plan Extremeño Integrado de Energía y clima, nuestra agenda propia para abordar la transición energética y la emergencia climática que, sin duda, va a ser un catalizador de la economía y del empleo en Extremadura, principalmente en el ámbito rural.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha anunciado que en antes de fin de año puede haber nuevas subastas renovables. ¿Extremadura qué ventaja como territorio ofrece a los  posibles promotores y empresas?

Además de recursos naturales como suelo y agua abundantes, y una radiación solar de más de dos mil horas al año, Extremadura ofrece planificación, estabilidad, certidumbre y, algo esencial para los inversores, agilidad administrativa porque hemos reducido al máximo los plazos para la tramitación de los proyectos de energía renovable. La experiencia de las empresas que han invertido en los últimos años en la región es nuestro mejor aval.

Hace pocos días se ha anunciado las ayudas de la Junta de Extremadura ha importantes proyectos de biomasa forestal en la región. ¿Este sector debe ser estratégico para Extremadura y el mundo rural por sus ventajas en la economía circular?

Efectivamente la  Consejería para la Transición Ecológica y Sostenibilidad subvencionó en mayo con más de  7 millones de euros  la implantación de nuevas industrias dedicadas a la fabricación de biocombustibles sólidos a partir de biomasa forestal y de residuos agrícolas que van a suponer una inversión de 31 millones de euros destinados, en particular para tres nuevas fábricas de pellets y una de carbón vegetal.

Del amplio potencial que tiene la biomasa en Extremadura apenas aprovechamos una décima parte. Esta realidad hay que cambiarla, especialmente para llevar industria y empleo a las zonas rurales y contribuir a la fijación de la población en el territorio. En el futuro vamos a seguir apoyando este sector porque en el aprovechamiento energético de la biomasa todos son ventajas: medioambientales, económicas y sociales.

En el área de movilidad renovable, a veces se tiene la sensación de que sin ayudas, los clientes no se acaban de animar a comprar coches eléctricos, híbridos,etc. ¿Qué se puede hacer más desde la administración para aumentar el parque renovable de vehículos?

Disponemos desde 2018 de una Estrategia de fomento del vehículo eléctrico y vamos cumpliendo las medidas que hemos establecido: incentivar la adquisición de vehículos no contaminantes, tanto a particulares como a empresas y también a administraciones públicas que deben jugar un papel ejemplarizante. Además estamos apoyando el desarrollo de una extensa infraestructura de recarga y facilitando a los ayuntamientos la elaboración de Planes de Movilidad Urbana Sostenible. Este proceso de electrificación va más lento de lo deseable, pero que creo que es irreversible. Desde la Junta de Extremadura estamos convencidos de que es el camino a seguir, en línea con los ambiciosos planes climáticos que plantea España y con Europa.

Recientemente se ha aprobado un nuevo parque eólico en la región, el segundo, en Plasencia. ¿Antes de acabar la legislatura habrá parques eólicos en otras zonas de Extremadura?

Es cierto que nuestro potencial eólico es más limitado que en otras zonas del país  pero ya hay varios proyectos en tramitación además del segundo parque de Plasencia. Nuestro Plan de energía y clima prevé cerca de 600 MW adicionales de potencia eólica instalada en 2030 por lo que esperamos que los nuevos parques acaben materializándose.

Con el calendario pactado entre las empresas propietarias de la Central de Almaraz y Enresa en su futuro cese de actividad y desmantelamiento, ¿cuál será el papel de la Junta de Extremadura en la búsqueda de alternativas económicas en la zona?

Desde la Junta de Extremadura se ha defendido el funcionamiento de la central más allá de los 40 años y nos hemos manifestado públicamente en contra del cierre mientras no hubiera una alternativa y realizamos múltiples gestiones para prolongar su funcionamiento. Consideramos que esta prórroga aporta certidumbre alargando el horizonte de operación de la central durante 8 años más, a los que habría que añadir, en su caso, un mínimo de otros diez años para el desmantelamiento.

Nos parece un marco temporal prudente y adecuado para arbitrar junto con el Estado y otras administraciones y agentes presentes en el territorio las necesarias medidas de transición justa que mitiguen los efectos de menor actividad que el cierre planificado y paulatino de la central puede provocar en esta zona.

En este sentido, nuestro compromiso con la comarca de Campo Arañuelo es la de facilitar la llegada de inversiones productivas que generen empleo en la zona, incluidos los de energía renovables. En estos momentos, hay proyectos de energía fotovoltaica que pronto alcanzarán una potencia similar a la central nuclear de Almaraz.

El Estado ha cedido la propiedad de los terrenos de la antigua Central Nuclear de Valdecaballeros a la Junta de Extremadura. ¿Han analizado ya el posible uso de dichos terrenos y si podrían tener relación con la actividad energética?

Estamos calibrando las posibilidades y las alternativas para darle a estos terrenos un uso productivo en el que prime la sostenibilidad de acuerdo con su calificación urbanística. La relevante presencia en su entorno de plantas fotovoltaicas supone un estímulo para plantear proyectos que aporten sinergias en el terreno energético, en el que no excluimos la colaboración público privada. Tenemos claro que hay impulsar proyectos bandera de desarrollo sostenible para esta zona que reviertan sobre el territorio.

Las energías renovables generaron el 40% de la energía eléctrica española el pasado año, con fuerte bajada de las emisiones de CO2

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Según se recoge en la publicación “El sector eléctrico español en números. Informe 2019”, elaborada por Fundación Naturgy y presentada por el economista especializado en mercados de energía Miguel Ángel Lasheras, “la potencia renovable instalada en el sistema peninsular español, sin tener en cuenta la hidráulica, creció el año pasado un 20%, lo que significa que nos hemos acercado al récord anual en capacidad renovable, hasta alcanzar el 40%”.

En cuanto a la producción, si se considera la hidráulica, las renovables generaron un 40% del total, repartidos de la siguiente forma: 55% eólica, 20% hidráulica y 9% fotovoltaica.

En el caso de Extremadura, según datos de Red Eléctrica de España, es la comunidad autónoma cuya producción energética está más libres de emisiones  de CO2 a la atmósfera, un 99,7 % del total.

El sistema de generación eléctrico español redujo un 23% las emisiones de CO2 el año pasado. “Las emisiones cayeron hasta 50.000 ktn de CO2, y ello con un precio del CO2 en ascenso, que se acercó a los 25 €/Tn”, según Lasheras.

Esta tendencia está en línea con la reducción de emisiones desde el año 2005, cuando se implantó el mercado de derechos de emisión. Desde entonces, las emisiones de la generación eléctrica se han reducido casi un 50% en España.

Según Lasheras, “estamos en los comienzos de un nuevo ciclo inversor profundo. En España, la relevancia de este esfuerzo inversor es manifiesta, si consideramos que refuerza lo hecho en los últimos 20 años, en los que el apoyo a las renovables desde la tarifa eléctrica ha sido de unos 69.000 M€.

Por otro lado, Lasheras recuerda que “en 2019, el esfuerzo inversor en renovables que comenzó a intensificarse en 2018 se ha producido, sobre todo, en instalaciones eólicas y fotovoltaicas sin retribución específica, con 6,4 GW de nueva potencia instalada, aunque todavía por debajo de los 8 GW previstos”.

El informe también recoge los datos económicos relativos a la actividad eléctrica, que arrojan unos costes a la baja respecto al año anterior. La energía se redujo un 17%, en línea con los mercados mayoristas, y el coste unitario medio disminuyó y fue el más bajo de los últimos cinco años.

El comportamiento de los costes estuvo en consonancia con los precios de la energía para el consumidor. Para el mercado residencial, tanto con impuestos como sin impuestos, las estadísticas de Eurostat para un consumidor tipo indican unos precios menores que en 2018 y ligeramente por encima de la media europea. Y en el segmento industrial, los precios se situaron ligeramente por debajo de la media europea, con una caída también respecto a los del año anterior.

Por su parte, la demanda nacional de electricidad se redujo en un 1,5%, “contrastando con las previsiones de REE y la CNMC, que apuntaban a unas reducciones de 0,3% y 0,4% respectivamente”, explica Lasheras.