ENTREVISTAS

Tània Vicens (Som Energia): “Con las  compras colectivas las personas socias pueden ayudarse entre ellas a optimizar su instalación fotovoltaica”

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Entrevista con
Tània Vicens
Miembro de Som Energia

Tània Vicens es  miembro del equipo de Autoproducción de Som Energia, cooperativa de producción y consumo de energías renovables con implantación creciente en varias regiones que apuesta por un nuevo modelo energético.  

Som Energia es una cooperativa sin ánimo de lucro que produce y comercializa energía de origen 100% renovable que a mediados de julio pasado contaba con 73.000 socios en diferentes regiones, coordinadas bajo grupos locales, y con 130.000 contratados activos. Cuenta con una producción renovable de 18,50 Gwh. Dispone de grupo local en Extremadura.

¿En qué consiste el acuerdo alcanzado entre Som Energia y la empresa extremeña Cambio Energético para la compra colectiva de autoconsumo fotovoltaico y cuándo se pondrá en marcha?

El Acuerdo Marco firmado entre Som Energia y Cambio Energético consiste en ofrecer a las personas socias de Som Energia la posibilidad de instalar placas fotovoltaicas bajo valores alineados a los de la cooperativa a un precio competitivo. A Cambio Energético se le ofrece una demanda “agregada” de mayor volumen, con una capacidad de difusión entre las personas socias y visualización del trabajo realizado.

¿Qué beneficios para el cliente final tiene este tipo de compras colectivas en cuanto a precios, servicios, etc?

Las personas socias adquieren una instalación de calidad bajo un contrato llave en mano (incluye el asesoramiento previo, visita técnica, tramitación de la licencia de obra, instalación y tramitación de la legalización) a un precio competitivo y con la garantía de que la ingeniería seleccionada dispone de la capacidad técnica y la solvencia económica y logística para llevar a cabo las instalaciones con éxito. La ingeniería ofrece una garantía de 5 años sobre la obra realizada, además de la garantía de los propios productos ofrecidos por el fabricante.

Otro de los beneficios es la confianza que ofrece una cooperativa como Som Energía, la cual no tiene ánimo de lucro y que ofrece total transparencia. Finalmente, y en la línea de los valores de la cooperativa, las compras colectivas son un proyecto colectivo, donde las personas socias pueden ayudarse entre ellas a resolver dudas y optimizar así su instalación fotovoltaica. 

¿Qué implantación tiene Som Energia en Extremadura y qué planes tiene para extender su modelo en zonas como la de la región?

Som Energia es una cooperativa que actúa en todo el territorio español. Existe el grupo local de Extremadura, formado por personas socias voluntarias, que realizan la labor de promover y difundir el proyecto y que, con el apoyo del equipo técnico, organizan, entre otras cosas, la compra colectiva de la zona que abarca su territorio.

Som Energia no invierte en publicidad, y en la estrategia de comunicación los grupos locales son piezas imprescindibles. Mediante charlas, asistencias a ferias u otros eventos, realizan la difusión del proyecto común de todas las personas socias que formamos Som Energia y acercan el proyecto, así como otras acciones de cambio de modelo energético, a las necesidades y particularidades de cada territorio.

Cada año cientos de miles de clientes cambian de compañía de luz. ¿Llegará algún día en que también lo hagan hacia un modelo basado en el autoconsumo real?

Som Energia nació con el objetivo de cambiar el modelo energético del país hacia uno basado 100% en renovables y que esté a manos de la ciudadanía. Con este objetivo en el horizonte trabajamos cada una de las acciones que realizamos, somos positivos en el logro de la transición energética y la transformación social, pues cada vez más la ciudadanía se empodera y emprende acciones hacia su propia transformación. No existe alternativa posible a que así sea y confiamos que se de en un futuro muy cercano.

Por supuesto cabe la implicación de todas, y en particular, de los actores políticos para favorecer esta transición considerando que deben hacer un esfuerzo aún mayor y ser más ambiciosos en el logro de los objetivos fijados para el próximo 2050 para reducir los impactos del cambio climático. Así mismo, esta transición energética no tiene sentido sin una transformación social y del modelo productivo.

Lamberto Camacho (Ibox Energy): “El alquiler de terrenos para plantas fotovoltaicas ha tenido un incremento muy significativo en los últimos tres años”

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Entrevista con
Lamberto Camacho
Consejero de Ibox Energy

¿En qué va a consistir la planta fotovoltaica de Hornachos y qué plazos para su puesta en marcha están previstos? ¿Tenéis más proyectos en Extremadura?

Hornachos es un proyecto fotovoltaico con una potencia de 20 MWp ubicado en el mencionado término municipal, que generará unos 40 GWh de energía al año, suficientes para satisfacer las necesidades de electricidad de 11.300 familias. La planta creará cerca de 100 empleos en su mayoría locales. El tiempo estimado para que comience a operar es de unos seis meses. Hornachos forma parte de un complejo de plantas fotovoltaicas que suman 56 MW, con una inversión global de unos 30 millones de euros. Estas plantas están situadas, además de en Hornachos (Badajoz) en: Olivenza (también Badajoz); Palma del Condado (Huelva); Cantillana (Sevilla) y Puertollano (Ciudad Real). Dichas instalaciones serán capaces de generar en su conjunto 106,17 GWh año de energía, que suministrarán electricidad a 26.000 hogares y evitarán la emisión a la atmósfera de 28.220 toneladas de CO2.

Ibox Energy tiene en tramitación más de 300 MW de solar fotovoltaica en Extremadura (en las dos provincias, Cáceres y Badajoz), que se pondrán en operación a partir de 2022.

¿Qué características o ventajas les han hecho promover la planta en Extremadura?

Extremadura es una comunidad autónoma que ofrece grandes posibilidades para el desarrollo de la energía fotovoltaica, la tecnología de menor coste, más competitiva y sostenible para la generación de electricidad. Extremadura presenta unas características muy interesantes, tanto desde el punto de vista orográfico como de irradiación y horas de sol al año, además de que existe una clara voluntad por parte de las Autoridades (autonómicas y locales) para satisfacer las necesidades energéticas de la población y de la industria con una tecnología limpia y de bajo precio. Hemos contado y, estamos contando, con un importante apoyo por parte de las Administraciones Locales y Autonómicas en el desarrollo de todos los proyectos que tenemos previstos en la Comunidad Autónoma: los que están en construcción y aquellos que se tramitan.

En los últimos meses los precios de los paneles solares han experimentado una subida. ¿Tiene un efecto directo sobre la rentabilidad real del proyecto?

En los últimos años, el consumo de energía solar ha ido en aumento en la mayoría de los países. Algo que no es de extrañar gracias a los avances tecnológicos y al cambio de conciencia y de políticas de los países respecto a la necesidad de avanzar de manera acelerada en la transición energética. El descenso de los costes de la fotovoltaica: materiales y construcción de plantas, ha sido muy importante hasta 2020.

Es cierto que desde finales de ese año y principios de 2021, el importe de los paneles se ha incrementado como consecuencia de la subida de las materias primas y del efecto negativo que ha tenido la pandemia en la producción. No sabemos cuánto tiempo durará esta coyuntura, aunque ya se atisba un cierto ajuste a la baja en el precio de los materiales. Algunos informes señalan que el precio de los módulos fotovoltaicos volverá a la senda bajista para continuar así a lo largo de los dos o tres próximos años. La subida de costes siempre tiene un efecto en el proyecto, pero en este caso no es tanto por el aumento de precios de los materiales como de otros aspectos, como el alquiler de terrenos, por ejemplo, cuyo incremento ha sido muy significativo en los últimos tres años.

Existe un debate en territorios como Extremadura para que los proyectos fotovoltaicos y renovables de envergadura ayuden a crear empleo en zonas rurales. ¿De qué forma vuestro proyecto lo hará?

El proyecto de Hornachos tiene previsto crear unos 100 empleos en el momento más intenso de su construcción. Los puestos de trabajo serán locales en un porcentaje significativo. Olivenza también empleará a un número similar de personas. Lo mismo ocurrirá con los otros proyectos que tenemos en cartera en Extremadura y en el resto de España. En Ibox Energy tenemos muy claro nuestro compromiso con las personas. Desarrollamos y ponemos en operación plantas fotovoltaicas con el objetivo de que sean rentables, sostenibles, y creen riqueza y empleo en las localidades donde estamos presentes.

José Julián Barriga y Fernando López-Rodríguez (Club Senior de Extremadura): “Casi la mitad de la riqueza industrial de Extremadura corresponde a su producción energética, pero sólo mantiene 1.690 empleos estables”

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A la izquierda, FERNANDO LÓPEZ-RODRÍGUEZ, Catedrático de la Escuela de Ingenierías Industriales de la UEX; al la derecha, JOSÉ JULIÁN BARRIGA BRAVO,Presidente del Club Senior  

José Julián Barriga y Fernando López-Rodríguez, Club Senior de Extremadura

El Club Senior de Extremadura, que agrupa a destacados empresarios y profesionales de la región, publicó hace unos meses el libro “Cómo evitar la tercera colonización energética de Extremadura”. José Julián Barriga, Presidente del Club Senior y Coordinador del estudio, y Fernando López- Rodríguez, catedrático de la Escuela de Ingenierías Industriales de la UEX y coautor del estudio analizan aquí sus claves.

¿Cómo surgió la idea del libro?

José Julián Barriga: La razón y la oportunidad de este nuevo libro del Club Sénior de Extremadura es bien sencilla: responder a esta pregunta: ¿cómo se explica que siendo Extremadura una potencia en la producción de electricidad sólo consuma apenas una quinta parte de cuanto produce? O lo que es lo mismo: ¿qué ha sucedido a lo largo de la historia -por eso hablamos de “tercera colonización energética”- para que, siendo Extremadura una potencia en la producción de energía hidroeléctrica, contando, como cuenta, con la mayor central nuclear de España y siendo, como es actualmente, la Comunidad Autónoma más destacada en producción fotovoltaica -con los dos campos fotovoltaicos mayores de Europa-, sea, a la par, la región con menor desarrollo económico y con mayores índices de paro, especialmente de desempleo juvenil?

Todas estas cuestiones y otras muchas son las que llevaron al Club Sénior a crear un grupo de profesionales expertos, integrado por nueve de sus miembros especializados en diferentes campos relacionados con la energía, para que hicieran una reflexión en profundidad sobre uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos los extremeños: la tremenda desproporción entre la riqueza de sus recursos naturales -y la producción de energía es el segundo capítulo más importante de su PIB- y su bajo nivel de desarrollo económico y social. Nadie que yo sepa ha hecho la más mínima objeción al nivel profesional de este equipo de seniors constituido por catedráticos de Universidad, ingenieros superiores o personas de dilatada y meritoria trayectoria empresarial, plurales e independientes, comprometidos con el progreso de su tierra.

Que quede claro que en el Club Sénior no somos contrarios al desarrollo de las energías en Extremadura, y mucho menos de las energías renovables, y en particular de los desarrollos fotovoltaicos. Del libro del Club Sénior se desprende una conclusión meridiana: es necesario, urgente, imprescindible, vincular la producción de energía con el desarrollo industrial y empresarial del territorio. Aproximadamente la mitad de la riqueza industrial de Extremadura corresponde a su producción energética. Pero sólo mantiene 1.690 empleos estables, el 5 % del resto de los empleos industriales. Nadie puede hacer la más mínima objeción a esta reivindicación teniendo en cuenta que nuestra Comunidad continúa siendo eterna productora de materias primas sin transformación e industrialización. Extremadura es la primera región en producción de energía fotovoltaica, segunda en nuclear, tercera en potencia hidráulica instalada. Pues bien, a pesar de ello, Extremadura es la Comunidad con menos PIB per cápita, con mayores índices de paro registrado, con mayor índice de paro juvenil y mayor tasa de emigración de jóvenes, con mayor riesgo de pobreza…, etc. Y, como final de ecuación: Extremadura “exporta” más de cuatro veces el volumen de electricidad que consume.

Los grandes proyectos renovables son intensivos en manos de obra durante su construcción, pero no así una vez puestos en marcha ¿Cómo se puede compensar  esta situación?

Fernando López-Rodríguez:  Efectivamente, los grandes proyectos fotovoltaicos llegan a tener hasta 1.300 operarios durante la construcción, como es el caso de la fotovoltaica Núñez de Balboa en Usagre, o la Francisco Pizarro en Torrecilla de la Tiesa, que está en construcción, pero solo durante los meses de mayor actividad (4 ó 5 meses). Cuando concluye la planta, quedan muy pocos operarios, solo el personal de operación y mantenimiento, que es inferior a los que actuaban en labores agrícolas/ganaderas en las 3 ó 4 fincas que se unieron para construir la central, en palabras de algún político extremeño.

El  libro presenta una serie de propuestas para reconducir la situación. Se trata de compaginar los legítimos intereses de las empresas productoras con las necesidades económicas y sociales de la región. Todo lo que no sea así nos hace pensar en una nueva colonización.

Por ejemplo, la prensa ha publicado recientemente el acuerdo alcanzado entre la empresa Iberdrola y Danone, de forma que la energía producida en la mayor planta fotovoltaica de Europa, la Francisco Pizarro en Torrecilla la Tiesa, abastece a los 29 centros de que dispone Danone en España, la mayoría en Cataluña, y ninguno radicado en la región. Es lo contrario de lo que se aconseja en época de transición energética, producción de energía distribuida en plantas pequeñas y próximas al consumo. En nuestro caso, en vez de atraer las empresas, se transporta nuestro recurso energético a otras comunidades y Extremadura no se entera de nada.

Otro ejemplo, el hidrógeno verde. El hidrógeno es un vector que tiene un futuro importantísimo para la industria, el almacenamiento de energía, la automoción, etc., pero sobre todo el hidrógeno verde, el producido con energía renovable o sin emisiones. Las compañías distribuidoras prefieren transportar nuestra energía renovable o nuclear (sin emisiones) a otras regiones y producir hidrógeno verde (Puertollano, Castellón, Barcelona, la Robla, Burgos, etc.), mientras que en Extremadura no hay un solo proyecto de producción de hidrógeno verde.

Esto no es presentable. Mientras tanto los gestores públicos han adoptado una actitud pasiva e indiferente ante la realidad innegable de que los recursos energéticos de Extremadura se utilicen para proveer de energía a otras regiones.

A todo lo anterior hay que añadir los estudios del catedrático de la UEX Dr. Mora Aliseda, que según los datos estadísticos del INE, los 20 municipios situados en el entorno de 5 centrales fotovoltaicas de entre las más grandes de España, han perdido población y entre ellas se encuentran localidades importantes tales como Talayuela, Zafra, Los Santos de Maimona, Logrosán, etc. 

Está claro, que estas grandes compañías pueden actuar como tractoras, y junto con la Junta de Extremadura, pueden atraer inversiones y plantas que necesiten energía eléctrica verde a Extremadura, por lo que no se entiende que esta extraordinaria capacidad productiva no se emplee en la promoción industrial de una región que tiene, por el contrario, los mayores índices de atraso nacional.

Por otra parte, se debe potenciar el sector agroalimentario, haciendo que esas plantas abastezcan a las industrias permitiendo el autoconsumo, o promover los polígonos industriales agroalimentarios en las zonas donde se concentran la producción agraria y suministrar energía con instalaciones fotovoltaicas ubicada en su proximidad mediante sistemas de autoconsumo o por contratos PPA.

El libro, también presenta otras propuestas como son adecuar la Ecotasa a las nuevas fuentes de generación de energía para conseguir nuevos ingresos, que una parte importante de los recursos de los Fondos Europeos de Recuperación se utilicen para  proyectos a realizar en el territorio extremeño y que todos ellos tengan como requisito imprescindible corresponsabilizarse en el desarrollo económico de la región, o que se prioricen proyectos de nuevas plantas de EERR, que aporten proyectos complementarios que supongan el consumo en su entorno de al menos el 10% de la energía generada.

¿Sería posible que las empresas e industrias ubicadas en la región tuvieran un acceso más económico a la electricidad?

Fernando López-Rodríguez: Sí es factible. De hecho, un estudio de la UEX, del que se ha hecho eco el Club Senior de Extremadura contempla esta posibilidad. Extremadura y su sector industrial están pidiendo una rebaja en el precio de la energía. No podemos seguir siendo una gran pila o batería eléctrica para España, en la situación económica e industrial tan precaria en la que nos encontramos con respecto al resto de comunidades.El sector agroalimentario está demandando tarifas estacionales, que pueden fácilmente ser introducidas y han existido en otro tiempo, mientras que en el País Vasco se permiten tarifas de Media Tensión al precio de la Alta Tensión, o suprimiendo determinados peajes para Extremadura que no son de aplicación. Esto supondría una rebaja en el recibo equivalente a la mitad de la subvención que se le concede a Baleares y Canarias y similar a la del País Vasco al sector industrial, como se indica en el mencionado estudio, y que repercutiría en rebajar el recibo eléctrico en un 35% para el sector doméstico y un 50% para el sector industrial.