El autoconsumo desacelera su crecimiento con 1,1 GW instalados a nivel nacional en 2025 en busca de más incentivos

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La VI Cumbre de Autoconsumo organizada por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) ha reunido a representantes institucionales, empresas y expertos del sector energético para analizar la evolución del autoconsumo en España y definir las claves para su impulso en los próximos años.

El encuentro ha puesto de manifiesto que el autoconsumo atraviesa una fase de consolidación, tras alcanzar los 9,3 GW de potencia instalada a cierre de 2025. No obstante, el sector advierte de una desaceleración en el ritmo de crecimiento, con 1,1 GW instalados en el último año, lo que obliga a redoblar esfuerzos para cumplir el objetivo de 19 GW en 2030.

“El autoconsumo es una pieza clave de la transición energética en España, que refuerza nuestra soberanía energética y seguridad de suministro. Contamos con la tecnología, el conocimiento y el compromiso del sector. El objetivo que ahora tenemos todos es consolidar la demanda de forma estable y sostenible. Que las empresas sepan qué tamaño de mercado tienen y consolidar nuestra industria. Ahora necesitamos actualización regulatoria y ambición para acelerar su despliegue”, ha subrayado en la apertura del acto Rafael Benjumea, Presidente de UNEF. 

Miguel Rodrigo, director general de IDAE, ha coincidido en el potencial estratégico del autoconsumo y la electrificación para el ahorro de ciudadanos y empresas: “El autoconsumo es la forma más eficiente de producir electricidad. Además, como los buenos vinos, marida muy bien: con la electrificación, con el vehículo eléctrico y con la bomba de calor. Es una herramienta de presente y también de futuro”.

Durante la jornada se ha valorado positivamente la reciente aprobación del RDL 7/2026, que introduce avances como la figura del gestor de autoconsumo, la ampliación de la distancia para compartir energía hasta 5 kilómetros y nuevas deducciones fiscales para instalaciones renovables y eficiencia energética.

Sin embargo, los expertos han coincidido en la necesidad de completar este marco con la aprobación del real decreto de autoconsumo y almacenamiento distribuido, que deberá incorporar elementos clave como los excedentes compartidos, mejoras en el autoconsumo colectivo y el desarrollo del almacenamiento distribuido. 

Carlos Redondo, subdirector general de Energía Eléctrica del MITECO ha compartido que su visión es que este año “puede haber un cambio de tendencia en el sector, arrancando el crecimiento, porque tenemos cuestiones coyunturales como el contexto de crisis energética a raíz del conflicto bélico y la presencia cada vez mayor de proyectos industriales de gran tamaño que, si eliminamos barreras identificadas que podían tener, pueden impulsarse aún más, porque salen realmente a cuenta”.

Uno de los principales consensos de la cumbre ha sido la necesidad de avanzar hacia un sistema eléctrico más flexible, en el que la demanda sea capaz de adaptarse tanto a la congestión de la red como a la disponibilidad de recurso renovable.

En este contexto, los expertos han identificado dos herramientas clave para movilizar esta flexibilidad: los permisos de acceso flexibles y el almacenamiento distribuido.

Por un lado, los permisos de acceso flexibles suponen un cambio de paradigma en el acceso y conexión a la red. Frente al modelo tradicional de permisos firmes, este nuevo enfoque permitirá aprovechar mejor la capacidad disponible, teniendo acceso en puntos en los que no existe capacidad firme.

Por otro lado, el almacenamiento detrás de contador y distribuido está ganando protagonismo al permitir optimizar el uso de la energía autogenerada y gestionar de forma más eficiente la demanda eléctrica. Esto facilita que los consumidores incrementen el uso de energía renovable, más competitiva en coste.

El resultado es un sistema más eficiente, en el que el autoconsumo con almacenamiento contribuye activamente a descongestionar las redes y a adaptar la demanda a los momentos de mayor producción renovable, generando importantes beneficios para el conjunto del sistema eléctrico.

La calidad y seguridad de las instalaciones ha sido otro de los ejes centrales del debate. Los expertos han puesto en valor la evolución de la normativa y de los equipos, destacando la importancia del nuevo reglamento de seguridad contra incendios en entornos industriales.

El autoconsumo industrial se consolida como uno de los pilares estratégicos del sector energético. Especialmente cuando se combina con almacenamiento, permite a la industria protegerse frente a la volatilidad de los precios energéticos derivada de factores externos como conflictos geopolíticos, el encarecimiento del gas, los derechos de emisión o las restricciones técnicas del sistema.

Esta ha sido una de las principales conclusiones de la mesa que ha abordado el autoconsumo industrial y utility, que también ha puesto de manifiesto su crecimiento permite avanzar en la electrificación de los consumos finales incluso en entornos donde la red presenta limitaciones de capacidad, lo que supone un cambio de paradigma: no solo aporta energía competitiva, sino también capacidad cuando la red no puede hacerlo, posicionándose como complemento al sistema eléctrico y alternativa a costosos refuerzos de red.

En este contexto, el autoconsumo industrial permite a las empresas reducir costes energéticos, evitar peajes y cargos y protegerse frente a la volatilidad de los mercados energéticos.

El autoconsumo colectivo se ha identificado como un elemento esencial para el desarrollo de un sistema energético distribuido, al permitir que los beneficios del autoconsumo y el almacenamiento lleguen a un mayor número de ciudadanos, empresas y sectores, incluida la industria.

El sector ha insistido en la necesidad de impulsar de forma decidida el despliegue del autoconsumo colectivo y de las comunidades energéticas, abordando los problemas actuales de tramitación y gestión que siguen limitando su desarrollo y se ha subrayado la importancia de diferenciar ambas figuras, así como de avanzar hacia un marco normativo específico para las comunidades energéticas.

Se ha ha señalado también la relevancia del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAEs) como nuevo mecanismo de incentivos para acelerar la adopción de soluciones de autoconsumo y eficiencia energética.

Este enfoque integrado permitirá no solo aumentar la demanda eléctrica renovable, sino también optimizar su uso y generar nuevas oportunidades económicas en torno al autoconsumo.

José Donoso, director general de UNEF ha subrayado que “el autoconsumo es una pieza clave de la transición energética en España”, pero ha insistido en la necesidad de actualización regulatoria y eliminación de barreras para acelerar su implantación. “España cuenta con la tecnología, el conocimiento y el tejido empresarial necesario para liderar este despliegue, pero es imprescindible aumentar el ritmo: impulsar el almacenamiento, desarrollar el autoconsumo colectivo y situar el autoconsumo en el centro de la electrificación de la economía para aprovechar todo su potencial”.

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