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El carbón vegetal extremeño cocina en los mejores fogones

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Extremadura dispone de 100 empresas productoras de carbón vegetal,
concentradas  en el suroeste de la provincia de Badajoz en torno a Zahínos 

Parrilla

El carbón vegetal extremeño está de moda. Se ha convertido en la estrella de alguno de los mejores restaurantes y fogones de las grandes capitales españolas, incluso con alguna a estrella Michelín. Y también es el carbón elegido por miles de familias españolas los fines de semana que compran en Mercadona para hacer barbacoas o parrilladas.

La crisis económica y la subida del recibo de la luz en los últimos años también ha provocado un aumento de su uso en miles de casas de la región, que han vuelto al brasero de picón para calentarse en invierno. Y a la leña de encina para cocinar, en muchas ocasiones.

Gracias a las miles de hectáreas de dehesa y a su mayor aprovechamiento, el carbón vegetal busca ahora una imagen común de calidad y sobre todo la modernización de sus instalaciones y de su comercialización tanto en España como en el extranjero.

Según los datos del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX), el sector del carbón vegetal está compuesto por unas 100 empresas, la mayoría de las cuales está ubicada en la zona suroeste de la provincia de Badajoz, una de las de mayor densidad de dehesa arbolada.

Si San Vicente de Alcántara está considerada como la capital extremeña del corcho, el municipio de Zahínos puede considerarse como la capital extremeña y española del corcho al disponer de 35 empresas y más de 80 hornos.

La capacidad de producción de las empresas extremeñas supera las 40.000 toneladas de carbón vegetal por año. En total el sector puede llegar a emplear a unas 500 personas directamente y proporcionar unos 200.000 jornales anuales.

Además de aprovechar el tirón de la demanda doméstica y de la restauración de calidad, el sector del carbón vegetal extremeño quiere buscar también el aprovechamiento del calor de los hornos para conseguir algún tipo de cogeneración y producir otro tipo de energía.

Según los expertos del CICYTEX, Teresa M. Santiago y M. José Trinidad, el índice de transformación del carbón tiene una proporción de aproximadamente de cinco a uno. Es decir si introducimos 40.000 kilos de madera de encina en el horno podemos obtener en torno a los 8.000 kilos de carbón vegetal. Un horno de tamaño medio puede llegar a producir en torno a los 200.000 kilos de carbón vegetal por año. No todos los hornos tienen la misma capacidad, variando entre los 35 y 500 toneladas de leña en cada llenado.

En el suroeste de la provincia de Badajoz, el proceso del “cocido” de la madera suele durar entre 7 y 9 días, hasta que se ve salir del horno humo de color azulado.