Autor: energiaextremadura
Una empresa de Ribera del Fresno lidera la fabricación de molinos de viento tipo americano
Casi como unos quijotes, la familia Pizarro ha resistido los embates de las turbulencias de la crisis para mantenerse como líderes españoles en la fabricación de molinos de viento tipo americano, muy utilizados en la extracción de agua y riego por goteo en zonas rurales.
La empresa Alternativas Agrícolas S.L. (Altagri), creada en 1997 en Ribera del Fresno (Badajoz), ha fabricado en estos años más de 500 molinos de viento tanto para el mercado español como para países tan lejanos como Irak, Tanzania, Cuba o Guinea Ecuatorial. Portugal también es uno de sus mercados prioritarios.
En la actualidad, la empresa fabrica todos los elementos de tres modelos diferentes de molinos multipala. Dependiendo del caudal de agua necesario para extraer y también de la profundidad del agua, sus precios oscilan entre los 4.000 y los 9.500 euros.
Al año puede fabricar una media de 30 o 40. “El año pasado no fue del todo bueno –asegura Juan Pizarro, gerente de la empresa- pero este año se han recuperado los pedidos”.
Restaurar
En la actualidad también está creciendo con fuerza el mercado de la restauración de molinos, alguno de ellos de más de un siglo, verdaderas obras de arte de arquitectura industrial.
“Hace poco –asegura Juan Pizarro– restauramos en Málaga un molino de 1918 que costó 400 pesetas de la época propiedad de un inglés. Y estamos trabajando en un proyecto en Canarias junto con el Cabildo de Fuerteventura que si sale adelante supondrá la restauración de 115 molinos antiguos de la Isla”.
Tecnología láser
La empresa no ha parado de innovar y crecer desde que el padre del actual responsable decidió fabricar molinos para aplicar sus conocimientos de mecánica.
Durante años, la empresa importaba desde Estados Unidos la parte central del molino, pero tras una inversión de 40.000 euros ya lo fabrican ellos mismos en Ribera del Fresno. Y también realizan el tratamiento galvanizado de las piezas para evitar su corrosión con el agua.
“Se ha avanzado mucho en la mecánica y fabricación de las piezas -comenta Juan Pizarro. En este negocio no hay que dejar de innovar. Ya se cortan las chapas con láser y las bombas se fabrican en acero inoxidable. Hace 10 años invertimos 600.000 euros en la nueva fábrica en el Polígono. Nos cogió la crisis pero hemos salido adelante con especialización y buenos productos”.
La rueda de los molinos está compuesta de 18 aletas estampadas con la correcta curvatura para desarrollar una gran energía con brisas ligeras. Para el 2016 quieren lanzar al mercado un nuevo modelo, del que ya tienen el prototipo, destinado a oxigenar el agua de charcas y estanques, para evitar que el agua se ensucie o se congele.
Minieólica
Hace unos seis años estuvieron a punto de entrar en el negocio de la energía minieólica pero al final desistieron.
“Suponía un coste de fabricación muy costoso –comenta Juan Pizarro– difícil de amortizar, sobre todo por la fuerte competencia de China en este mercado. Pensamos que era mejor centrarse en lo que llevamos muchos años haciendo con calidad”.
Potenciar la exportación a mercados más cercanos como Francia e Italia es su próximo reto y estar más presente en el mercado ecológico, cada vez con más demanda en Europa.
“Hemos entrado en la instalación de redes de fibra óptica para dar otros servicios a nuestros clientes eléctricos”

Entrevista con
Eugenio Manzano Otero
consejero delegado del Grupo Laura Otero
¿Cuáles son los principales hitos llevados a cabo por el Grupo Laura Otero durante los últimos meses en su actividad que abarca más de 10.000 clientes y grandes industrias?
En estos momentos la actividad está centrada en la renovación total del parque de contadores. Además de los contadores, Grupo Laura Otero sigue con el mantenimiento de sus redes para optimizar más si cabe la calidad de suministro a sus clientes y a su vez introduciéndose en la instalación de redes de fibra óptica para dar otras opciones de servicios a los clientes que lo deseen.
¿Qué efectos prevé que puedan tener los últimos cambios normativos sobre todo referidos a clientes con contratos de menos de 10 kW., por ejemplo en el caso de la tarifa por horas?
El consumo de la tarifa por horas es una incógnita a nivel global, máxime cuando para saber a qué precio se va a consumir la energía al día siguiente hay que entrar en una aplicación y consultar el precio de cada hora. Habrá usuarios que lo consultarán pero la mayoría no lo hará.
Desde Grupo Laura Otero pensamos que no va a cambiar de una forma importante la manera de consumir de nuestros clientes, siempre y cuando no haya una modificación en los precios a horas determinadas. Sí es cierto que el cliente que se acoja a esta tarifa, podrá observar a qué precio consume y si es muy meticuloso podrá optimizar el coste de esa energía.
¿Qué es lo que siguen valorando más los clientes de una empresa como Laura Otero, muy cercana físicamente al cliente, frente a compañías de mayor tamaño?
En Grupo Laura Otero llevamos casi 100 años dedicados a la atención personalizada de nuestros clientes, escuchando de primera mano sus problemas y sus necesidades. Estudiamos los casos de manera individualizada y se dan soluciones de la misma forma.
Con la liberalización del sistema eléctrico en julio de 2009, una minoría de clientes decidió probar con otras comercializadoras, bien por ofertas en los precios o por otros motivos. A día de hoy muchos de estos clientes han vuelto a confiar en nosotros, huyendo de las dificultades que encuentran en otras empresas para ser atendidos, engañados por falsas ofertas que no han sido tales y que sus peticiones se lleven a cabo en un tiempo prudencial.
¿En cuanto al desarrollo de proyectos fotovoltaicos y sobre cubierta para producción propia, lo contemplan en el futuro?
Debido a la moratoria impuesta desde el gobierno de la nación, no hay muchas posibilidades de poder desarrollar este tipo de proyectos. Si en un futuro se abriera la puerta a este tipo de instalaciones nuestro Grupo estaría en disposición de hacer alguna inversión en proyectos de energía fotovoltaica sobre cubierta. Sí se están realizando instalaciones fotovoltaicas de poca potencia, de manera aislada, donde no es posible llegar con el suministro eléctrico y como medida de autoconsumo, sin verter a la red.
La Central de Almaraz reitera su interés en alargar su vida útil tras presentar su proyecto de Almacén Temporal Individualizado que abriría en 2018

El Almacén Temporal Individualizado (ATI) para combustible gastado de la Central Nuclear de Almaraz (Cáceres) podría estar en funcionamiento en el primer semestre de 2018, siempre que se obtenga la aprobación el Ministerio de Industria, según lo ha anunciado la pasada semana el director de la Central, José María Bernaldo de Quirós.
La empresa titular de la Central ya ha solicitado el permiso y comenzado con la tramitación oficial para construir un ATI, una instalación que permitirá gestionar el combustible gastado previo a su envío al Almacén Temporal Centralizado (ATC).»La perspectiva que ahora mismo tiene el ATC se ha complicado y, evidentemente, nosotros tenemos que actuar y anticiparnos para tener un margen suficiente», ha asegurado.
Según Bernaldo de Quirós, “prácticamente todas las comunidades autónomas que cuentan con una central nuclear ya lo tienen, a excepción de las plantas de Almaraz y Cofrentes (Valencia)”. A 30 de junio de 2015, el grado de ocupación de las piscinas de combustible gastado es del 84,52% en la Unidad I y del 83,79% en la II.
Sobre qué ocurriría si no se autorizara el ATI, De Quirós ha hecho hincapié en que si el proyecto no consigue la licencia «cuando lleguen los años de saturación de las piscinas la operación de la planta tendría que cesar«. Y ha vuelto a reiterar el diseño de las empresas propietarias de alargar la vida útil de la Central. «Por supuesto que ahora mismo la voluntad de los dueños de la central y de la dirección es solicitar una renovación de la autorización de explotación en el año 2020, entre otras cosas porque no hemos cumplido los 40 años», ha apuntado antes de señalar que la legislación española actual contempla prórrogas por diez años”.
El ATI tendrá una capacidad muy limitada, ya que solo podrá albergar 20 contenedores, con 32 elementos de combustible cada uno. «Se trata de una instalación muy sencilla, ya que es básicamente un losa de almacenamiento que tiene 51×20 metros y un metro de espesor de hormigón, ligeramente enterrada y que tiene un muro perimetral de cinco metros de altura para blindaje. Además, lleva un doble vallado perimetral e instalaciones de vigilancia y seguridad física y de protección radiológica», según el director. El presupuesto del proyecto alcanza los 24 millones de euros.
La producción bruta de energía generada entre las dos unidades de la Central Nuclear de Almaraz (CNA) en el primer semestre de 2015 ha sido 8.220,7 millones de kilovatios/hora (kwh), mientras que la producción neta conjunta ha sido de 7.919 millones de kilovatios/hora.
Mientras que la producción de energía eléctrica bruta de la Unidad I ha sido de 4.443,4 millones de kilovatios hora, la de la Unidad II ha sido de 3.777,3 millones de kwh. La Central Nuclear de Almaraz tiene una producción de energía eléctrica bruta acumulada desde 1 de mayo de 1981, cuando entró en funcionamiento, hasta el 30 de junio de 2015, de 471.102 millones de kilovatios/hora.
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