Mes: abril 2017
Javier Cuenca Torres (AGF Ingeniería de Procesos): “Queremos plantas de biogás propias, como la que haremos con Green Fuel en Los Santos de Maimona”
Entrevista con
Javier Cuenca Torres
Responsable de Desarrollo de Proyectos de AGF Ingeniería de Procesos
¿En qué momento se encuentra el plan de expansión de AGF en el sector del biogás?
Nos hemos especializado en el desarrollo de plantas de biogás de nueva generación y alta eficiencia, con tecnología propia. Para nosotros ha sido muy importante entrar como ingeniería en el mercado de Reino Unido con un grupo inversor y también desarrollar varios proyectos en el norte de España. Ahora estamos centrados en el que va a ser nuestro primer proyecto en Extremadura, que acometeremos con la empresa Green Fuel al lado de su planta de biodiésel en Los Santos de Maimona. Es el modelo que queremos desarrollar: plantas propias o con socios con los que compartamos sinergias. Para controlar la operación y gestión de la planta y sacarla su mejor provecho.
¿Qué características singulares va a tener la planta de biogás de Los Santos de Maimona?
Se trata de un proyecto pionero en muchos aspectos a nivel internacional ya que se trata de aprovechar un subproducto como la glicerina que genera la planta de biodiésel junto con otros subproductos de la industria agroalimentaria de la zona para suministrar a la planta de Green Fuel su energía térmica. De esta forma también se conseguirá reducir la huella de carbono de la planta con lo que mejorará el precio del biocombustible para su venta. El resto de materias primas que usaremos puede ser desde gallinazas hasta subproductos de la industria cárnica. La única condición es que sea biodegradables. No vale cualquier residuo.
Actualmente estamos cerrando los acuerdos y creando la sociedad. El proyecto con Green Fuel es un magnífico ejemplo de economía circular ya que un residuo como son los aceites usados valdrán para generar un producto que a su vez suministrará energía a la planta, cerrando el círculo. Lo que es un problema se convierte en una solución.
¿Qué capacidad de producción va a tener la planta?
En equivalente eléctrico estaríamos hablando de 1,5 Mw y de unos 3 Mw totales. Nuestra filosofía como empresa pasa por invertir mucho en I+D. Somos muy competitivos en I+D privada y aplicada porque creemos que es el futuro. Por ejemplo en la planta de Burgos en la que estamos, hemos conseguido reducir al máximo y hacer casi invisibles lo que antes eran grandes tanques en las plantas de biogás que en un polígono no tendrían ubicación.
¿Siendo tan potente el sector ganadero y agrario en Extremadura porqué se ha desarrollado tan poco el biogás?
Creo que es sobre todo un problema de concepción. Una planta de biogás solo con purines del cerdo es inviable. Nosotros siempre hacemos un mix de subproductos para cada planta. Por ejemplo, en la planta de Zaragoza cambiamos semanalmente la materia prima. Es diferente en el norte de Europa donde los cultivos agroenergéticos están muy primados. Aquí por la climatología no puedes tener maíz ensilado o hierba en abundancia. De esta forma podemos conseguir también picos de energía cuando el cliente lo necesita por su consumo. Hay que adaptarse.
¿El futuro del biogás pasa por conseguir darle un valor añadido para facilitar su consumo?
Es lo que estamos haciendo en la planta de Zaragoza donde llegamos en 2014 al borde del cierre y que va a aumentar ahora su capacidad. Llevaremos el biogás generado a 4 Km a una industria cercana. Eso supone darle un valor añadido al biogás, que no tiene que limitarse a la cogeneración eléctrica sino que tiene que ser capaz de comprimir, licuar y vender el biogás generado para quien lo quiera lo pueda comprar. De esta forma se amplía el potencial.
Vuestra empresa tiene su sede no muy lejos de Tierra de Barros, zona de gran actividad agrícola ¿Tiene potencial esta comarca para futuros proyectos?
En el sector del biogás el mayor factor limitante es que existan residuos suficientes y de forma constante en una determinada zona porque la logística resulta clave. No podemos irnos lejos a por los subproductos.
60 expertos en seguridad nuclear reunidos en Madrid aseguran que alargar la vida inicial de las centrales es “técnicamente viable”
Un grupo de 60 expertos en energía nuclear se han reunido en Madrid para analizar y debatir sobre la “Renovación de licencia para la operación a largo plazo”, en una Jornada organizada por la Sociedad Nuclear Española. Un tema de gran actualidad por lo acontecido con la central de Garoña y también de cara al futuro funcionamiento de centrales claves para el sector energético español como la propia central nuclear de Almaraz en Extremadura, que comenzó a operar en 1981.
Según la Sociedad Nuclear Española, la operación a largo plazo de las centrales nucleares es una tendencia consolidada a nivel internacional que consiste en continuar su operación más allá de la vida inicialmente contemplada de diseño, una vez verificada por el titular y validada por el organismo regulador competente la capacidad para funcionar de forma segura durante el nuevo periodo solicitado.
De las 449 centrales en operación en el mundo, 105 ya cuentan con una licencia para operar más allá de los 40 años. En los EE.UU., país de referencia de la mayoría de las centrales españolas, 81 de las 99 centrales existentes disponen ya de una autorización para operar hasta los 60 años y varias de ellas han iniciado el proceso para solicitar una renovación por 20 años adicionales bajo un programa conocido como “Life beyond 60”.
La capacidad de una central para operar más allá de su vida de diseño se determina mediante una metodología con la que se evalúa periódicamente el envejecimiento de sus estructuras, sistemas y componentes, comprobando que éstos garantizan la operación segura de la instalación.
La legislación española permite la operación de las centrales nucleares más allá del diseño inicial de 40 años y el Consejo de Seguridad Nuclear es el organismo que determina la capacidad y las condiciones para que una central pueda operar más allá de su vida de diseño inicial en función del cumplimiento de la metodología y del estado de la central.
Las bases para otorgar la correspondiente autorización son: la Revisión Periódica de la Seguridad de la central, la evaluación y supervisión continúa de la instalación y la revisión del Plan Integrado de Evaluación y Gestión del Envejecimiento de la central.
En la Jornada se han analizado las actuaciones técnicas llevadas a cabo hasta la actualidad y las establecidas para el futuro operativo de las centrales. En este sentido, se han abordado aspectos relativos a la inspección y vigilancia de los sistemas, equipos y componentes de la central, los planes de mejora e inversión realizados en las centrales hasta la actualidad, al impacto radiológico asociado a la operación a largo plazo y a la gestión de residuos y del combustible irradiado.
Gracias a la permanente actualización tecnológica de las plantas y a un constante esfuerzo inversor en I+D+i durante la operación de las mismas, que supera actualmente en España los 40 millones de euros por reactor y año, la conclusión de esta jornada es: que es técnicamente viable operar las centrales nucleares españolas más allá de su vida inicial de diseño, manteniendo los mismos, o mayores, niveles de seguridad y fiabilidad.
Durante los últimos seis años la mayor contribución a la cesta energética es de la nuclear con más del 20% del consumo eléctrico nacional.
Francisco Javier Hinchado (Técnicas Renovables Extremeñas TREX): “Los proyectos renovables serían muy rentables en el sector agrario y ganadero extremeño”
Entrevista con
Francisco Javier Hinchado
Director de Técnicas Renovables Extremeñas (TREX) en Badajoz
¿Cuál es el origen de TREX y qué objetivos tiene?
El equipo que forma parte de TREX está vinculado al sector energético desde hace muchos años, tanto en eficiencia energética como en renovables, como es el caso de Vicente Sánchez y Guillermo Piñero. Tras el parón tan fuerte en el tema de las renovables, la gente está comenzando a concienciarse que existen alternativas a la fuerte subida de la luz que se ha producido. Se abre un escenario de grandes posibilidades. En el mundo de las renovables, en el que Extremadura ha sido pionero en muchas cosas, se han cometido errores de los que hemos aprendido todos. Lo importante es que se haga algo con el famoso Decreto 900 e incluso tal como están las cosas hay instalaciones que resultarían rentables hoy en día. Estamos presupuestando bastantes cosas en la actualidad. Hay más interés.
¿Hay sectores que podrían tirar del carro en cuanto a la demanda de nuevos proyectos en la región?
Un ejemplo claro es el sector agrario y ganadero, tanto potente en Extremadura, donde los proyectos de energías renovables serían muy rentables. Estamos viendo proyectos para fincas de regadío donde se están pagando unos términos de potencia tremendos durante todo el año cuando solo riegan dos, tres o cuatro meses al año a lo sumo. Los grupos electrógenos también han tenido que hacer frente a gran subida del gasoil.
¿Y en el campo del autoconsumo fotovoltaico como ven la situación?
Con la actual coyuntura, el autoconsumo para vivienda no tiene tanto recorrido hoy en día. Lo que llevamos mucho tiempo realizando son auditorías para fábricas, alumbrado público, etc., en temas de ahorro y eficiencia energética donde sí hay un gran potencial de desarrollo. Es lo que te da de comer actualmente aunque el proyecto de TREX está muy enfocado al desarrollo renovable.
¿La bajada de los precios de las placas solares cómo influye a la hora de acometer futuros proyectos renovables?
La bajada de los costes de las placas solares influye muchísimo. Y también lo están haciendo y lo harán mucho más en el futuro las baterías, cada vez más económicas y eficientes. En dos o tres años el mercado de las baterías de litio va a ser muy rentable para muchos proyectos. La coyuntura y las circunstancias están cambiando y las cosas ya se están haciendo bien desde el punto de vista de las instalaciones.
¿Los grandes proyectos fotovoltaicos también podrán ser rentables?
Sí serán rentables. Hay muchos inversores deseando invertir en fotovoltaica en Extremadura y en España. La gran ventaja de nuestra región es su extensión, unido al precio de la tierra y a las muchas horas de sol que disfruta. Es un lugar idóneo para este tipo de instalaciones. Ya hay muchas presupuestadas e incluso con licencia. Pero la inestabilidad política y la actual legislación son un freno. Los inversores siguen a la expectativa.
¿Las ayudas de la Junta de Extremadura en materia renovable han dado un empujón al sector?
No resultan espectaculares pero han ayudado y están animando al sector a salir del parón. Han conseguido que clientes que se habían olvidado de las renovables vuelvan a acordarse de sus ventajas.
¿Y qué efecto ha tenido la subida en el precio de la luz en este nuevo despertar renovable?
La subida de la luz ha sido brutal y seguirá subiendo. Y no hablamos solo del consumo porque el cambio de comercializador puede suponer mejores precios pero no así el término de potencia con el que no se puede hacer nada. No es la solución. A no ser que se tomen medidas de ahorro y eficiencia energética y lo puedas bajar. Por eso, animo a los clientes a que pidan presupuesto y vean las alternativas que tiene su caso concreto. Y que pueden hacerlo poco a poco, por fases. Hay que perder el miedo porque los beneficios son importantes.
Cada vez hay más colectivos que deciden agrupar su consumo para conseguir mejores precios ¿También es interesante esta práctica en el sector renovable?
Siempre es mejor compartir los gastos fijos. Por ejemplo en las calefacciones con biomasa de las comunidades de vecinos, en las comunidades de regantes o en naves industriales conjuntas de polígonos en azoteas o techos si fuera posible. Hay muchas posibilidades y alternativas.
- ← Anterior
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- Siguiente →
