parques eólicos
La eólica, sin ningún parque en Extremadura, fue la energía que más aportó a la demanda eléctrica española en 2013
Extremadura sigue siendo una de las dos únicas comunidades autónomas, junto con la de Madrid, que no cuenta con ningún parque eólico en funcionamiento.
Mientras eso sucede, la eólica ha sido durante el pasado año 2013 la primera fuente de electricidad en España. «España es el primer país del mundo en el que la energía eólica se sitúa como la tecnología que más aporta a la cobertura de la demanda en un año completo», asegura la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
Según datos de Red Eléctrica de España (REE), la cobertura de la demanda con eólica ha sido del 20,9%, frente al 20,8% de la nuclear.
En total, las energías renovables han cubierto el 42,4% de la demanda eléctrica durante el pasado año, 10,5 puntos más que el año anterior. Por tipo de tecnología, tras la eólica y la nuclear se situó la hidráulica, hasta duplicar su peso en la demanda por encima del 14% gracias al buen año climatológico. Mientras, los ciclos combinados redujeron su participación al 9,6% y los grupos de carbón al 14,6%. La energía solar fotovoltaica se quedó en el 3,1%.
La producción eólica de 2013 ha sido de 54.478 GWh, un 13,2% más que el año anterior. Según las estimaciones de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), esta generación sería suficiente para abastecer a 15,5 millones de hogares españoles, el 90% del total. La nuclear produjo 2.337 GWh más que la eólica el pasado año, pero su contribución a la cobertura de la demanda fue menor debido a su mayor consumo interno.
Sin embargo, pese al buen año productor, las empresas del sector siguen sumidas en una total incertidumbre. «Las empresas siguen sin conocer aún el impacto económico de la reforma energética y si la reforma sale adelante tal y como ha sido planteada, tendrá un efecto injusto y desproporcionado para el sector», aseguran desde la AEE.
“Desde 2008 se han hecho inversiones en fotovoltaica y termosolar en Extremadura de 6.000 millones de euros”
Entrevista con
Vicente Sánchez
Presidente del Cluster de la Energía de Extremadura
Esta es la entrevista publicada en nuestro ANUARIO ENERGIA EXTREMADURA 2013 con el presidente del Cluster de la Energía de Extremadura, que a su vez es también empresario en el sector de las energías renovables.
¿Cuáles son los objetivos con los que ha asumido la presidencia del Cluster en un momento especialmente complejo para el sector energético y eléctrico a nivel regional y nacional?
Con referencia al Cluster, mi objetivo es ser una herramienta de generación de oportunidades para nuestros asociados, que genere riqueza y empleos. Quiero un Cluster para los asociados.
Las energías renovables han pasado en poco tiempo de ser una de las grandes esperanzas económicas de Extremadura a una situación de stand by por parte de muchas empresas de fuera y dentro de la región ante los continuos cambios normativos, ¿qué solicitan las empresas del sector para mejorar esta situación?
Futuro. No podemos estar en un escenario de incertidumbre permanente, pero mucho menos sin futuro. El sector debe marcar sus objetivos y trabajar para dar cabida a todas las empresas que operan en Extremadura.
Y cómo empresario en activo del sector de las energías renovables, ¿cómo se lleva en el día a día tantos cambios legislativos sobre el sector?
Pues es muy frustrante no saber qué dirección tomar o si la tomas cuando te van a variar las reglas. Es difícil crear un entorno estable con cambios legislativos constantes.
¿Se pueden cuantificar los millones de euros que no se han invertido en Extremadura o se dejarán de invertir en proyectos renovables de fotovoltaica, eólica, termosolar o biomasa por los sucesivos decretos leyes que la perjudican?
Es difícil valorar este dato, pero si te puedo dar otro: sólo en fotovoltaica y termosolar desde el 2008 hasta hoy se han hecho inversiones en Extremadura por valor de 6.000 millones de euros.
Desde el Ministerio de Industria y Energía se ha lanzado la idea de crear una especie de “banco malo” para proyectos fotovoltaicos que quedarían en manos de los bancos ante la imposibilidad de su promotores de poder pagarlos, ¿puede afectar esta situación a muchos proyectos fotovoltaicos en Extremadura?
Si siguen haciendo recortes en la retribución, prácticamente el 100% entraría en esta situación.
La biomasa es uno de los sectores con más futuro regional por la gran actividad agraria en la región, ¿cómo se debería orientar su desarrollo para hacerla viable y más activa en la creación de empleo en zonas rurales?
Es una de nuestras bazas, la biomasa. Pero hay que saber qué queremos. Yo no estoy muy de acuerdo en grandes plantas de biomasa, aisladas y alejadas del consumo y de la propia biomasa. Además creo que se debe hablar más de biomasa térmica que eléctrica. Si somos capaces de organizarlo, puede ser un negocio muy recurrente en nuestra región.
Muchos años después de hablarse de la energía eólica en la región, Extremadura es junto a Madrid la única comunidad sin molinos, ¿se verán algún día?, ¿son viables económicamente a día de hoy tras los cambios a nivel nacional y la regulación autonómica?
Espero que sí.
“El binomio agro y energía en Extremadura tiene un potencial elevadísimo”
Segunda parte
Entrevista con
José Antonio Echávarri
Consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía del Gobierno de Extremadura
Esta es la segunda parte de la entrevista incluida en el ANUARIO ENERGÍA EXTREMADURA 2013, editado por nuestro portal de internet, con el responsable de la cartera energética de Extremadura sobre temas de gran actualidad para el sector.
Extremadura es una de las dos regiones españolas que no cuenta con ningún parque eólico operativo, ¿cuántos de ellos ya disponen de toda su tramitación en regla para poder comenzar las obras?
Actualmente diez proyectos de parques eólicos cuentan con todas las autorizaciones que dependen de la Administración Autonómica. De ellos, tres tienen punto de evacuación en la red de distribución, que podrían comenzar ya las obras si así los consideraran las empresas promotoras; y los siete restantes en red de transporte, los cuales están sujetos al desarrollo de las infraestructuras de conexión en la red de transporte, según establezca la nueva planificación de la red eléctrica de transporte.
Por tanto, al menos tres parques eólicos en Extremadura podrían haber ya iniciado las obras de construcción y no lo han hecho. Las razones creo que son obvias. Por una parte, la falta de un régimen económico primado para la generación eólica. Y la previsión a corto y medio plazo es que no vaya a haberlo. En un contexto de producción de energía eléctrica a mercado, sin primas, la eólica lo tiene más difícil que la fotovoltaica, ya que buena parte de su producción tiene lugar durante la noche, en la que la demanda cae y, en consecuencia, el precio de la energía en el pool está muy bajo.
Por otra parte, los decretos autonómicos del 2005 y del 2010, en base a los cuales se concedieron las autorizaciones iniciales, obligan a la creación de tres puestos de trabajo por cada megawatio instalado o la cesión a los ayuntamientos del 8% de la facturación por la venta de la energía para la instalación de los parques eólicos en Extremadura. Si ya antes este condicionado suponía un hándicap importante para la viabilidad económica de los proyectos; ahora, en un escenario energético mucho más exigente de tener que ir a mercado, resulta más complejo aún, hasta el punto de poder suponer una carga insalvable.
Por ello, estamos estudiando jurídicamente este asunto para ver si es factible encajar una solución que compatibilice el marco retributivo actual de la generación eléctrica renovable en España con la norma en base a la cual se han autorizado los proyectos. Es difícil estimar cuándo se verá el primer parque eólico extremeño. En todo caso, sería prudente esperar a ver los términos de la reforma en el sector eléctrico anunciada por el Ministerio.
Las empresas accionistas de la Central Nuclear de Almaraz ya han manifestado su intención de solicitar mantener su actividad más allá del 2020, ¿el gobierno regional apoya esta decisión?
El actual parque de centrales nucleares de España fue diseñado para una vida útil de 40 años de actividad. Para la Central Nuclear de Almaraz, los cuarenta años de funcionamiento se cumplen en el 2021 para el grupo 1 y en el 2023 para el grupo 2. Eso significa que extender la autorización de funcionamiento de la Central Nuclear de Almaraz más allá del 2020 supondrá, con toda seguridad, rebasar la vida útil de la central.
Prolongar, por tanto, su operación más allá del 2020 sólo se podría justificar si redunda en un menor coste de la energía para los consumidores y ello conlleva, además, que Extremadura reciba beneficios tangibles por el funcionamiento extendido de Almaraz. Siempre, por supuesto, desde el cumplimiento de los estrictos criterios de seguridad de las instalaciones nucleares impuestos por el Consejo de Seguridad Nuclear y las autoridades europeas. Esta cuestión es obviamente irrenunciable.
Pero creemos que no se debe llegar a esa situación, porque precisamente para ello está o debe estar la planificación energética nacional, que ha de prever una transición hacia un modelo energético sostenible, en el que las energías renovables se integren cada vez más y con mayor eficacia en el sistema eléctrico nacional, sustituyendo de forma ordenada los sistemas de generación convencionales, como son las centrales térmicas a partir de combustibles fósiles y las centrales nucleares, y todo ello sin poner en riesgo el suministro de energía eléctrica en condiciones de calidad, de seguridad y de precio para el país, sus empresas y sus ciudadanos.
La biomasa puede ser un sector estratégico para el agro extremeño por su carácter complementario en la renta agraria y en políticas como la forestal y la lucha contra incendios, ¿para cuándo estará listo el Plan de Biomasa de Extremadura y qué objetivos pretende?
Extremadura reúne unas condiciones naturales muy favorables para el desarrollo de la biomasa por los recursos propios disponibles. No en vano, nuestra Comunidad Autónoma es la quinta región del país con mayor potencial de biomasa disponible, con sus 6.814.012 toneladas al año de biomasa primaria en verde.
Asimismo, el potencial de valorización energética directa de residuos agroganaderos y agroalimentarios de nuestra tierra es igualmente importante, en concreto más de 584 mil toneladas al año, lo que supondría un aprovechamiento energético de más de 16 mil toneladas equivalentes de petróleo al año.
Pero lo verdaderamente importante es la dimensión social y la contribución al desarrollo rural de la biomasa, muy por encima de cualquier otra tecnología de generación. Y esto es así porque la biomasa es la fuente de generación de calor y de electricidad que más puestos de trabajo genera, pero es que además los crea eminentemente en entornos locales, contribuyendo así a la fijación de población en las zonas rurales. A ello hay que sumar que los aprovechamientos forestales van a contribuir a que nuestros montes se mantengan limpios y se reduzcan los riesgos de incendio, así como el hecho de que los cultivos energéticos han de suponer una alternativa real para nuestros agricultores.
Es evidente, por tanto, que el binomio agro y energía en Extremadura tiene un potencial elevadísimo y que la bioenergía debe constituirse en los próximos años como un sector estratégico para el desarrollo socioeconómico de nuestra región. Precisamente por ello desde el Gobierno de Extremadura, en estrecha colaboración con la iniciativa privada, estamos elaborando un plan para desarrollar un modelo de bioeconomía en las zonas rurales, que genere empleo y reduzca los consumos y costes energéticos.
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