La demanda eléctrica el día del apagón fue un 40,9% inferior al mismo día del 2024
La demanda eléctrica nacional experimentó en abril un descenso del 2,1% con respecto al mismo mes del año anterior, según datos de REE, una vez descontados los efectos de laboralidad y temperatura. En términos brutos, se estima una demanda de 18.655 GWh, un 3,3% inferior a la demanda de abril de 2024. Cabe destacar que la Semana Santa en este 2025 ha tenido lugar en el mes de abril (del domingo 13 al domingo 20 de abril) mientras que, en 2024, tuvo lugar en marzo (del 24 al 31 de marzo).
Además, según datos provisionales, la demanda diaria de energía eléctrica del 28 de abril en España -día del histórico apagón que afectó a toda España durante gran parte de la jornada- fue un 40,9% inferior a la registrada en el día equivalente del año 2024, que fue el lunes 29 de abril. Por su parte, la demanda de energía eléctrica se contrajo un 12,7% el día 29 de abril de 2025 si comparamos con el día equivalente del año 2024.
De enero a abril de 2025, España ha registrado una demanda de 83.686 GWh, un 1,2% más que en el mismo periodo de 2024. De nuevo, si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la demanda aumenta un 0,5%.
Este mes de abril, las renovables han generado 12.955 GWh, cantidad con la que han alcanzado una cuota sobre el total del mix nacional del 64,3%. Por su parte, las tecnologías que no emiten CO2 equivalente produjeron el 78,9% del total. La eólica ha sido en abril la tecnología líder al obtener una cuota del 21,6% del total. Le sigue la solar fotovoltaica, con el 20,1%, y la hidráulica, con el 19,4% del total.
El 16 de abril se registró un nuevo máximo horario de participación renovable entre las 12.00 y las 13.00 horas, en los que estas tecnologías alcanzaron una cuota del 80,7%. Por su parte, la solar fotovoltaica alcanzó un nuevo récord horario el 21 de abril al registrar una participación sobre la estructura de generación de un 61% entre las 13.00 y las 14.00 horas.
Las tecnologías de almacenamiento permitieron en abril la integración de un total de 990 GWh de electricidad en el sistema eléctrico español, optimizando así un mayor aprovechamiento de la energía generada mediante tecnologías renovables. Por otra parte, 1.081 GWh de electricidad se han programado durante este mes para su exportación a nuestros países vecinos.
Statkraft logra el permiso ambiental para su primer proyecto de almacenamiento energético en Extremadura
Statkraft, primer productor renovable de Europa y líder en el mercado de PPAs, ha logrado la autorización ambiental favorable, concedida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, de su proyecto de almacenamiento energético Talayuela II BESS, en el municipio cacereño de Talayuela, la primera hibridación con baterías que desarrolla en Extremadura y uno de sus primeros proyectos de almacenamiento energético en España.
Hibridado a la planta solar fotovoltaica Talayuela II, este proyecto supondrá la puesta en marcha de un sistema de almacenamiento energético con baterías con tecnología LPF (litio-ferrofosfato) y un tiempo de carga y descarga de dos horas. Tendrá una potencia instalada de 23,87 MW y una capacidad de almacenamiento de energía de 47,74 MWh. Gracias a la instalación de este sistema, la planta fotovoltaica Talayuela II, de 44,5 MW de potencia instalada será capaz de gestionar la energía en picos de producción, cuando la red esté saturada, mejorando su eficiencia, lo que, a su vez, fomentará la seguridad y garantía de suministro.
Los sistemas de almacenamiento, que incorporan flexibilidad al sistema eléctrico, permiten almacenar energía que será suministrada cuando la energía renovable no produce lo suficiente para cubrir la demanda, garantizando así la estabilidad de suministro y contribuyendo a paliar la volatilidad de precios del mercado eléctrico.
Tras la obtención del permiso medioambiental, Statkraft avanza en la tramitación de este proyecto, cuyo siguiente objetivo es obtener las autorizaciones administrativas en los próximos meses. Con una inversión de alrededor de 12 millones de euros, este nuevo desarrollo renovable garantiza su integración armoniosa en el entorno natural y supone un importante avance en el desarrollo del almacenamiento energético en España, que resulta clave para asegurar la transición energética.
Además, este proyecto ha sido seleccionado para recibir una ayuda pública, que puede alcanzar los 2,5 millones de euros, por parte del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el marco de la 1ª Convocatoria de ayudas para proyectos innovadores de almacenamiento energético hibridado con instalaciones de generación de energía eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, de fondos europeos Next Generation EU, articulados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y que beneficia aquellos proyectos de almacenamiento energético.
El nuevo reglamento de ecodiseño que prepara la Unión Europea será más exigente con las emisiones de las calderas de biomasa
La revisión del Reglamento de Ecodiseño que está llevando a cabo la Comisión Europea desde principios de año va a introducir cambios que pueden afectar de manera significativa a los fabricantes de calderas y estufas de biomasa, según ha informado AVEBIOM.
El primer borrador con las modificaciones propuestas por la Comisión Europea que se ha conocido a principios de año ha generado gran preocupación en la industria, ya que incluye requisitos técnicos tan exigentes que podrían llegar a afectar a la continuidad de numerosas empresas del sector en toda Europa.
La revisión del reglamento introduce una serie de modificaciones que afectan tanto al alcance como a los requisitos técnicos de las calderas y estufas de biomasa. Son medidas que pretenden mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones, pero plantean una complicada coyuntura para los fabricantes, que deberán adaptarse a nuevas y muy exigentes normativas en un plazo de tiempo relativamente corto.
Según ha informado AVEBIOM, entre las modificaciones propuestas para el nuevo reglamento de calderas figuran:
- Ampliación del ámbito de aplicación. Se extiende el alcance del reglamento a calderas con una potencia térmica de hasta 1.000 kW (anteriormente limitado a 500 kW); y se incluyen las calderas que utilizan combustibles de biomasa no leñosa (huesos de aceituna, orujillo, paja, cáscaras de girasol, entre otros).
- Límites de emisión más estrictos. Se establecen nuevos límites de emisiones estacionales de partículas (PM), reduciéndolos de 40 mg/m3 a solo 3 mg/m3 (con 10% de O2) para calderas de biomasa leñosa, un umbral considerado inalcanzable por la industria. Para la biomasa no leñosa, el límite de PM se fija en 30 mg/m3, lo que también supone un reto considerable para los fabricantes. Se endurecen los límites de emisiones de CO y NOx, lo que podría impactar negativamente en la competitividad de las calderas de biomasa frente a otras tecnologías.
- Exigencias técnicas adicionales. Se establece la obligatoriedad del control automático de la combustión (ACC) para todas las calderas, lo que podría excluir modelos sin componentes electrónicos y aumentar los costes de fabricación, y se introduce un límite máximo de consumo energético en modo de espera.
- Plazos de implantación. La aplicación del nuevo reglamento está prevista para el 1 de julio de 2027, un plazo demasiado corto para que los fabricantes, especialmente las pymes, adapten sus productos y procesos de producción. Se prevé un colapso en la capacidad de los laboratorios de certificación debido a la demanda masiva de pruebas para cumplir con los nuevos requisitos.
Las principales modificaciones que afectan a las estufas de biomasa son:
- Introducción de una nueva fórmula de eficiencia estacional, que penaliza injustamente a las estufas de leña de alta eficiencia.
- Aplicación de una nueva metodología de ensayo, que no ha sido suficientemente validada, contradice normativas existentes y aumenta los costes de certificación sin una justificación clara.
- Obligatoriedad de instalar control automático de la combustión (ACC). Afecta a los aparatos no eléctricos (prácticamente todas las estufas) y podría dar lugar a una combustión ineficiente en los equipos de leña, que no cuentan con una evaluación estandarizada de la eficiencia.
De aprobarse la propuesta de nuevo reglamento, el cumplimiento de los requisitos obligaría a desarrollar e instalar nuevas tecnologías en un tiempo récord, incrementando de manera sustancial los costes de producción y certificación de los equipos. Además, muchas empresas podrían verse obligadas a retirar del mercado modelos de calderas o estufas que no puedan cumplir con los nuevos límites de emisión, lo que reducirá la oferta disponible.
El sector también teme que los aparatos de calefacción con biomasa pierdan atractivo frente a otras opciones, incluidas las que utilizan combustibles fósiles, algo que iría en contra de los objetivos de descarbonización de la UE. Esta posible reducción de la demanda también afectaría al empleo generado por la industria de fabricación y comercialización de calderas de biomasa.
La patronal europea Bioenergy Europe, junto con las asociaciones nacionales, como AVEBIOM en España, han manifestado expresamente a los eurodiputados su oposición a la propuesta en su forma actual solicitando que se revise la rebaja de los límites de emisión, se excluya la obligatoriedad de algunos requisitos técnicos, se extiendan los plazos para la introducción del reglamento y se evalúe el impacto económico y ambiental de la aplicación del reglamento con la mayor transparencia. Gracias a este esfuerzo conjunto, se ha logrado que la Comisión retire la propuesta y haya aplazado sine die la próxima reunión del “Consultation Forum”.
En relación a los límites de emisión, se ha solicitado que los valores propuestos tengan en cuenta las capacidades actuales de las tecnologías existentes, evitando restricciones que excluyan del mercado una gran cantidad de modelos de calderas sin ofrecer alternativas viables. Además, se insiste en que cualquier reducción de emisiones se haga de manera progresiva, para permitir que la industria pueda adaptarse sin generar distorsiones en el mercado.
El plazo propuesto para la entrada en vigor del reglamento (1 de enero de 2027) se considera insuficiente para desarrollar y certificar nuevas soluciones tecnológicas, por lo que se propone una implantación gradual, similar a la aplicada en regulaciones anteriores, con períodos de adaptación que permitan a las pymes ajustarse a los nuevos requisitos sin poner en riesgo su competitividad.
También se ha criticado la falta de un análisis detallado sobre el impacto que estas medidas tendrían en el sector, en términos de empleo, competitividad y acceso de los consumidores a soluciones de calefacción asequibles. La industria exige que se publiquen los estudios de impacto antes de la aprobación final del reglamento y que se incluyan consultas públicas con todas las partes interesadas.
Según AVEBIOM, Se considera necesario excluir algunos requisitos técnicos propuestos como la obligatoriedad del ACC en todos los modelos, dado su elevado coste y su aplicabilidad limitada. También se ha solicitado ajustar los límites de emisión de partículas (PM) para la biomasa no leñosa a 40 mg/m³ en lugar de los 30 mg/m³ propuestos.
La ampliación del reglamento a calderas de hasta 1.000 kW también se cuestiona, ya que no existen métodos de prueba adecuados para esta categoría de equipos, y se considera más apropiado que se regulen bajo la Directiva sobre Instalaciones de Combustión Medianas (MCP).
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