MERCADO ELÉCTRICO
El Grupo Gallardo apoya a la patronal siderúrgica para reclamar un trato diferenciado a los grandes consumidores energéticos tras las recientes subidas
Unesid, la patronal que agrupa a los grandes grupos siderúrgicos, del acero o el aluminio, entre ellos el extremeño Alfonso Gallardo a través de Siderurgia Balboa en Jerez de los Caballeros, ha dado la voz de alarma tras los últimos cambios de fiscalidad energética aprobados por el Ministerio de Industria por “minar la competitividad” del sector.
Para Unesid, los nuevos impuestos suponen un “sobrecoste arbitrario” en un momento especialmente crítico donde la demanda nacional es muy escasa tanto en construcción como en automoción y cuando varias empresas, entre ellas la extremeña Alfonso Gallardo, han tenido que presentar ERE para reducir sus plantillas.
Actualmente, el Grupo Gallardo tiene previsto el cierre de Corrugados Getafe así como un ERE en Siderurgia Balboa de Jerez de los Caballeros para asegurar la viabilidad de la firma. El grupo extremeño también es propietario de Cementos Balboa en Alconera, dos plantas de acero en el País Vasco, y de la papelera Papresa en Rentería, dos centros de gran consumo eléctrico.
El nuevo marco regulatorio aprobado por el Ministerio de Industria afecta especialmente por dos motivos a las plantas siderúrgicas y acerías: por una parte, se reduce el pago por el servicio de interrumpibilidad; y por otra, a través del denominado “céntimo verde” que supondrá un aumento del precio del gas natural, principal vía de suministro de alguna de estas factorías. Según sus estimaciones, el aumento del coste puede llegar al 15%.
Además de las siderúrgicas, otras industrias muy críticas con las medidas del Gobierno en materia energética han sido las químicas, papeleras y cerámicas, todas ellas grandes consumidores de energía. Actualmente el sector industrial consume en torno al 55 % del gas natural que importa España.
La situación ha llegado a tal punto que alguna multinacional del sector ha señalado veladamente que los actuales costes energéticos del mercado español no permiten competir en igualdad de condiciones en los mercados exteriores, amenazando incluso con cerrar sus plantas españolas. Los gobiernos autonómicos de Asturias, País Vasco y Galicia ya han trasladado su preocupación al propio Ministerio de Industria ante el temor a que alguna de sus grandes industrias decidan cerrar sus puertas.
Para calmar los ánimos, hace pocas semanas el propio ministro de Industria, José Manuel Soria acudió a la fábrica que la multinacional norteamericana del aluminio Alcoa tiene en el municipio gallego de Cervo. En declaraciones a los medios, el ministro Soria se comprometió a que “a partir del 1 de enero del 2013 habrá un sistema que garantice la competitividad de este tipo de plantas”.
Para la patronal del sector Unesid «la producción siderúrgica es la columna vertebral de la industria» y con las nuevas medidas sólo se conseguirá «más desempleo, menor consumo eléctrico y una espiral alcista en los costes regulados».
El problema de las grandes plantas consumidoras de energía es doble porque en muchos casos cuenta también con plantas de cogeneración eléctricas en sus instalaciones. En este caso, las cogeneradoras deben abonar 2,34 euros por megavatio de gas consumido además de afrontar el pago de la subida del impuesto a la generación eléctrica. Una subida que no pueden repercutir a terceros ya que el consumo de la cogeneración suele ser propio.
Red Eléctrica y el Gobierno extremeño planificarán conjuntamente las nuevas infraestructuras eléctricas para integrar la nueva generación de renovables
Tanto el Gobierno de Extremadura como Red Eléctrica de España quieren anticiparse a la entrada en operación de cientos de megavatios de energía renovable, especialmente termosolar, biomasa y también de fotovoltaica sin primas, en los próximos meses y años.
Para ello, el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, y el de Red Eléctrica de España, José Folgado, han firmado en Mérida un convenio de colaboración para promover en la comunidad extremeña el desarrollo de nuevas instalaciones de transporte eléctrico, y en concreto, de aquellas que mejoren la capacidad del sistema para integrar el mayor contingente posible de nueva generación, especialmente la que procede de fuentes renovables, y también para facilitar la llegada de proyectos empresariales que necesiten de grandes consumos eléctricos.
Entre las inversiones más importantes que Red Eléctrica de España tiene actualmente en España destaca la construcción del eje Almaraz-Guillena (Sevilla), una línea de 400 kV y 350 km que conectará de norte a sur las interconexiones con Portugal de Extremadura y Andalucía para reforzar en su conjunto la red de transporte de estas dos comunidades autónomas. La inversión prevista alcanza los 250 millones de euros.
El acuerdo firmado tendrá una validez de dos años y establece que ambas entidades acordarán los emplazamientos de las nuevas subestaciones o la ampliación de las existentes y los pasillos para nuevas líneas eléctricas.
Para llevarlo adelante, ambas partes crearán una comisión mixta de seguimiento y tres grupos de trabajo, uno que tratará de los temas relativos a la planificación, acceso y conexión a la red, un segundo que tratará lo relativo a las tramitaciones y seguimiento de las obras de construcción, y un tercero que se dedicará a la coordinación de actuaciones en la prevención y lucha contra incendios, en especial, para la realización de trabajos de mantenimiento de líneas eléctricas que requiere la ley.
Según el presidente del Gobierno regional, Extremadura, “con este acuerdo se pretende adaptar el sistema a las necesidades de la comunidad, pues Extremadura está siendo escenario de proyectos de inversión en energías renovables sin primas, y con el convenio se pretende optimizar la integración en el sistema eléctrico de estas instalaciones y ofrecer un apoyo adecuado desde la red de transporte a la red de distribución”.
Por su parte, el presidente de Red Eléctrica de España, José Folgado, explicó que España necesita “como el aire” las energías renovables, para importar menos energía, contaminar menos y favorecer la diversificación energética, y destacó que” Extremadura tiene planes ambiciosos respecto a las energías renovables, para las que tiene muy buenas condiciones”.
La nuclear, la hidráulica, la termosolar con gas y los grandes proyectos fotovoltaicos sufrirán el mayor impacto por las nuevas tasas eléctricas en Extremadura
La reforma eléctrica presentada finalmente por el Ministerio de Industria días atrás para tratar de solventar el creciente déficit de tarifa tendrá un importante impacto en las actividad nuclear y e hidroeléctrica de Extremadura, teniendo en cuenta que la región es la segunda productora nacional de energía nuclear y la cuarta en hidroeléctrica.
Además de la tasa general sobre los ingresos del 6% que se aplicará a la producción eléctrica, que afectará por igual a las actividades de régimen ordinario y a las renovables, el Ministerio de Industria anunció un impuesto nuclear que pretende recaudar hasta 269 millones de euros hasta el año 2015 y un canon hidroeléctrico de 304,2 millones de euros.
También está prevista la aplicación de distintos “céntimos verdes”, aunque en el caso del carbón y el uso de fuel para generación eléctrica no tendrá un impacto directo en la actividad energética de la región. La que se ha salvado por el momento de este nuevo paquete de tasas es el impuesto especial de hidrocarburos, que permanece igual que hasta ahora.
Hay que tener en cuenta que las empresas propietarias de las centrales nucleares ya abonan una tasa para hacer frente a los costes de gestión de los residuos de los que se ocupa Enresa. Ahora, con el nuevo impuesto aprobado, tendrán que abonar 2.190 euros por kilo de metal pesado, y entre 1.000 y 6.000 euros por metro cúbico en las de baja-media y muy baja actividad. Otro tributo guarda relación con la futura actividad del Almacén Temporal Centralizado (ATC) aún en fase de proyecto y cuyo inicio está resultando más complejo de lo previsto.
Otro de los aspectos que tendrá más consecuencias negativas para el sector energético en Extremadura será la eliminación de la prima imputable a las plantas termosolares que usen gas. La valoración sobre el impacto económico de esta medida varía radicalmente si las estaciones las realiza el Ministerio o si son las empresas del sector quien las evalúa. Para estas últimas, la merma puede superar el 12% de las primas que reciben.
Por su parte, los grandes proyectos fotovoltaicos presentados meses atrás en la región por empresas extremeñas como Ecoenergías del Guadiana, Valsolar o la alemana Gehrlicher valoran en la actualidad el impacto sobre la rentabilidad que tendrá la nueva tasa a la generación del 6% y las consecuencias que tendrá en la búsqueda de financiación y de inversores internacionales que acometen en estos momentos.
Si el calendario de tramitación como proyecto de ley avanzado por el Ministerio de Industria se cumple, los diferentes tributos y tasas aprobados deberían entrar en vigor el próximo mes de enero, con lo que las grandes empresas del sector ya hacen cálculos para valorar el impacto que tendrán en sus cuentas de resultados.
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