MERCADO ELÉCTRICO
Un proyecto europeo realiza un inventario de las plantas de energía renovable de la Eurorregión Extremadura-Alentejo-Centro
La Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología en Extremadura (FUNDECYT) y el Centro Tecnológico Industrial de Extremadura (CETIEX) han elaborado un inventario sobre las plantas de producción de energías renovables existentes en la Eurorregión Alentejo-Centro-Extremadura (EUROACE).
El objeto del mismo es el de localizar geográficamente y caracterizar las plantas generadoras de energía eléctrica, conectadas ya a red o en construcción, existentes en las regiones Centro y Alentejo en Portugal, y en la región de Extremadura en España. El inventario servirá de apoyo al sistema de ayuda a la toma de decisiones para determinar el potencial de generación eléctrica de plantas productoras de energía renovable en función de su ubicación.
Se trata de un proyecto con fondos europeos para el desarrollo de un Sistema de Información para la Ayuda a la Toma de Decisiones en Energías Renovables (SIATDECO) englobado en la acción de energías renovables del proyecto RITECA II (POCTEP). Su objetivo último es analizar y predecir productividades, detectar carencias, necesidades y otros factores que puedan ser útiles para la planificación de inversiones, de infraestructuras y de actividades logísticas en la región.
Según los responsables del proyecto, Extremadura cuenta actualmente con 242 plantas en funcionamiento que producen energía eléctrica a partir de fuentes renovables, constituyendo entre todas ellas una potencia total instalada de 3110,8 MW. Este hecho explica por sí solo la necesidad de este tipo de proyectos, justificados también frente a los objetivos que se marca la región para el 2014: cubrir más del 80% de su consumo eléctrico con energía procedente de plantas fotovoltaicas, termosolares, eólicas y de biomasa, sin contabilizar las grandes hidráulicas.
Del trabajo realizado se desprende además que, a pesar de la paralización temporal de las ayudas a la producción eléctrica procedente de este tipo de energías, Extremadura se afianza en su camino a una producción sostenible y enfocada a la autosuficiencia mediante renovables.
Gracias al proyecto SIATDECO, liderado por la Fundación Computación y Tecnologías Avanzadas de Extremadura (COMPUTAEX) y en el que participan FUNDECYT, CETIEX y el Instituto del Corcho, la Madera y el Carbón Vegetal (IPROCOR), se podrán realizar simulaciones de diversos modelos climáticos a 2, 5, 10, 20 y 30 años vista, estudiándose así las correlaciones existentes entre factores climáticos como el sol, el viento y la lluvia. Esto repercutirá en una mejora de la producción ecológica de energía en la Eurorregión y una toma de decisiones más eficiente.
José Antonio Echávarri pide al Gobierno que reconsidere la idea de imponer nuevas cargas al sector energético por el “futuro de Extremadura”
El consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía del Gobierno de Extremadura, José Antonio Echávarri, se muestra disconforme con las medidas que pretende abordar el Ministerio de Industria sobre nuevas tasas a la generación, que sería especialmente perjudiciales para Extremadura en grandes proyectos fotovoltaicos y de biomasa en marcha.
Estas son sus reflexiones sobre lo que se juega Extremadura y su economía con estas medidas y otras anteriores tomadas tanto por Gobiernos del PSOE como el PP.
“En el caso del sector energético, tras años de desidia, el actual Gobierno ha heredado un déficit tarifario de 24.000 millones de euros, una situación que somos conscientes de que es necesario abordar. De hecho, somos los primeros en admitir que las primas recibidas por determinados sectores se han convertido en una fuente de especulación
El anterior Ejecutivo ya dio un hachazo al sector fotovoltaico a través del Real Decreto Ley 14/2010, un ejemplo de lo que no se debe hacer en política. Porque esa norma cambiaba las reglas a mitad de juego con efecto retroactivo y perjudicaba a Extremadura al establecer un límite anual a las horas con derecho a prima. El actual Gobierno de Extremadura recurrió aquella norma ante el Constitucional.
En enero de este mismo año Industria daba luz verde a otro Real Decreto Ley que venía a suspender temporalmente la asignación de nuevas primas a todos los proyectos de energías renovables. Y otra vez el Gobierno de Extremadura dejó clara su postura en defensa del sector, su rechazo a las formas y al fondo de la normativa y su intención de recurrirla también ante el Constitucional.
Estas dos normas sumieron al sector en un ambiente de inseguridad jurídica y empresarial, e hicieron caer las expectativas de un sector que estaba llamado a ser uno de los motores de la economía extremeña. Tanto como que se calcula que en el horizonte 2015 los proyectos previstos en Extremadura iban a invertir 5.000 millones de euros y a crear más de 14.000 empleos.
Las expectativas de futuro de Extremadura se centraban especialmente en dos subsectores con gran potencial, como son el fotovoltaico -que está en disposición de producir sin primas a determinada escala- y la biomasa -que crea mucho empleo directo en ámbitos rurales y puede prevenir los incendios forestales. Así se lo transmitimos al ministro, José Manuel Soria, en una reunión el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, y yo mismo.
En ese encuentro el ministro nos transmitió que la apuesta debía ser la de proyectos que no precisasen de primas para ser rentables, y en ese nuevo escenario buscamos nuevas soluciones, que pasaban por la biomasa y los grandes proyectos fotovoltaicos. Y también por la necesidad de que se regule el “autoconsumo de energía eléctrica mediante balance neto”, entendiéndola como la mejor medida de ahorro y eficiencia energética.
Los avances que estamos alcanzando en los tres frentes son destacables, y especialmente en el ámbito fotovoltaico, donde hemos logrado atraer hasta la fecha tres grandes plantas avaladas por empresas dispuestas a invertir en Extremadura casi 1.500 millones de euros y a generar más de 6.500 puestos de trabajo.
Pero es en este marco cuando surge la noticia de que el Gobierno central estudia aprobar un nuevo esquema de fiscalidad energética. Un esquema que, entre otras cosas, incluiría una carga impositiva del 4% de la facturación para la producción en régimen ordinario y del 19% sobre la fotovoltaica en régimen especial. Algo que iría directamente contra la línea de flotación de esos tres grandes proyectos fotovoltaicos y también afectaría a la rentabilidad de las plantas fotovoltaicas ya operativas.
Y a esto tenemos que sumar la modificación normativa estatal que pretende que la llamada ‘ecotasa’, el impuesto autonómico que grava el impacto medioambiental de la producción y transporte de energía, sea pagado por los extremeños en lugar de por las empresas. Un impuesto que pretende establecer una mínima compensación por el impacto que generan grandes infraestructuras energéticas que exportan a otras regiones el 95% de su producción sin dejar en la comunidad fondos vía impuestos.
El Gobierno de Extremadura tiene claro que las energías renovables no son sólo una oportunidad, sino una obligación para nuestro futuro, un tren que no podemos perder. Por todo eso Extremadura quiere decir NO. Porque no es razonable ni coherente hacer que el déficit de tarifa recaiga sobre los proyectos que van a mercado. Porque no es razonable ni coherente tomar decisiones que afectan a las comunidades sin consultarlas. Porque no parece razonable ni coherente frenar un sector capaz de generar riqueza y empleo en tiempos de crisis. Porque no parece razonable ni coherente que un impuesto a las empresas eléctricas lo paguen los extremeños. Porque creemos que hay otras opciones para atajar el déficit tarifario sin lastrar el futuro de Extremadura.
Desde Extremadura pedimos al Gobierno central que recapacite, que consulte con las comunidades antes de tomar cualquier decisión que afecte a su futuro y que reconsidere la idea de imponer nuevas cargas al sector energético. Porque es nuestra obligación. Porque es nuestro futuro”.
Red Eléctrica invertirá 15 millones de euros para una línea de alta tensión del futuro AVE y para las termosolares entre Mérida y Badajoz
La compañía Red Eléctrica de España, participada por el Estado, construirá una nueva línea de alta tensión valorada en 15 millones de euros entre las ciudades de Mérida y Badajoz. Dicha línea, de 400 kilowatios y doble circuito, está actualmente en periodo de alegaciones para conseguir el impacto ambiental y las autorizaciones administrativas. La línea conectará la subestación de Sagrajas, cercana a Pueblonuevo del Guadiana, con la subestación de San Serván, en las cercanías de Mérida.
La finalidad del proyecto es doble: por un lado adelantarse a la futura entrada en la red de las nuevas centrales termosolares que se están construyendo y las previstas con preasignación en la provincia de Badajoz, y por otro servir en el futuro a la demanda del Tren de Alta Velocidad cuando éste llegue a circular por la región.
La futura línea de alta tensión tendrá una longitud de casi 30 kilómetros y pasará por cinco términos municipales (Mérida, Lobón, Valdelacalzada, Badajoz y Pueblonuevo del Guadiana) que tienen derecho a presentar las alegaciones o recomendaciones sobre el trazado que consideren oportunas. Algunos de estos municipios ya han declarado que no presentarán alegaciones para acelerar su construcción.
La línea afectará a un total de 345 terrenos de los que cerca del 40% están ubicados en el término municipal de Lobón. Hay que tener en cuenta que en la zona por la que va a pasar la línea de alta tensión hay muchas hectáreas de terrenos de regadío, muy rentables para sus propietarios.
Foto: Bombardier
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