GAS Y CARBURANTES
Gas Natural Fenosa suministra 431 Gwh de gas a Portugal a través de la conexión internacional Badajoz-Campo Maior
La filial de comercialización mayorista de Gas Natural Fenosa, Gas Natural Comercializadora, ha ganado un concurso público internacional de suministro de gas natural a Portugal, convocado por la sociedad portuguesa Transgâs Armazenagem.
El volumen de gas natural que suministrará la multinacional española asciende a 431 gigavatios hora (GWh) y servirá para el llenado de la Caverna TGC-2 del almacenamiento subterráneo de Carriço, situado en el condado de Pombal. El importe total del suministro será de 15 millones de euros.
El acuerdo entre Gas Natural Fenosa y la sociedad portuguesa tiene un valor de alrededor de 15 millones de euros, y el suministro se viene realizando durante los meses de abril y mayo del 2013 a través de la conexión internacional Badajoz-Campo Maior.
Con esta operación la multinacional energética española consolida su presencia en Portugal, donde tiene una actividad creciente tanto en la comercialización de gas como de electricidad.
Gas Natural Fenosa opera en el mercado eléctrico de Portugal desde el año 2004, con una cartera actual en el mercado industrial de 900 GWh y una cuota superior al 4% en este segmento, y como comercializador de gas desde el año 2008, una actividad en la que la compañía está plenamente consolidada con una cartera actual en el mercado industrial superior a los 5.000 GWh, lo que la convierten en la mayor comercializadora no incumbente en ese país con una cuota en ese segmento cercana al 15%.
Foto: Sistema de acondicionamiento de gas natural.
La industria petrolera pide al Gobierno que acelere los permisos para el “fracking” de hidrocarburos en España
El “fracking”, la técnica que consiste en la fractura hidráulica de la roca mediante la inyección de agua a presión acompañada de sustancias químicas que permitiría liberar gas no convencional, ha pasado estos días en España desde la pantalla de los cines –Tierra Prometida, de Gus Van Sant y Matt Damon- a la realidad de los despachos.
Las grandes compañías de carburantes y la industria auxiliar, reunidas a través de la Asociación Española de Compañías de Investigación, Exploración y Producción de Hidrocarburos y Almacenamiento Subterráneo (ACIEP) ha reclamado “más diálogo entre la Administración y las empresas para que se agilicen los procesos de concesión de licencias de exploración”.
Y entre posibles licencias de futuro se encontrarían las que tienen que ver con la técnica del “fracking”, al que desde la gran industria prefieren denominar “métodos no convencionales”. Estas perforaciones se realizan entre 2.000 y 6.000 metros de profundidad.
Durante su intervención en las jornadas «Retos de la exploración y producción de hidrocarburos en España», el presidente de la ACIEP, Antonio Martín, ha asegurado que actualmente hay vigentes 70 permisos de exploración de hidrocarburos en territorio español o aguas españolas y 75 permisos de investigación pendientes de autorizar.
Las mayores reservas de petróleo analizadas hasta la fecha parecen concentrarse en aguas de Canarias, en el Golfo de Vizcaya y en el Golfo de Valencia.
Según Martín, «la Administración debe ser más eficiente. Debe haber estabilidad legislativa y más diálogo con las empresas para agilizar los procedimientos y potenciar este sector”.
La asociación de exploración y producción de hidrocarburos está integrada por empresas como Repsol, Cepsa, Cairn Energy, Petra Petroleum, CNWL, Hidrocarburos de Euskadi, Petrichor Euskade y BNK España.
La técnica del “fracking”, muy extendida en mercados como el de Estados Unidos desde hace décadas, arrastra una gran controversia por su posible impacto ambiental. En España, un Parlamento regional, el de Cantabria, ya se ha opuesto al desarrollo de proyectos de este tipo en su comunidad autónoma.
En Extremadura ningún partido político ha mostrado su posición pública al respecto, aunque por lo que opinan expertos no sería una región clave en su posible desarrollo, más concentrado en la zona norte de la península.
Según un estudio del Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas de España, nuestro país tendría recursos de gas no convencional para 39 años de consumo.
El ministro de Industria, José Manuel Soria, aseguró en el Congreso de los Diputados que el Gobierno continuará autorizando las extracciones de gas no convencional a través de la técnica del «fracking» o factura hidráulica, siempre que se cumplan las cautelas medioambientales y la normativa europea.
Recientemente, el Partido Popular en el Congreso ha propuesto la implantación de un tributo que grave la extracción de hidrocarburos en España para financiar a las comunidades y ayuntamientos donde se ubiquen los mismos, en un intento de frenar su rechazo inicial como el ocurrido en Cantabria, donde gobierna el propio Partido Popular.
En el País Vasco, el Gobierno ha ralentizado otro gran proyecto anunciado en 2011 como el mayor de Europa de gas pizarra ante la fuerte oposición de varios ayuntamientos afectados y colectivos sociales.
Los nuevos dueños norteamericanos de la planta de biodiésel de Valdetorres tiran la toalla y precipitan su cierre
La azarosa historia empresarial de la empresa Bioenergética Extremeña 2020 S.L., propietaria de una de las mayores plantas de biodiésel de España situada en la localidad de Valdetorres cercana a Guareña parece llegar a su capítulo final. Ni la salida del concurso de acreedores ni el acuerdo con la banca acreedora ni el cambio de dueños ha podido sacarla de las pérdidas.
A comienzos del 2013, la empresa norteamericana Fuel Streamers Group -con sede en Houston, Texas y especializada en el negocio internacional de biocombustibles- a través de una filial radicada en Barcelona denominada Pomisu XXI, toma el control de la planta extremeña siendo su primera gran inversión en Europa.
Pero a los pocos meses, sus nuevos gestores han tirado la toalla y comunicado a los 46 empleados de la planta de Valdetorres el comienzo de un ERE extensivo que los propios trabajadores ven como el final de la factoría.
En pocos años la vida de la empresa Bioenergética Extremeña 2020 S.L. ha dado para escribir una pequeña novela por entregas. Tras dos años de construcción y cerca de 80 millones de inversión, la planta comenzó a operar en el año 2008, justo antes del estallido de la crisis económica.
La planta de Valdetorres está proyectada para una producción máxima de 275.000 toneladas anuales, que nunca ha llegado a alcanzar pese a sus crecientes exportaciones gracias al uso de aceite vegetal usado como materia prima.
Sus impulsores fueron la familia Hinojosa Vacas a la que más tarde se unió la empresa de capital riesgo Catalana de Iniciativas con el 25% del capital, que estaba participada por las mayores empresas del país -desde Telefónica a Repsol o Banco Sabadell.
Sin embargo, la poca demanda de biocombustibles en España y la competencia desleal de las importaciones de Argentina e Indonesia hicieron crecer la deuda de la empresa hasta los 42 millones de euros, lo que desembocó en un concurso de acreedores el 21 de abril del 2009.
Casi veinte meses después, en diciembre del 2010, se convence a la banca acreedora para apoyar un plan de viabilidad, aplazando los pagos escalonados hasta el 2014. Pero la demanda sigue sin llegar y las promesas del Ministerio de Industria de limitar las importaciones de biodiésel de terceros países a bajo precio no se cumplen.
En febrero del 2012 la empresa norteamericana Fuel Streamers Group, a través de una filial radicada en Barcelona denominada Pomisu XXI, toma el control siendo su primera gran inversión en Europa.
Aunque su llegada a España no ha sido sencilla. En diciembre del 2012, la filial española del grupo cesa a su presidente Philip Rivkin, máximo ejecutivo del grupo en Estados Unidos, tras conocerse meses antes que estaba siendo investigado por la Agencia Medioambiental de Estados Unidos (EPA) por un presunto fraude en la venta de 60 millones de los llamados “números de identificación de renovables” (RIN) en el mercado norteamericano a través de la empresa Green Diesel LLC.
Desde diciembre del 2012, Fuel Streamers, ya sin Rivkin, asume la vicepresidencia de Bioenergética Extremeña, de la que queda como presidente otra empresa foránea, Globen Energy Services S.L.
Extremadura dispone de una segunda planta de biodiésel en Los Santos de Maimona que lleva parada desde su construcción en el 2009. Con capacidad para 110.000 toneladas, estaba promovida en sus inicios por Técnicas Reunidas, GEA y Endesa.
A mediados de año pasó a manos de la empresa que gestiona Biocarburantes de Castilla S.A., que cuenta con una planta operativa en Zamora. Sin embargo, el 27 de octubre pasado presentó en los juzgados de Badajoz concurso voluntario de acreedores para intentar dar viabilidad a su futuro.
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