datos de producción
La generación fotovoltaica crece un 38% en España en abril mientras la hidráulica cae un 5,4%
La demanda eléctrica nacional experimentó en abril un descenso del 7,7% con respecto al mismo mes del año anterior, una vez descontados los efectos de temperatura y laboralidad, según datos de Red Eléctrica de España. En términos brutos, se estima una demanda de 17.678 GWh, un 9,7% menos que la de abril de 2022. En el acumulado de los cuatro primeros meses de 2023, España ha registrado una demanda de 80.330 GWh, un 4,3% menos que en el mismo periodo de 2022. De nuevo, una vez tenidos en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la demanda desciende un 4,2% respecto a 2022.
Durante este mes, la producción renovable ha alcanzado los 10.967 GWh, el 52,1% del total del mix y ha sido un 0,3% superior a la de abril de 2022. Por su parte, la producción del conjunto de tecnologías que no emiten CO2 equivalente ha significado el 75,4% del total.
Por sexto mes consecutivo, la eólica ha sido la fuente líder, con una producción de 4.728 GWh y una cuota del 22,5%, de acuerdo con los datos provisionales disponibles a día de hoy. Por su parte, la solar fotovoltaica generó 3.563 GWh en abril, un 38% más que en el mismo mes de 2022, anotando un máximo de generación mensual que supera en un 5,4% al último registrado en julio de 2022. Su cuota de participación en el mix fue del 16,9%. La hidráulica, cuya participación en abril ha sido del 8,1% del total, ha generado este mes 1.699 GWh, un 4,6% menos respecto al mismo mes del 2022.
Según datos de Red Eléctrica de España, en los cuatro primeros meses del año, la demanda peninsular ha sido de 75.732 GWh, un 4,5% menor que la registrada en 2022. Una vez tenidos en cuenta los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la demanda desciende un 4,4%.
El conjunto de renovables peninsulares generaron el 53,9% del total en abril, según los datos provisionales disponibles a día de hoy, que muestran una producción de 10.778 GWh, un 0,2% más que en el mismo mes del año anterior. Por su parte, las tecnologías libres de emisiones aportaron el 78,4% del total.
La estructura de generación peninsular de abril está liderada también por la eólica que ha sido responsable del 23,1% del total con 4.620 GWh producidos durante este mes.
La eólica superó en España los 61.000 GWh en el 2022 y la fotovoltaica los 28.000 GWh, con récord de generación
Las estimaciones presentadas recientemente por Red Eléctrica de España (REE) prevén que el 2022 haya sido un gran año para las energías renovables en España. Así espera que la eólica supere 61.000 GWh, lo que supondría en torno a un 1% más que la cifra registrada en 2021. Por su parte, la fotovoltaica finalizaría 2022 con una producción un 33% más alta que la del ejercicio anterior (cercana a los 28.000 GWh).
De esta manera, las placas fotovoltaicas se situarían por primera vez como cuarta tecnología del mix de generación (representando el 10%). Así se desprende de las estimaciones de Red Eléctrica que, como cada ejercicio, adelanta las principales magnitudes del sistema, basadas en datos preliminares a 20 de diciembre.
Para Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, matriz de Red Eléctrica, “esta evolución de la eólica y la fotovoltaica refuerzan la posición de España como motor renovable de la Unión Europea. El camino de la transición ecológica es la única vía posible para una unión ‘eléctrica’ fuerte y autónoma”.
Las estimaciones prevén que la eólica cerrará el año siendo la primera tecnología renovable. En concreto, podría suponer casi el 22,1% de todo el mix, por detrás del ciclo combinando (24,8%) y por delante de la nuclear (20,2%). En cómputo total, las renovables representarían el 42,1% de la producción eléctrica del país, en un año marcado por un fuerte descenso de la producción hidráulica. De hecho, ha generado un 39,7% menos que en 2021 y se ha desplazado a la sexta posición de la estructura de generación.
Los datos apuntan que la producción total de energía eléctrica en España podría ser mayor a 276.000 GWh, un 6,5% más que en 2021. Con todo, las emisiones de gases de efecto invernadero anotan 44,7 millones de tCO2 eq y la cuota de producción libre de emisiones de CO2 equivalente se estima que alcanzaría el 63,1% del total.
En 2022, el parque generador español, podría acabar el año superando los 117 GW de potencia instalada, un 3,8% superior a la registrada en 2021. Este año, España ha sumado 4,6 nuevos GW de renovables, en concreto 1,2 GW eólicos y 3,4 GW fotovoltaicos. La fotovoltaica es la tecnología que más ha aumentado y este año ya ha conseguido superar a la hidráulica, situándose en estos momentos como tercera en el ranking de fuentes con más potencia: ya supone casi el 16%. La capacidad de generación renovable asciende ya a más del 58% del total del parque.
En 2022, ha seguido disminuyendo la presencia de tecnologías contaminantes, fundamentalmente la del carbón que este año ha reducido su potencia en 300 MW.
Por su parte, la demanda de energía eléctrica del sistema eléctrico español se estima en más de 250.000 GWh, un 2,2% inferior a la de 2021. Si se tienen en cuenta los efectos de la laboralidad y las temperaturas, la variación de la demanda de electricidad nacional se situaría un 3,1% más baja que la anotada en el ejercicio anterior.
Extremadura volvió a producir más de cuatro veces la energía eléctrica que consumió en 2019

La producción de energía eléctrica se incrementó en Extremadura durante el pasado año en un 0,23 por ciento, respecto a la registrada en el año 2018, por lo que se generaron 21.030 GWh. La demanda de electricidad en la región refleja, tras cinco años de subida ininterrumpida, una contención en 2019 con un descenso del 2,2 por ciento, una disminución que se produce en paralelo al retroceso nacional, que fue del 1,6. El balance eléctrico de Extremadura sigue siendo positivo: la producción supera ampliamente la demanda en un 424%.
Son algunas de las cifras ofrecidas por la consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad, Olga García, en la presentación del Balance Eléctrico de Extremadura, correspondiente al año 2019, y del que se desprende también la participación extremeña en la producción eléctrica nacional el pasado año, que, con un saldo exportador del 76,33 por ciento, supuso el 8,07 por ciento, la sexta en el ranking nacional. Sobre la generación a partir de renovables, Extremadura ocupa el séptimo puesto (4,8%), con un segundo puesto en producción de termosolar, el tercer puesto en fotovoltaica y el sexto en hidráulica.
En cuanto al descenso de la demanda, en palabras de la consejera, “ha influido la progresiva puesta en marcha de medidas de ahorro y eficiencia energética”, así como el menor consumo eléctrico derivado de una actividad productiva menos intensiva en energía que en otros ejercicios anteriores, y un “cambio de paradigma”, traducido en una baja correlación entre la actividad del PIB y una demanda de electricidad.
No obstante, el valor absoluto de la demanda de electricidad fue de 4.959 GWh, que es el cuarto valor más alto de la década. En términos de demanda per cápita el dato es de 4,64 MW/h por habitante, el tercero más alto de la serie histórica.
Según ha detallado la consejera, casi las tres cuartas partes de la electricidad consumida se concentra en cuatro sectores. El principal consumidor es el sector residencial doméstico con el 37,57 por ciento, seguido a mucha distancia por el segundo, el sector de la siderurgia y fundición, con un 13,34 por ciento; el tercero es el comercio y los servicios privados con un 12,21 por ciento y el cuarto, las administraciones públicas, con un 10,78 por ciento.
La casi totalidad de generación no renovable es energía nuclear. Así, la producción de energía nuclear en 2019, con respecto a 2018, ha crecido un 4,02 por ciento, hasta los 16.315 GWh, el segundo valor más alto de la serie histórica.
La producción de renovable –en la que se incluyen las tecnologías hidráulica, solar termoeléctrica, solar fotovoltaica, térmica renovable (biomasa eléctrica y biogás) y, desde 2019, la eólica– disminuyó un 10,53 por ciento, respecto a 2018.
Este descenso se centra sobre todo en la caída de un 52,47 por ciento de la producción eléctrica de centrales hidráulicas, debido al retroceso en las reservas hidráulicas. Olga García ha recordado que “2019 fue un año muy cálido, la AEMET lo califica de ‘muy seco’, y con precipitaciones escasas, un 24 por ciento inferiores a la media histórica”. “Y la producción de energía hidráulica está sujeta a una gran irregularidad temporal, que con la crisis climática se va a ver aún más acentuada”, ha aseverado la consejera.
La tecnología térmica renovable también bajó un 4,19 por ciento. Por el contrario, la tecnología solar termoeléctrica aumentó un 25,02% y la solar fotovoltaica se incrementó un 16,85%. En ambos casos estos incrementos encuentran explicación en que “2019 fue un año buenísimo en la radiación solar”. En fotovoltaica, además, se ha incrementado sustancialmente la potencia instalada, pero “su reflejo en el incremento en la producción se verá mejor en el balance del próximo año, ya que la entrada en servicio se ha producido en los últimos meses del año en su mayor parte”, ha explicado la consejera.
Por primera vez en el mix energético de la región aparece la producción de energía eléctrica a partir de la tecnología eólica con una generación de 91,4 GW/h, procedente del parque de la Sierra del Merengue, en Plasencia.
La caída de la generación de electricidad hidráulica ha hecho que la generación renovable se quede por debajo, aunque por poco, de la demanda. Olga García ha manifestado que “normalmente generábamos más electricidad a partir de renovables que la demanda. Sin embargo, en 2019, como ya ocurrió en 2017, la generación de energía eléctrica a partir de renovables supuso el 93,8 por ciento de nuestra demanda”.
Para la consejera Olga García, “2019 es, sin duda, el año del incremento de la potencia instalada”, pues el parque generador de energía eléctrica en Extremadura aumentó en 722 MW de potencia instalados, un 12,53 por ciento más que el año anterior, motivado por el crecimiento del 19,37 por ciento de las energías renovables.
La energía solar fotovoltaica, que cerró 2019 con un máximo de 1.247 MW de potencia instalada, ha sido la tecnología que más ha incrementado su presencia con un aumento del 121 por ciento respecto a 2018, al ponerse en servicio 683 MW de nueva potencia.
Como consecuencia de esta apuesta, el 68,6 por ciento de la potencia eléctrica instalada en Extremadura procede de fuentes renovables. En 2019 la potencia instalada en España de solar fotovoltaica creció con 4.200 nuevos MW “verdes”; de ellos, el 16,3 por ciento se ubican en plantas fotovoltaicas nuevas ubicadas en Extremadura, entre ellas, la mayor de Europa: la planta Núñez de Balboa, entre Usagre e Hinojosa del Valle.
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