biomasa
El proyecto europeo “VIÑAS x CALOR” destaca el potencial de biomasa del viñedo, del que Extremadura posee 81.400 hectáreas

Extremadura pasa por ser la segunda región española en producción de vino, gracias a sus más de 81.400 hectáreas de viñedo, muy concentradas sobre todo en comarcas como las de Tierra de Barros o Matanegra. Cada año se producen en la región más de tres millones de hectólitros de vino, solo por detrás del gigante mundial, Castilla-La Mancha.
Pero además de vino se producen también miles de kilos de restos de poda de sarmientos totalmente desaprovechado, salvo algunas excepciones. Un proyecto Life europeo, denominado “VIÑAS x CALOR” pretende demostrar que los restos de la poda de los viñedos pueden ser una fuente de energía como biomasa.
Sus responsables han realizado un Simposio para presentar sus conclusiones con la presencia de expertos de España, Alemania, Italia y Portugal. El proyecto ha contado también con las experiencias de distintas ciudades en las que el uso de la biomasa en instalaciones públicas es creciente.
El Simposio ha puesto de manifiesto la importancia de los restos agrícolas y de matorral en la producción de biomasa para hacer energía. La participación de expertos de centros de investigación como el IRTA o el Centro Tecnológico Forestal de Cataluña y del TESAF de la Universidad de Padua así lo ha corroborado. También se han mostrado las experiencias de importantes bodegas, como Cavas Vilarnau del Grupo Gonzalez Byass o de Bodegas Torres, con autoconsumo procedente de biomasa de vid de sus propios viñedos.
La experiencia práctica de las instalaciones del proyecto “VIÑAS x CALOR” pone de manifiesto que hoy existen en el mercado calderas suficientemente preparadas para quemar este tipo de biomasa y que los técnicos han puesto las medidas necesarias para su carga en la caldera y extracción de cenizas para que funcione con total normalidad.
Entre los grandes retos que habría que superar para hacer viable su desarrollo destaca la logística de la prepoda y la recogida de los sarmientos y su comercialización a través de empresas, en las que el sector público tendría especial importancia.
En Tierra de Barros se han intentado desarrollar distintas iniciativas empresariales que tenían como base lo recogido de resto de poda de viñedo para su producción en biomasa, aunque no todas han tenido el resultado esperado, especialmente por temas de costes logísticos y por la falta de implicación del sector cooperativo productor en los proyectos.
Las comunidades autónomas podrán realizar inspecciones para controlar que los equipos de biomasa cumplan con la normativa europea
Avebiom ha vuelto a destacar que los aparatos insertables, calderas, cocinas y estufas domésticas que utilizan combustibles sólidos, como la biomasa, deben cumplir los requisitos del Reglamento de Productos de Construcción (RPC) 305117, que anuló y sustituyó en 2013 a la directiva 89/106/CEE, establece condiciones armonizadas para la comercialización de productos de construcción en la Unión Europea, de tal manera que sólo pueden comercializarse si llevan el marcado CE.
Dichos requisitos se recogen en las correspondientes normas de producto armonizadas. El marcado CE no supone, por tanto, una marca de calidad, sino que sólo garantiza que el equipo cumple con los requisitos mínimos exigidos por la norma de producto.
En el Reglamento de Productos se especifican varios sistemas de evaluación de conformidad, es decir, quién y qué se debe verificar para tener constancia del adecuado cumplimiento de los requisitos de las normas. Estos sistemas de evaluación van desde el sistema 1+ al 4, en orden de exigencia. El sistema de evaluación de la conformidad aplicable a los equipos de calefacción doméstica es el 3, por lo que el fabricante debe realizar una serie de ensayos en un laboratorio externo antes de comercializar sus equipos.
Los fabricantes no deben someter a ensayo cada modelo que fabrican. Los diferentes modelos de una o diferentes gamas se pueden agrupar en familias según las reglas de agrupación descritas en las normas de producto, sometiendo a ensayo únicamente los equipos de menor y mayor potencia dentro de la familia, respetando siempre la relación de potencias máximas aplicable a cada tipo de equipo.
En España, la vigilancia en el mercado está transferida a las Comunidades Autónomas, que pueden realizar inspecciones de mercado adquiriendo equipos y enviándolos a laboratorios acreditados para su ensayo y así comprobar si lo que asegura el fabricante en la declaración de prestaciones y en el marcado CE es cierto.
Los productores de biomasa piden que las plantas pequeñas y medianas puedan competir en las nuevas subastas de MW
La Asociación de Productores de Energías Renovables de la rama de Biomasa –APPA Biomasa– ha denunciado que no se cumplirán los objetivos de biomasa previstos hasta 2020 en el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables (PANER) si no se adjudican 645 MW nuevos de esta tecnología. Para la Sección de Biomasa de APPA, los 200 MW adjudicados en la subasta del pasado mes de enero resultan claramente insuficientes para llegar a los 1.587 MW, que contempla el PANER.
De ellos, 1.187 MW corresponden a biomasa sólida y 400 MW a biogás. En la actualidad, según la CNMC, hay tan solo 742 MW instalados (517 de biomasa sólida y 225 de biogás). En el caso de que se materialicen los 200 MW subastados se contaría con 942 MW.
Nuevas subastas
En el caso de que las nuevas adjudicaciones se hagan mediante subastas, APPA Biomasa pide al nuevo Gobierno que se corrijan los requisitos de adjudicación de la subasta de enero para evitar resultados poco realistas como los que en ella se dieron. Según APPA Biomasa, el mecanismo de adjudicación finalmente adoptado permitía la especulación y resultaba muy excluyente, especialmente para las pequeñas cogeneraciones con biomasa en industrias y las plantas pequeñas y medianas de biomasa, que no podían competir en la subasta.
Biomasa sólida
Por otro lado, la Planificación Energética 2015-2020 del Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR) prevé la instalación de 8.537 MW renovables nuevos, de los que 275 MW, según el documento, corresponden a biomasa, biogás, RSU y otros, en conjunto. Para cumplir los objetivos del PANER, la Planificación, en lugar de los 275 MW previstos, debería haber contemplado la instalación de los 645 MW mencionados, de los que 470 MW serían de biomasa sólida y 175 MW de biogás.
Límite máximo
APPA Biomasa pide un apoyo sostenido al sector por los beneficios energéticos, ambientales y sociales que la generación con esta tecnología renovable conlleva. Más concretamente, demanda que las instalaciones de biomasa no tengan límite máximo de producción de 6.500 horas -como no lo tienen las instalaciones de cogeneración- y que se elimine el impuesto del 7% sobre la producción eléctrica.
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