El consumo eléctrico de las grandes empresas descendió un 0,5 % en 2013, aunque aumentó en los últimos meses del año
El consumo eléctrico de las grandes y medianas empresas en el 2013 ha descendido un 0,5 % con respecto al año anterior, según los datos del Índice Red Eléctrica (IRE). Desglosado por sectores, el consumo industrial ha crecido un 1,3 %, y el de los servicios ha bajado un 3,8 %. En el cálculo de estos datos, se han tenido en cuenta los efectos de la composición del calendario y la evolución de las temperaturas.
Los datos demuestran como el sector servicios, especialmente el de comercio y hostelería, sigue acusando de forma más drástica la crisis mientras que el crecimiento de las exportaciones en el último año ha permitido a la gran industria aumentar su consumo eléctrico durante los últimos meses.
Según el IRE, en diciembre del 2013, el consumo eléctrico de estas empresas, corregidos los efectos de la laboralidad y las temperaturas, ha aumentado un 2,7 % respecto al mismo mes del año anterior. Por sectores, el consumo de la industria ha ascendido un 4,1 % y el de los servicios ha descendido un 0,2 %.
El IRE es un indicador cuyo objetivo es facilitar información sobre la evolución del consumo eléctrico del conjunto de las grandes y medianas empresas, entendidas como aquellas que tienen una potencia contratada superior a 450 kilovatios. Las medidas se recogen en más de 21.500 puntos de alrededor de 13.200 empresas.
El índice del consumo global de estas empresas se publica mensualmente en la web corporativa de Red Eléctrica, www.ree.es, y se presenta tanto en datos mensuales, donde se comparan las medidas de cada mes con las del mismo periodo del año anterior, como en datos acumulados, tomando como periodo de comparación los últimos 365 días. Red Eléctrica recibe estos datos de los distribuidores, pero no son definitivos hasta transcurridos diez meses desde su publicación.
Alfonso Gallardo pasa a ser el administrador único de Refinería Balboa tras la salida de sus grandes accionistas
El que iba a ser el mayor proyecto industrial de la historia de Extremadura, la Refinería Balboa que promovía el industrial Alfonso Gallardo Díaz, está dando sus últimos coletazos a golpe de Boletín del Registro Mercantil. A finales de enero se conocía que la empresa promotora, Refinería Balboa S.A., eliminaba el consejo de administración para pasar toda la responsabilidad como administrador único de la misma a Alfonso Gallardo Díaz.
También quedaba registrada la salida como consejeros de Juan Sillero, hombre de confianza de Gallardo durante años hasta su salida del grupo, y la de Antonio Masa Godoy, presidente de la Confederación Regional Empresarial de Extremadura.
La empresa ha reducido su capital social en 8,5 millones de euros para dejarlo en 41,5 millones. De esta forma, el proyecto que contó en sus inicios como accionistas a grandes grupos empresariales y bancarios como BBVA, Caja Madrid, BBVA o Sofiex queda ya reducido a la figura del propio Gallardo.
El proyecto quedó definitivamente descartado desde el punto de vista medioambiental el 29 de marzo del 2012 cuando -hace ya casi dos años- el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que dirige Miguel Arias Cañete emitió una propuesta de Declaración de Impacto Ambiental desfavorable que se centraba especialmente en el “potencial impacto sobre el entorno del Parque de Doñana” que tendría el proyecto.
Además, consideraba que la Refinería, ubicada a más de 180 kilómetros de la costa, incumplía los objetivos de eficiencia energética recogidos en la normativa europea. También destacaba su posible impacto sobre la Vía de la Plata y la negativa de Portugal al mismo, así como las dudas de la UNESCO.
Ninguna de las tres ministras de Medio Ambiente del PSOE en el Gobierno (Cristina Narbona, Elena Espinosa y Rosa Aguilar) dio tampoco ningún paso para aprobar el proyecto.
El empresario extremeño siempre criticó que las ampliaciones de las dos mayores refinerías en suelo español, la de Repsol en Puertollano y la de Cepsa en Huelva, esta última para doblar su producción, recibieron la autorización ambiental en muy pocos meses.
El empresario Alfonso Gallardo, dueño también de Siderúrgica Balboa y Cementos Balboa, tuvo que esperar más de seis años y medio para conocer que su proyecto estrella no vería la luz.
El proyecto requería una inversión de 2.100 millones de euros para producir 110.000 barriles de productos petrolíferos diarios.
“Los grandes proyectos fotovoltaicos con participación extranjera en Extremadura no están absolutamente descartados”
Entrevista con
Fernando López Rodríguez
Director de la Agencia Extremeña de la Energía
¿Cuáles son los principales programas y actividades que está desarrollando la Agencia Extremeña de la Energía?
La actividad de la Agencia se centra en acciones regionales y locales relacionadas con la energía y que son fundamentales, siguiendo la línea de la Unión Europea, en las políticas hacia un modelo energético de generación distribuida con uso de las energías renovables para mejorar el abastecimiento energético, reducir la dependencia exterior y evitar emisiones de efecto invernadero. Como dice la propia UE, pensando globalmente y actuando regional y localmente.
En esta línea del ahorro y eficiencia energética y el fomento de las energías renovables, asesoramos a la Administración Pública, tanto autonómica como las locales, empresas, organismos y público en general. En estos momentos desarrollamos junto con el Gobierno de Extremadura tres programas de gran transcendencia como son el Plan de la Bioenergía para Extremadura (PBEx), el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética para municipios de la región, en el que también intervienen las Diputaciones Provinciales y la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura, FEMPEX, y el tercer gran eje de actuación es el Plan 2000 ESE con el que pretendemos que los edificios públicos sean gestionados eficientemente, desde el punto de vista energético, a través de las empresas de Servicios Energéticos (ESEs).
Y, al mismo tiempo, gestionamos más de diez proyectos europeos, AGROGAS, CAVATRANS o ALTERCEXA II son algunos ejemplos; lo que nos proporciona conocimientos y nuevas formas de gestión de la energía al estar en contacto con otros países y otras agencias europeas. Y por último pero no menos importante, es la labor internacional de asesoramiento y apoyo que estamos desarrollando, transfiriendo conocimientos a países iberoamericanos y del Este europeo.
Con los últimos cambios legislativos en materia energética el futuro de la eólica en Extremadura parece incierto; hay proyectos de termosolar que están avanzando en dique seco y los grandes proyectos fotovoltaicos anunciados se retrasan ¿Hay vida para las energías renovables en Extremadura con el modelo actual?
A la espera de que se mejore el modelo de sistema energético en nuestro país, considero que hay vida en el sector energético en Extremadura, y que éste va a seguir avanzando ya que se trata de un sector estratégico regional que no debe abandonarse de ninguna manera. Está claro que los cambios legislativos, sobre todo en lo que se refiere a las primas, ha hecho descender el crecimiento de las renovables, aunque los objetivos que se marcaron en el Acuerdo para el Desarrollo Sostenible de Extremadura (ADESE) no están muy alejados de la realidad.
Seguimos sin generación eólica en Extremadura pero siempre lo hemos estado, y era previsible que no remontara. Sin embargo, las previsiones en cuanto a termosolares siguen adelante, en estos momentos de 19 centrales preasignadas por el ministerio, 16 están conectada a la red y una planta se encuentra en construcción avanzada, aunque es posible que las dos restantes no se construyan, pero está claro que la realidad sigue según las previsiones.
En cuanto a la fotovoltaica, somos la tercera región española en potencia instalada y los grandes proyectos fotovoltaicos con participación extranjera no están absolutamente descartados. Se está a la espera de que mejore la economía para que los dos o tres grandes proyectos fotovoltaicos, que son rentables aún sin primas, despeguen definitivamente.
Debe tenerse en cuenta que la producción eléctrica en nuestro país es del doble de la que se necesita, por lo que se debe avanzar en otras formas de producción de energía, como es la energía térmica generada con fuentes renovables, a través de la biomasa o la solar térmica.
Tras años de cambios legislativos, autorizaciones medioambientales, concursos, etc. no hay ningún molino eólico en Extremadura. ¿Por qué cree que no ha sido posible? ¿No son rentables actualmente con el modelo de primas previsto?
Es muy complejo explicar las razones por las que no tenemos actualmente molinos eólicos. En principio, a nuestra región no le interesaron los parques eólicos, hubo quien pensaba que eran incompatibles con el paisaje, provocaban impacto ambiental y no eran necesarios. Y a pesar de que posteriormente cambió esta apreciación, lo cierto es que en este momento, bajo el modelo energético en el que nos encontramos, se produce el doble de la energía eléctrica que consumimos y somos la primera o segunda potencia mundial en producción de energía eléctrica eólica, o cambian las condiciones, o es relativamente difícil que el Estado español aumente el cupo eólico.
Esta es la verdadera razón, puesto que en este momento es posible que sea rentable instalar aerogeneradores sin primas, ya que cada vez se fabrican molinos eólicos más eficientes y que necesitan menos velocidad de viento. Por ejemplo está comprobado que los aerogeneradores montados en superficies marinas (Offshore) son rentables.
La Agencia está colaborando en la realización de auditorías energéticas en los ayuntamientos para conseguir ahorros y mayor eficiencia. ¿Es posible en un futuro que los ayuntamientos e instituciones se unan para comprar en conjunto la electricidad y el gas que necesitan?
La Agencia está trabajando en estos temas y creemos cada vez más en las agrupaciones de municipios, porque harán más rentable la compra de energía. De hecho ya se están haciendo agrupaciones para mejorar el ahorro y la eficiencia energética bajo la modalidad de utilización de Empresas de Servicios Energéticos (ESEs), incluso hay varios proyectos pilotos actualmente en marcha, donde ha quedado patente que la agrupación de municipios mejora la economía de escala y permite obtener mayor rentabilidad a las empresas y mayores ahorros a los ayuntamientos.
En este sentido, se están llegando a acuerdos con empresas que pueden comprar directamente en el “pool” eléctrico y ofrecer, por ejemplo, energía eléctrica a un precio mejor que el que ofrecen las comercializadoras, a pesar de tener que pagar los peajes actualmente establecidos.
El Gobierno Extremeño anunció que a final de año habría un borrador del Plan de Biomasa regional, tan importante para la región y sus zonas rurales. ¿Qué medidas concretas debería contener dicho Plan para ser eficaz y conseguir que tanto productores /cooperativas agrarias como consumidores se decanten por la biomasa?
Extremadura dispone de unas cantidades importantes de biomasa, tanto forestal como agrícola y cultivos energéticos, que debe tratar de explotarla, pero el PBEx es un plan complejo que se debe ir desarrollando paulatinamente bajo distintos aspectos: Para mejorar la eficacia, el consumo y la utilización se debe comenzar por realizar una campaña de información al consumidor y al extractor, en donde se explique el verdadero potencial de la biomasa.
Debe crearse una red integrada por distribuidores, extractores, transportistas y consumidores que hasta el momento no ha existido. De nada sirve adquirir e instalar equipos si no hay suministradores de biomasa, propietarios, transportistas o extractores. Es decir, si no se completa la cadena, jamás se pondrá en valor la biomasa.
Pero hay pasos que no son fáciles de dar, hay que lograr que productores, propietarios de dehesas y cooperativas agrarias se decanten por la producción de biomasa. ¿Cómo? Dando ayudas para que no se queme en el campo, ofreciendo créditos blandos (con intereses bajos) o reembolsables para adquisición de maquinaria, creando centros logísticos para almacenarla, o transformarla en astillas o pellets, para lo que se necesitan operaciones financieras y/o fomentar la cooperación entre productores y las cooperativas que distribuyen.
Pero de nada sirve lo anterior si no hay consumidores, si no hay personas que quieran cambiar su caldera de gasoil por una de biomasa, para lo que es necesario campañas de formación, de forma que la industria (la agroalimentaria) o la hostelería por ejemplo, conozcan qué alicientes, ya sea en forma de subvenciones o de operaciones financieras de bajo coste, se les ofrece. Todo lo anterior, debe ser previsto por un plan eficaz, un plan realista que permita poner las bases de forma que se pueda completar la cadena de valor de la biomasa.
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