EÓLICA
Gas Natural Fenosa Renovables invertirá 700 millones tras adjudicarse 667 Mw de energía eólica en la subasta
Gas Natural Fenosa Renovables ha resultado adjudicataria de un total de 667 MW de potencia eólica en la subasta celebrada por el Gobierno de España, en la que han participado los principales grupos energéticos y numerosos desarrolladores. La compañía energética invertiría 700 millones de euros para el desarrollo de la potencia eólica adjudicada, a la espera de la confirmación oficial de los resultados por parte del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.
El resultado de la subasta, en la que la filial de energía renovable de Gas Natural Fenosa ha logrado el 22% de la potencia subastada, supone un éxito para este grupo energético, que se ha situado por delante del resto de utilities que operan en el sector energético español.
El consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca, destacó que «el resultado de la subasta pone en valor la cartera de proyectos renovables del grupo energético, en la que lleva trabajando durante los últimos años y que le ha permitido configurar una cartera de proyectos realmente competitiva y optimizada».
El portfolio de proyectos de Gas Natural Fenosa Renovables, repartidos por distintas comunidades autónomas y que cuentan con un grado de tramitación avanzado, permite anticipar el cumplimiento de los distintos hitos establecidos por el Ministerio de Energía (MINETAD) para la potencia adjudicada. La calidad de los proyectos, con un recurso eólico que supera las 3.000 horas de producción anual, permite asegurar rentabilidades atractivas con el suelo regulatorio que se ha asegurado con esta subasta. La compañía estima de forma preliminar que el desarrollo de estos proyectos y potencia adjudicada puede suponer una inversión aproximada de alrededor de 700 millones de euros.
Endesa se adjudica la instalación de 540 Mw de potencia eólica con 600 millones de inversión prevista
La rama de energías renovables de Endesa, Enel Green Power España, ha resultado adjudicataria de un total de 540 MW de potencia para la instalación de nuevos parques de producción de energía eólica. Esta nueva capacidad ha sido asignada tras la licitación de 2.000 MW de energía renovable (que era ampliable hasta los 3.000 MW) que ha lanzado el Gobierno español para alcanzar el objetivo de cubrir el 20 % del consumo energético del país con energías renovables en 2020. La nueva adjudicación supone elevar la capacidad instalada de Enel Green Power España hasta los 2.214 MW, 2.157 MW de potencia eólica.
El director general de Enel Green Power España, Enrique de las Morenas, se ha manifestado satisfecho por los resultados de esta nueva subasta “que posiciona a Enel Green Power España como uno de los principales operadores renovables dentro del mercado español. Esta adjudicación representa un paso importante dentro del proceso de descarbonización de Endesa en 2050 que permite una transición segura hacia el nuevo modelo energético libre de emisiones”.
La adjudicación representa una inversión aproximada en los próximos años de 600 millones de euros para la construcción de la nueva capacidad eólica, por encima del actual Plan Estratégico 2017-2019, que contemplaba una apuesta por las energías renovables con una inversión de 500 millones de euros durante el periodo. Los proyectos, que se espera que entren en funcionamiento en 2019.
Los proyectos eólicos se localizarán en las regiones de Aragón, Andalucía, Castilla y León y Galicia, Comunidades Autónomas que cuentan ya con presencia de recursos eólicos. Cuando entren en funcionamiento, las instalaciones eólicas generarán aproximadamente 1.750 GWh al año y evitarán la emisión de alrededor de 1.050.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.
Enel Green Power España, la rama de renovables de Endesa en España, gestiona más de 1.674 MW de capacidad en España, de los cuales 1.617 MW proceden de energía eólica, 43 MW de hidroeléctrica y 14 MW de otras fuentes de energía renovable, como la biomasa y la solar. Las plantas de EGPE generan alrededor de 4 TWh de energía libre de emisiones cada año.
Luis Polo (AEE): “Las comunidades autónomas deben eliminar barreras y simplificar trámites que puedan encarecer la instalación de parques eólicos”
Entrevista con
Luis Polo
director general de AEE (Asociación Empresarial Eólica)
¿Sigue habiendo suficiente interés inversor en España por poner en marcha parques eólicos si la administración vuelve a abrir la mano como ha sucedido en la última subasta?
Sin duda. Hay que tener en cuenta que en España hay 10.000 MW eólicos adjudicados en concursos y en diferentes estados que se quedaron paralizados con la moratoria verde de 2012. Además, la Planificación Energética para 2020, con la que se esperan cumplir los objetivos europeos en materia de consumo a través de fuentes renovables, incluye 6.400 MW eólicos. Pero a día de hoy nos parece muy difícil que esto se cumpla. Para ello, sería necesaria una revisión de la Reforma Energética que dé estabilidad regulatoria a las instalaciones existentes y mejore su situación económica, sobre todo en dos aspectos clave: que la rentabilidad no sea revisable cada seis años y que se recupere parte de lo perdido con los recortes, eliminando los límites de cálculo del precio de mercado. Asimismo, es urgente un calendario de subastas para adjudicar los 6.400 MW eólicos previstos en la Planificación, así como la introducción de cambios en la fiscalidad de la energía que promuevan el desarrollo renovable. Lo que sí que es cierto es todos los partidos son unánimes en que es necesario apoyar a la eólica como un sector clave para España. Lo importante es que sea rápido.
Extremadura es junto a la Comunidad de Madrid la única región sin parques eólicos operativos tras más de diez años de legislación autonómica y varios cambios en las normas. ¿En las regiones sin parques eólicos o con pocos de ellos resulta más difícil su instalación que en las ya consolidadas o depende del interés de las administraciones autonómicas?
Hay tres aspectos clave que impulsan el desarrollo eólico, no necesariamente en este orden: el primero, la voluntad del Gobierno central por impulsar las renovables debe encontrar su contraparte en las comunidades autónomas, que han de crear un clima favorable de inversión; segundo, las empresas han de sentir ese atractivo, lo que pasa tanto por una regulación favorable como por unas buenas condiciones de viento, de recurso eólico; y tercero, es importante la aceptación social, que los ciudadanos entiendan que éste es un sector que crea riqueza y empleo allá dónde se instala. En el nuevo entorno tras la Reforma Energética, las comunidades autónomas empiezan a ser conscientes de que compiten unas con otras en las subastas eólicas que vienen.
Dado que en el sistema de subastas se compite por precio y, por tanto, se premia a los proyectos más baratos, las comunidades autónomas han de entender que deben eliminar barreras y simplificar trámites que puedan encarecer la instalación de parques y desanimar la inversión en sus territorios. Algunos ejecutivos autonómicos ya están tomando cartas en el asunto para eliminar trabas. Por ejemplo, Andalucía o Extremadura han eliminado las contraprestaciones industriales que exigían sus respectivos concursos. Otras, como Canarias o Cantabria, han eliminado directamente sus concursos. La situación se agrava en aquellas que cuentan con cánones eólicos, como son Castilla y León, Galicia, Valencia y Castilla-La Mancha, en las cuales el abundante recurso eólico choca frontalmente con una fiscalidad abusiva, tanto durante la fase de construcción como durante la operación, que lastra gravemente la rentabilidad de los parques.
En muchas comarcas de Extremadura ha habido bastantes alegaciones medioambientales a la implantación de parques eólicos ¿Qué les diría a los que se oponen a la eólica en este sentido?
Lo más importante a tener en cuenta es que la eólica nació para ayudar a los ecosistemas a luchar contra el cambio climático (reduce la emisión de CO2 que provoca el cambio climático, de forma que favorece la estabilidad de los hábitats naturales). El sector eólico español, que es uno de los más avanzados a nivel mundial, tiene claro que en su ADN está grabada la protección del medioambiente y se toma muy en serio estar a la vanguardia en este asunto. Como es lógico, el aprovechamiento de la eólica tiene un impacto sobre el medioambiente, como cualquier actividad humana, por lo que debe intervenir la Administración. Para ello cuenta con una herramienta administrativa denominada Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). Las empresas han de cumplir escrupulosamente estas obligaciones que les impone la Administración.
Foto: ©JavierCarbajal
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