ENTREVISTAS

“Cuando el Tribunal Constitucional resuelva puede ser ya tarde para Extremadura como destino de inversión en renovables”

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José Antonio EchávarriPrimera parte
Entrevista con
José Antonio Echávarri
Consejero de Agricultura, Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Energía del Gobierno de Extremadura

Extremadura es una potencia en materia energética siendo el generador de gran parte de la energía que consumen otras regiones como Madrid ¿se valora lo suficiente esta aportación de Extremadura a la actividad económica española?

Extremadura juega, efectivamente, un importante papel en el contexto energético de España, principalmente en la actividad de generación de energía eléctrica y más concretamente en la generación de energía eléctrica renovable. Y ahí están los datos, que hablan por sí solos.

En 2011, la aportación de Extremadura al conjunto de la generación de energía eléctrica del sistema eléctrico peninsular fue del 7,8% y del 6,2% a la generación de energía eléctrica renovable. Valores ambos muy por encima de la contribución de Extremadura a España en otros indicadores socio-económicos.

Se constata que Extremadura es una región netamente exportadora de energía eléctrica, exportando el 78% de la energía eléctrica neta que genera, siendo en 2011 la segunda de todas las Comunidades Autónomas en términos de exportación de energía (-16.151 GWh), sólo por detrás de Castilla y León.

La generación de energía eléctrica es una actividad, por tanto, que tiene un peso específico en la economía regional y en el desarrollo de nuestra Comunidad. Pero es que, además, esta vocación energética de Extremadura no es de hace unos años, sino que tiene una larga tradición, como demuestran sus instalaciones de generación hidráulica que datan de los años 50, sus centrales nucleares de los años 80 (Almaraz y Valdecaballeros, ésta última sin actividad) y las instalaciones de energías renovables en régimen especial desarrolladas en los últimos años.

Extremadura ha sido una de las regiones, junto con Galicia, más combativas contra los cambios normativos para las energías renovables decretados por el Ministerio de Industria. Si el Tribunal Constitucional les da la razón ¿creen que el Ministerio tiene margen para cambiar su política?

Obviamente cuando el Tribunal Constitucional resuelva, y si resuelve dándonos la razón, el Ministerio tendrá necesariamente que cambiar su actual política energética centrada exclusivamente en ajustar el déficit de tarifa del sistema eléctrico español. Y será por pura obligación legal. Pero es que además las Directivas Europeas relativas al fomento de la eficiencia energética y las energías renovables son muy claras al respecto y van a obligar igualmente a cambiar su política.

El problema está en que cuando ello suceda, seguramente será ya tarde. Tarde para las empresas y los proyectos del sector de las renovables que se hayan quedado en el camino. Tarde para Extremadura como destino de inversión en renovables, como oportunidad estratégica que se nos presentaba a las Comunidades Autónomas del sur de España para converger por esta vía con el resto de regiones de la nación. Y tarde para el cumplimiento de los objetivos 2020 en materia de clima y energía a los que España está obligada por la Estrategia Europa 2020.

Por ello, hemos remitido ya varias propuestas al Ministerio, debidamente justificadas con argumentos y con razones, para hacerles cambiar su política y hacerles ver que existen otras formas, y que la urgencia de una solución al déficit de tarifa no debe precipitar a España hacia alternativas convencionales que nos alejen de nuestros homólogos europeos.

El Ministerio de Industria no parece muy dispuesto a dialogar con las asociaciones de renovables que defienden otro modelo ¿Lo seguirá intentando el Gobierno de Extremadura?

Vamos a seguir instando al Ministerio a que la reforma del sector eléctrico que han anunciado, sea una reforma integral del sistema energético español, que fije la prioridad en un suministro seguro de energía limpia al menor coste posible para los ciudadanos, para las empresas e industrias, permitiendo así que nuestra economía pueda ser cada vez más competitiva, definiendo una verdadera planificación energética, con un marco normativo y regulatorio definitivamente estable, que restablezca la seguridad jurídica, la previsibilidad y la confianza en el sector.

En todo caso, no debemos pensar tampoco que el fin de las primas es el fin de las renovables. Desde el Gobierno de Extremadura creemos que existe mucho recorrido de las renovables aplicadas al ahorro y a la eficiencia energética, como es el caso de la biomasa térmica, de la solar térmica o la fotovoltaica para autoconsumo.

¿Qué es lo que más preocupa a los grandes proyectos fotovoltaicos en desarrollo en la región actualmente?

Cuestiones relevantes para ellos son la inclusión de las infraestructuras de conexión a la red de transporte en la nueva planificación de la red eléctrica de transporte, o la regulación de la preferencia en el despacho de la energía renovable en el ámbito del régimen ordinario, acorde a la Directiva Europea 2009/28/CE y que hasta la fecha sólo se ha traspuesto para las renovables en régimen especial a través del Real Decreto 661/2007. Cuestiones todas ellas que dependen del Ministerio.

En estos aspectos, así como en  la obtención de las autorizaciones, se está trabajando coordinadamente con los promotores y con el Ministerio, para que podamos resolverlas y que más pronto que tarde estos proyectos sean una realidad en Extremadura.

Lo que sí es cierto es que tanto cambio normativo en el sector eléctrico en los últimos tiempos ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza que hace más difícil la obtención de la financiación. Pero en cualquier caso, creemos firmemente en estos proyectos porque se trata de generación renovable sin primas, a lo que nada ni nadie se podrá oponer, al menos de manera indefinida.

“Los ciudadanos se gastan mucho más dinero mensualmente en pagar la factura del teléfono o internet que en la factura de la luz”

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CIDE EXTREMADURA

Entrevista con
Eugenio Manzano Otero
Presidente de CIDE Extremadura y consejero delegado del Grupo Laura Otero

¿Desde el comienzo de la crisis económica, cuál ha sido la evolución de la demanda eléctrica tanto a nivel doméstico como a nivel empresarial y de comercios en las zonas donde están presentes empresas asociadas de CIDE Extremadura?

La crisis está teniendo sin duda un impacto en la demanda eléctrica y en el consumo de energía por parte de los usuarios, tanto particulares como empresas. El cierre de negocios, las reducciones de plantilla, etc., todo ello conlleva en muchos casos un menor consumo eléctrico, y esa tendencia la estamos constatando tanto en el conjunto del país como aquí en Extremadura, donde hemos registrado un descenso en la demanda de electricidad del 4%. No obstante los distribuidores de CIDE estamos haciendo un gran esfuerzo para seguir manteniendo los mismos niveles de calidad y de inversión, y estamos manteniendo, a pesar de la situación actual, los puestos de trabajo.

¿Por qué los cambios de compañía eléctrica son menos habituales en el sector que en otros como el de las telecomunicaciones e incluso el bancario últimamente?

Yo creo que la razón principal es que los ciudadanos se gastan mucho más dinero mensualmente en pagar la factura del teléfono, internet u otros, que en pagar la factura de la luz, y por tanto no consideran una prioridad abaratar ese recibo. No obstante, eso no implica que no se produzcan cambios de compañía eléctrica por parte de los usuarios, si bien es verdad que en el sector eléctrico se dan dos factores decisivos que pueden explicar esa reducida movilidad: No existe verdadera competencia entre compañías eléctricas, y el margen en el sector doméstico es pequeño, debido a que existen precios regulados por el Gobierno.

Desde el punto de vista de la generación con renovables -desde la minihidráulica a la fotovoltaica sobre cubierta-, ¿los últimos cambios normativos pueden frenar las inversiones empresariales de las empresas eléctricas de tamaño pequeño y medio o siguen adelante en el sector?

Estamos realmente preocupados con la situación de incertidumbre en que se halla el sector, a la espera de conocer la reforma energética anunciada por el Gobierno, y que ya ha avanzado que va a repercutir negativamente en las empresas. En lo que respecta a distribución, en España se invierten alrededor de 2.000 millones de euros en el mantenimiento y mejora de las redes de electricidad, y nosotros estamos plenamente dispuestos a seguir invirtiendo, pero entendemos que esas inversiones deben ser reconocidas y retribuidas.

El problema al que nos enfrentamos es de inseguridad jurídica, hay que pensar que la provisionalidad de la retribución a la actividad de distribución eléctrica puede suponer la paralización de las inversiones necesarias para mantener la calidad del suministro, y por eso el nuevo marco regulatorio debe garantizar la seguridad jurídica.

¿La regulación definitiva del autoconsumo eléctrico a nivel nacional y regional puede tener efectos reales para las empresas comercializadoras?

En lo que respecta al autoconsumo, es necesario por parte del regulador establecer unas normas claras y específicas para evitar problemas a futuro entre los distintos agentes implicados. En este sentido en CIDE estamos muy comprometidos con situarnos en la vanguardia de la innovación tecnológica en el ámbito energético, y por ello mismo acabamos de firmar un acuerdo para desarrollar un programa de telegestión de los contadores de electricidad, que va a estar operativo a finales de este año. Esta herramienta va a facilitar a las distribuidoras las lecturas de consumo reflejadas por los contadores en tiempo real, lo que ayudará a la toma de decisiones empresariales.

En cuanto a los consumidores finales, la telegestión les permitirá conocer con mayor precisión sus consumos y modificar sus conductas para reducir el gasto así como ajustar sus tarifas eléctricas.

“La recuperación de la demanda es necesaria para que nuevos proyectos de ciclos combinados como el de Valverde de Mérida se puedan materializar”

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Entrevista (Segunda parte)
Juan José Cardesa
Director General de Incentivos Agroindustriales y Energía de Extremadura

Recientemente se ha aprobado la Autorización Ambiental Integrada de la central de ciclo combinado de Mérida Power en Valverde de Mérida. Por lo que conocen ya de sus promotores, aunque el plazo de ejecución es amplio, ¿se trata de un proyecto que se llevará adelante?

El desarrollo de este proyecto de central de ciclo combinado en Extremadura está también sujeto a varios factores, unos de índole puramente administrativo y otros de corte coyuntural, asociados principalmente a la situación actual del mercado de generación eléctrica. Podemos decir que se han de cumplir una serie de requisitos para que el proyecto esté en condiciones reales de poder plantearse el inicio de las obras. Su ejecución a corto, medio o largo plazo va a depender muy mucho de cómo evolucionen en los próximos años las siguientes cuestiones.

La primera de ellas es la obtención de todos los permisos y autorizaciones. Este proyecto cuenta desde diciembre de 2010 con la Declaración de Impacto Ambiental favorable emitida por el entonces Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino. Dispone ya también de la Autorización Ambiental Integrada emitida recientemente por la Dirección General de Medio Ambiente de esta Administración Autonómica. Pero le queda pendiente por obtener la preceptiva Autorización Administrativa, actualmente en tramitación por parte del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Sería esperable que la obtuviera a lo largo del 2013.

El segundo factor es nuevamente, al igual que comentaba antes para los proyectos de parques eólicos, la inclusión de las infraestructuras de conexión a red de transporte que son necesarias para esta central de ciclo combinado en la nueva planificación que está confeccionando el Ministerio. La evacuación en régimen ordinario para esta central está prevista en la Subestación Alange 400 kV. Queda por despejar su inclusión definitiva en la nueva programación de la red de transporte y el horizonte para el cual se apruebe. Esta es una cuestión que se ha de clarificar cuando el Ministerio nos remita a las Comunidades Autónomas la propuesta de planificación, para nuestra revisión y aportaciones, y la misma sea finalmente aprobada.

¿Dependerá también de la demanda ante el exceso de oferta actual?

Por otra parte, la evolución de la demanda eléctrica en los próximos años va a jugar un papel importante a la hora de determinar el momento en el que un proyecto de estas características pueda tener cabida en el actual mix de generación y, en consecuencia, resulte viable económicamente. Esto es así si se tiene en cuenta que el aspecto más significativo del comportamiento del sistema eléctrico peninsular en los últimos años ha sido el descenso de la demanda de energía eléctrica hasta situarse en niveles comparables a los del 2006, atribuible en gran medida a la progresiva reducción de la actividad económica de los ejercicios pasados. Así, la demanda peninsular de electricidad en el 2011 ha sido de 254.786 GWh, lo que ha supuesto una caída anual del 2,2 % respecto al 2010 y de casi un 4% respecto al 2008, año de demanda máxima.

Ello, junto con la creciente presencia de las renovables en el mix de generación español, ha conducido a que en la actualidad el parque de ciclos combinados esté operando con una aportación muy por debajo de su capacidad y disponibilidad. No en vano, frente a los 91.286 GWh que generaron los ciclos combinados en 2008, su producción en 2011 ha sido de 50.734 GWh, lo que supone una reducción de casi el 45% en los últimos cuatro años. El contexto de contracción de la demanda eléctrica ha conducido a que, en 2012, el funcionamiento de las centrales de ciclo combinado haya  sido inferior a las 1.500 horas. Por tanto, la recuperación de la demanda es una condición necesaria para que nuevos proyectos de ciclos combinados como el de Valverde de Mérida se puedan materializar.

La biomasa y el biogás es uno de los sectores que más expectativas ha despertado en la región por su complementariedad con el sector agrario, ganadero y forestal, del que es un gran ejemplo el importante proyecto aprobado por ENCE en Mérida que pronto comenzará su construcción. ¿Para cuándo estará el esperado Plan de Biomasa de Extremadura y sobre qué  aspectos incidirá?

Efectivamente el sector de la bioenergía ha despertado un interés muy grande en nuestra región. Las razones de estas expectativas son de peso. En primer lugar, por el enorme potencial que existe en nuestra Comunidad Autónoma para el desarrollo de la biomasa. Así, Extremadura es la quinta región del país con mayor potencial de biomasa disponible, estimada en 6.814.012 t/año de biomasa primaria en verde, sólo por detrás de Castilla y León (15.262.311 t/año), Andalucía (14.655.122 t/año), Galicia (14.367.634 t/año) y Castilla-La Mancha (9.789.175 t/año).

Igualmente, el potencial de valorización energética de los residuos de nuestras explotaciones agroganaderas y de nuestra industria agroalimentaria es importantísimo, superior a las 584 mil toneladas al año y que supondrían un aprovechamiento energético de más de 16 mil toneladas equivalentes de petróleo al año. Pero por otra parte, como bien indica, la biomasa está ligada íntimamente al medio rural. Tiene un importante efecto de activación y arrastre sobre los sectores agrícola y forestal, por la vía de la puesta en cultivo de tierras en desuso y del aprovechamiento de materias primas forestales. Favorece también la reducción del riesgo de incendios de nuestros montes y bosques derivado del mantenimiento de las masas forestales.

Y, por último, técnicas como el biogás constituyen a día de hoy, para nuestros agricultores, ganaderos y empresarios de la industria agroalimentaria, una solución real y rentable para la eliminación de sus residuos por la vía de su valorización energética.

Todo ello hace que la bioenergía sea un sector estratégico para Extremadura que pretendemos se desarrolle a través del Plan de la Bioenergía de Extremadura. Este plan va a definir una estrategia coordinada público-privada, fijando un marco común en la que se alineen las múltiples políticas afectadas (forestal, agrícola, gestión de residuos, energética, urbanismo y vivienda, política municipal, etc) y que ha de concluir en un conjunto de medidas que contribuyan a desarrollar el aprovechamiento energético de la biomasa en Extremadura.

La elaboración del PBEx se está acometiendo actualmente poniendo el enfoque de manera muy importante en la activación de la demanda y en las aplicaciones de la biomasa, especialmente en las aplicaciones térmicas. En este sentido, queremos que las medidas y acciones que finalmente se recojan en el PBEx para cada subsector sean muy prácticas y operativas, basadas en experiencias de éxito, generadoras de actividad y de empleo y que conlleven ahorros energéticos y económicos ciertos. En cuanto a los plazos, estamos trabajando para poder hacer posible la aprobación del Plan en el segundo semestre del 2013.