BIOMASA Y BIOGÁS

FSC® y Ence colaboran para impulsar la certificación de la gestión forestal sostenible en 100.000 hectáreas en tres años

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FSC®España y Ence han firmado un convenio de colaboración para promover el uso racional de los productos y servicios de los montes españoles especialmente dirigido a los pequeños propietarios forestales, a los que la Compañía de Energía y Celulosa podrá apoyar económicamente en el proceso de certificación una vez que FSC® verifique que cumple con los requisitos exigidos para acceder a la certificación forestal FSC. Esta última es una reconocida organización no gubernamental, independiente y sin ánimo de lucro dedicada a promover la gestión forestal responsable de los bosques a nivel mundial.

Este convenio está destinado a impulsar la certificación forestal en áreas de elevado interés social y medioambiental donde el monte juega un papel esencial en la pequeña economía rural. Se fomenta así el empleo rural en torno a los bosques a la vez que se mejoran los hábitats forestales y sus procesos ecológicos.

Para FSC®España, este convenio se enmarca dentro del proyecto marco Certifica FSC, destinado a impulsar la certificación forestal en áreas forestales de pequeño tamaño, se pretende  promover la agrupación de pequeñas propiedades forestales, ayudando a sus propietarios a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos forestales.

Para Ence, el convenio responde a su decidida apuesta corporativa por la certificación forestal como herramienta de gestión para garantizar la sostenibilidad de su proceso. Además, se trata de un paso importante en el compromiso de extender esta política a toda la cadena forestal comenzando por su entorno inmediato, y seguir fomentando así la certificación de las superficies de sus socios y colaboradores.

En concreto, el convenio entre FSC®España y Ence tiene como finalidad promover la certificación de pequeños propietarios forestales para alcanzar las 100.000 hectáreas certificadas en los próximos tres años.

Ence Energía y Celulosa promueve actualmente una planta de biomasa a las afueras de Mérida.

La “Torre de Mérida” cambiará su caldera de gasóleo por una de biomasa para ahorrar 390.000 euros en 15 años

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ARESO MERIDA

El edificio residencial más alto de la capital extremeña, situado en la calle Almendralejo nº 47 y conocido popularmente como “Torre de Mérida”, cambiará próximamente su vieja caldera central de gasóleo por una alimentada con biomasa.

El ahorro económico, los beneficios medioambientales y la estabilidad de precios -el gas y el gasóleo sufren subidas medias superiores al 11% desde hace más de diez años- son algunas de las razones que incentivan la apuesta por la biomasa. El proyecto corre a cargo de la empresa Aresol Energías Renovables.

ARESOL MERIDA

Actualmente, el edificio cuenta con una caldera que consume 35.000 litros de gasóleo anuales para suministrar agua caliente y calefacción. La nueva caldera de biomasa, modelo Biofire de Herz, de 200 KW, estará alimentada por pellets, un combustible notablemente más barato que permitirá a los vecinos ahorrar  390.824 euros en 15 años. Además, la instalación contará con un sistema de monitorización que permite el control remoto y garantiza un correcto rendimiento.

A estos beneficios económicos y tecnológicos hay que sumar los medioambientales: la instalación dejará de emitir 1.560 toneladas de CO2 en 15 años. Asimismo, la implantación de biomasa incrementa el valor de las viviendas gracias a la mejora de la calificación en el certificado de eficiencia energética, necesario para alquilar o vender.

Aresol Energías Renovables comenzará próximamente las obras y el próximo curso los vecinos podrán disfrutar de las ventajas de la biomasa. Esta empresa se encarga de implantar y financiar, íntegramente, la nueva instalación.

A través de un contrato de servicios energéticos, los vecinos, empresas e instituciones pueden disfrutar de una instalación de biomasa sin ningún coste para ellos. Financiación, legalización, diseño del proyecto, construcción, puesta en marcha, suministro de combustibles, mantenimiento, averías, hipotéticos riesgos técnicos, gestiones de cualquier tipo… El cliente sólo paga una factura por la energía que consume, factura que desde el primer día será inferior a la que pagaba antes.

Foto arriba: Caldera de biomasa del mismo modelo de la que se implantará en la Torre de Mérida

Extremadura recuperó 761 toneladas de aceites industriales usados para usos energéticos el pasado año

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Extremadura consume de media anual unas 6.600 toneladas de aceites industriales, especialmente en el sector de automoción, que concentra el 60% del total comercializado. Su procedencia mayoritariamente tiene fabricación nacional, con más del 90 % del total de aceites industriales puestos en el mercado extremeño.

El consumo de estos aceites, tanto en los vehículos como en procesos y maquinarias industriales, viene generando de media cerca de 2.300 toneladas de aceites usados cada año en la región.

Este residuo debe ser correctamente recuperado y gestionado ya que, de lo contrario, puede provocar graves daños medioambientales por su gran poder de contaminación. Su eliminación por incineración incontrolada o vertido afecta seriamente a la calidad del aire, así como al agua y al suelo.

Sin embargo, si ha sido correctamente extraído y almacenado, puede ser valorizado en su totalidad, aportando importantes beneficios medioambientales en cuanto al aprovechamiento de los recursos contenidos en el aceite usado, ya sean materiales o energéticos, suponiendo un importante ahorro de materias primas.

En España, SIGAUS es el sistema integrado de gestión (SIG) que se encarga de garantizar la recogida y el correcto tratamiento de los aceites industriales usados que se generan en todo el ámbito nacional.

Durante 2012, este sistema recuperó y gestionó en Extremadura 2.675 toneladas de este residuo, una cantidad que equivale a la recogida de casi 11 toneladas diarias. De ese total, 761 toneladas fueron valorizadas energéticamente, produciendo energía equivalente al consumo anual de 2.150 hogares españoles.

Foto: Extracción de aceite lubricante usado ©SIGAUS