BIOMASA Y BIOGÁS
Empresarios alemanes promueven una plantación de 40 hectáreas de Paulownia para biomasa forestal en Alburquerque

La empresa Paulownia 24 S.L., con sede social en la localidad alicantina de Denia, cuyos administradores únicos son los alemanes Heiko Worm Rudolf y Michaela Worm-Herzner, promueve una gran plantación de Paulownia de 40,37 hectáreas en la finca La Galga en la localidad pacense de Alburquerque. La empresa alicantina, que fue constituida en agosto del 2015, tiene como objeto social la prestación de servicios forestales además de los productos de la madera.
La Paulownia es un árbol de rápido crecimiento que está siendo muy utilizado en biomasa forestal. En Extremadura existen algunas plantaciones más en municipios como Alvarado y Riolobos. El Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (Cicytex) lleva varios años estudiando las posibilidades de crecimiento y el comportamiento agronómico de la Paulownia en la comunidad extremeña.
Según la documentación aportada en la tramitación de la autorización ambiental, está proyectada la plantación de un clon híbrido de Paulownia elongata y P. Fortunei, que cuenta con certificado de la Generalitat Valenciana. El objetivo de dicha plantación es para obtención de madera y biomasa forestal.
El marco de plantación será de 4×4 metros a tresbolillo, siendo por tanto 625 plantas/ ha. Se colocará el riego por goteo, que consistirá en sacar derivaciones de las líneas primarias y después las ramificaciones para la colocación de goteros. En el proyecto está previsto el acondicionamiento de caminos existente, la creación de nuevos accesos a zona de plantación y la construcción de una nave de 112 metros cuadrados para almacén de maquinaria agrícola.
La biomasa térmica instalada en Extremadura en la última década alcanza los 400 Mw

Por Juan Jesús Ramos Llorente
Responsable Técnico del ONCB-AVEBIOM (Observatorio Nacional de Calderas de Biomasa de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa)
La cercanía de la oferta de biomasa y de los proveedores a los usuarios o potenciales usuarios incrementa el grado de confianza sobre esta renovable, reduce la huella de carbono y por tanto, ayuda a tener una percepción de la misma como alternativa energética mucho más real, cercana y segura.
Este es un hecho contrastable en los últimos años, también en la Comunidad Autónoma Extremeña, donde numerosos centros de ferretería y bricolaje, empresas de materiales de construcción y otros comercios, disponen ya de biocombustibles en sus lineales principales para la venta al por menor de pellet en los sacos de 15 Kg, leña en sacas de 1 m3 o bolsas de briquetas. Para cantidades más grandes, nos encontramos con un grupito empresas locales como Imener, Marle, Biomasa Pellet o Copaex que distribuyen a domicilio sacos en palet y granel en camiones cisterna.
Esta facilidad en la adquisición del biocombustible está extendiendo poco a poco que el usuario doméstico este adquiriendo estufas o calderas de biomasa para dotar de calefacción a muchas viviendas que no disponían de ella, o donde la calefacción era eléctrica o de gasóleo.
Además, el apoyo económico de la Administración Autonómica en estos dos últimos años, con las convocatorias de subvenciones para actuaciones en energías renovables en Extremadura, están propiciando un notable avance en el número de instalaciones para el uso doméstico. Así, en la convocatoria 2.014-15 se habían tramitado 324 nuevos expedientes y en la actual convocatoria 2015-16 el número de solicitudes aprobadas ha sido de 84, con una inversión en estas dos últimas campañas de 1,3 millones de euros.
Para impulsar también el mercado de la biomasa simplificando la logística de distribución, dos empresas extremeñas: Marle y Gestiona Global, han desarrollado un surtidor automático de biomasa, que han denominado “Biomasolinera”. El primer prototipo, ubicado en Gévora (Badajoz), es capaz de suministrar de manera automática varios formatos de biocombustibles, ya sean pellets, astillas o huesos de aceituna, funcionando como un autoservicio. El cliente elige el producto que quiere, la cantidad que necesita y todo ello, desde un punto cercano a su lugar de residencia.
Si la facilidad de acceso a la biomasa es importante para generar confianza, para la industria es fundamental. Durante estos últimos años, se han puesto en funcionamiento varios centros logísticos de acopio y acondicionamiento de biomasa (CLB) en formato astilla, localizados en diversos municipios de la Comunidad. Por su capacidad destacan el de la empresa Exver-Foresa en Navalmoral de la Mata y el de la empresa Marle en Gévora (Badajoz). Entre ambos, podrían suministrar 170.000 tm de astilla de alta calidad, lo que equivale a unas 55.000 toneladas equivalentes de petróleo.
A nivel agroindustrial, después de los secaderos de tabaco y de las almazaras, sería interesante la incorporación progresiva de la industria del secado del pimentón y la industria del tomate, entre otros.
Es la hora de la apuesta de la Administración por la biomasa. Existen segmentos de usuarios públicos de gran consumo de calor o frío, como hospitales y ambulatorios, residencias geriátricas, piscinas climatizadas, edificios administrativos, colegios e institutos, centros cívico-sociales, etc., que son objetivos prioritarios. Algunos, incluso, unidos mediante una red de tuberías conformando las llamadas Calefacciones de Distrito o Redes de Calor.
Las posibilidades son grandes y se observa un interés creciente por parte de muchos colectivos ciudadanos y de un nutrido grupo de alcaldes. En este sentido, nos encontramos con casos interesantes como los desarrollados en los municipios pacenses de Almendral (realizado por las empresas Imener y Air Cool de Climatización) o de Monterrubio de la Serena (llevado a cabo por la empresa Instalaciones Eléctricas Hidalgo), donde ya disponen de Redes de Calor abastecidas con un biocombustible local, el hueso de aceituna.
Sobre la base de los datos recogidos en el Observatorio Nacional de Calderas de Biomasa [ONCB], gestionado por AVEBIOM, se ha establecido un gráfico de las estimaciones de potencia instalada con biomasa en los últimos 10 años en Extremadura. Su valor acumulado a 2015, cercano a los 400 MW térmicos, sitúa a Extremadura en un meritorio quinto puesto en el ránking de las CC.AA., detrás de Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Galicia. Respecto al ratio de potencia por habitante, Extremadura está a la cabeza con un valor de 0,36, todavía muy por debajo de valores que superan 1,5 kW/hab, que tienen territorios del centro y norte de Europa.
La empresa extremeña Grupo Izavi, ha puesto en funcionamiento la primera planta de biogás agroindustrial de Extremadura, en la localidad de Fuente de Cantos (Badajoz). Dicha instalación ha sido diseñada y ejecutada para funcionar en modo aislado y en régimen de autoconsumo eléctrico y térmico para abastecer a una explotación ganadera de porcino de 350 madres reproductoras en régimen intensivo. Esta planta modular, construida para una potencia eléctrica neta de 10 kWe y una potencia térmica de 20 kWt, se abastece de los purines que genera la granja. Hasta la entrada en funcionamiento de esta planta, únicamente funcionaba la planta de biogás de vertedero del E.D.A.R. de Almendralejo (Badajoz), que con una potencia de 320 kWe genera calor para calentar el digestor y electricidad que autoconsume en la propia instalación.
Monterrubio de la Serena usa hueso de aceituna de sus olivares para su red de calor
Por
Cosme Segador Vegas, Director de la Agencia Extremeña de la Energía
y Daniel Encinas Martín, Coordinador Técnico de la Agencia Extremeña de la Energía
La red de calor con biomasa impulsada por el Ayuntamiento de la localidad en colaboración con la Agencia Extremeña de la Energía (Agenex), usando como combustible hueso de aceituna de la zona, ha abierto el camino al futuro nuevos desarrollados.
Una red de calor centralizada es un sistema de distribución de calor a través del cual, a partir de una central de generación de energía térmica y mediante un sistema de conducciones aisladas térmicamente, hacer llegar la energía calorífica necesaria para la calefacción y el agua caliente sanitaria a varios edificios.Los componentes principales de una red de calefacción centralizada son, por tanto, la central de generación de energía térmica, la red de distribución y las estaciones de intercambio térmico con los edificios a los que se quiere suministrar energía.
La implantación de redes centralizadas presenta una serie de ventajas en este sentido:
-Son sistemas mas eficientes energéticamente que permiten reducir la potencia total instalada debido a una mejor gestión de la producción y transmisión de la energía y a un mayor rendimiento de los equipos.
-El aumento de rendimiento lleva aparejado un beneficio medioambiental en términos de una menor emisión de gases de efecto invernadero, sobre todo cuando el combustible utilizado procede de una fuente renovable como es la biomasa.
Desarrollo local sostenible
Monterrubio de la Serena es una localidad situada en la zona más oriental de la provincia de Badajoz, con unos 2.500 habitantes, y de fama reconocida por su industria del aceite de oliva. En este entorno en el que la agroindustria es la principal actividad económica, el ayuntamiento ha llevado a cabo una iniciativa consistente en la construcción de una red de calor centralizada que da servicio a varios edificios públicos próximos entre sí utilizando como combustible huesos de aceituna procedentes de las cooperativas locales.
Durante el desarrollo del proyecto se ha pretendido hacer uso del concepto de “desarrollo local sostenible”, recurriendo a empresas de la zona para ejecutar la instalación y para el suministro de biomasa, que en este caso es hueso de aceituna suministrado por una de las cooperativas olivareras de la localidad.
La instalación central de generación se encuentra en el Edificio Antiguo del Colegio Nuestra Sra. de la Consolación de la localidad y las estaciones de intercambio térmico se encuentran en cada uno de los restantes edificios a los que se les suministra energía los cuales se ubican en un radio de 100 m aproximadamente.
Para la generación de energía térmica, se ha optado por la instalación de dos calderas de Biomasa, una de 225 kW y la otra de 150 kW de potencia, capaces de modular la potencia de generación, lo que supone una potencia total para los generadores de calor de 375 kW. Estas calderas suministran energía térmica a un depósito de inercia que la almacena para atender demandas punta y facilitar un menor número de arranques y paradas de las calderas mejorando su eficiencia. Por otra parte, las subestaciones ubicadas en cada uno de los edificios disponen también de su propia acumulación. En total, la acumulación instalada es de 7.800 litros, con 2.800 litros en las subestaciones de intercambio de los edificios y 5.000 litros en la acumulación central.
Ahorro económico
La red de calor con biomasa de Monterrubio de la Serena es la mayor y única en cuanto a potencia instalada se refiere en Extremadura y, dado su carácter demostrativo y ejemplarizante, unido a los ahorros económicos obtenidos, puede dar lugar a otras instalaciones de este tipo en la región. Al tratarse de una instalación mediante biomasa, las emisiones globales de CO2 son neutras lo que supone del orden de 55,31 ton de CO2/año evitadas.
En relación con el ahorro económico derivado del menor coste del hueso de aceituna comparado con los combustibles fósiles utilizados (precio del hueso de aceituna medio: 2 c€/kWh) éste se encuentra en el entorno de los 13.500 euros anuales aproximadamente.
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