Extremadura concentra el 1,9% de la producción minera de España, con el granito como principal mineral
El valor de la producción minera en España asciende a 3.628 millones de euros, tras experimentar un crecimiento interanual del 1,6%, según recoge la Estadística Minera 2024, elaborada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).Un total de 30.234 personas trabajan repartidas por las 2.592 explotaciones del sector, en el que cada vez tienen más peso las materias primas consideradas fundamentales para la doble transición ecológica y digital. Dentro de la UE, España es el único productor de sepiolita y estroncio; el primer productor de espato-flúor y de yeso; el segundo productor de cobre, mármol, magnesita y sales potásicas; el tercer productor de wolframio, y el cuarto productor de granito. En el ámbito global, es el primer productor de pizarra de techar.
Extremadura concentra el 1,9% de la producción minera española, según los datos de Estadística Minera de 2024, con el granito como principal mineral. El cierre de la Mina de La Parrilla, una de las grandes productoras de wolframio en España, ha dejado casi solo al granito en el protagonismo minero extremeño.
A nivel nacional, en los últimos años se ha producido una reducción del número de explotaciones activas, que se ha reducido un 38% desde las 4.227 registradas en 2005, aunque en los últimos años se ha experimentado una estabilización en el entorno de las 2.600 unidades de producción.
La actividad minera destaca en cuatro comunidades autónomas: Andalucía lidera la clasificación, con un 33,9% del valor de la producción, a mucha distancia de los siguientes clasificados, Castilla y León (12%), Cataluña (11,1%) y Galicia (8,7%). Esta relación se mantiene en los puestos de trabajo, que es masculino en un 89,5%, si bien el empleo femenino ha crecido un 17,8% en el último ejercicio.
Los productos de cantera, orientados a la construcción, encabezan el valor de la producción, con el 36% del total, y también mantienen más del 50% del empleo, con una notable dispersión territorial. Le siguen los minerales metálicos (27%), los minerales industriales (25%) y las rocas ornamentales (12%); en estos subsectores las explotaciones están mucho más concentradas en determinadas regiones, como en la Faja Pirítica Ibérica, en el suroeste de la Península, para el caso de los minerales metálicos.
La minería actual se caracteriza, cada vez con mayor frecuencia, por la extracción simultánea de varias materias primas en una misma explotación y por la aplicación de criterios de economía circular; hay nuevas tecnologías que han abierto oportunidades para aprovechar recursos secundarios, como antiguas escombreras, que a la vez reducen el volumen de residuos.
En los últimos años también ha crecido el interés por las materias primas críticas para la doble transición ecológica y digital, cuya disponibilidad se ha convertido en un factor estratégico de primer orden. La UE ha identificado 34 materias primas básicas para las energías renovables, la movilidad eléctrica, la industria manufacturera avanzada, las tecnologías digitales y los sectores aeroespacial y defensa, entre otros.
La UE ha aprobado regulación y medidas para reducir rápidamente la dependencia de la importación de las materias primas fundamentales, tanto con relación a su extracción como a su procesado. España ocupa un lugar destacado en esta estrategia comunitaria, ya que dispone de varios de esos recursos fundamentales, como cobre, espato-flúor, feldespato, estroncio y wolframio.
La Estadística minera refleja que el valor de la producción de estas materias primas fundamentales en España ascendió a 830 millones. Se espara que crezca en los próximos años; de momento, la Comisión Europea ya ha declarado siete proyectos como estratégicos –sobre una primera selección de 47 proyectos en toda la UE– que abarcan desde la investigación y la explotación minera hasta el procesado, el refinado, el reciclado y el desarrollo de tecnologías asociadas.
