autoconsumo
Red Eléctrica publica a diario el precio que se pagará a los autoconsumidores por verter su excedente a la red

Los autoconsumidores de energía eléctrica ya saben con fiabilidad el precio al que se pagará su energía excedente que vierten a la red general. Red Eléctrica de España, como operador del sistema eléctrico nacional, ha iniciado en la web del operador del sistema eSios la publicación diaria del precio por megavatio-hora (MWh) con el que se compensará a los autoconsumidores que viertan a la red la energía excedentaria.
Para ello, el usuario ha de tener un contrato de tarifa regulada o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) con una comercializadora de referencia y estar acogido al mecanismo de compensación simplificada definida en el Real Decreto 244/2019 del 5 de abril por el cual se recompensa con una reducción de su factura de electricidad al autoconsumidor que integre su energía generada y no consumida en la red.
Ésta es una de las medidas aprobadas por el Ministerio para la Transición Ecológica que pretende impulsar las tecnologías de autoconsumo y de generación distribuida de origen renovable, reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera asociadas a la generación de electricidad y servir como herramienta para alcanzar los retos de descarbonización y lucha contra el cambio climático.
Este precio, con el que se compensará a los autoconsumidores, es el resultado de restar al precio medio horario (basado en el resultado del mercado diario e intradiario para cada hora del día) el coste de los desvíos. Para el cálculo de este valor no se tienen en cuenta los peajes de acceso. De esta manera, los autoconsumidores que viertan el excedente de generación renovable en la red, obtendrán una reducción sobre su factura de electricidad.
La web del operador del sistema eSios publica diariamente a las 20:20 horas estos precios de compensación de energía excedentaria vertida a la red para el día siguiente.
Con esta nueva herramienta, el usuario toma cada vez más fuerza como consumidor activo y se abre así a una nueva relación bidireccional entre los diferentes actores del sistema eléctrico.
Según recoge REE, para el Plan Nacional Integrado de Energía y clima 2021-2030, el autoconsumo es una herramienta relevante para alcanzar los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera y lucha contra el cambio climático fijados para 2030 en dicho documento.
El nuevo real decreto de autoconsumo abre grandes oportunidades en Extremadura para instalaciones renovables en zonas rurales

La nueva legislación sobre el autoconsumo puede suponer un antes y un después para el sector renovable español desde el punto de vista del consumidor final, tanto particular como pequeña empresa. Y abre grandes posibilidades de mercado en regiones como Extremadura donde hasta ahora la fotovoltaica estaba muy concentrada en grandes proyectos de producción.
La UNEF (Unión Española Fotovoltaica) celebra la aprobación del Real Decreto por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo que se ha llevado a cabo en el Consejo de Ministros. Esta norma cumplimenta, el Real Decreto-Ley 15/2018 de medidas urgentes para la transición energética y la protección de los consumidores, dotando de seguridad jurídica al sector fotovoltaico y creando un marco estable y de libre mercado para el desarrollo del autoconsumo.
Según UNEF, el nuevo marco normativo sitúa al ciudadano en el centro del modelo energético, permitiéndole tener libre acceso a la producción y venta de la energía y haciéndole más responsable de su consumo, en línea con los principios establecidos por el paquete de medidas “Energía Limpia para todos los Europeos” y con la consecución de los objetivos del Acuerdo de París.
La nueva regulación prevé la eliminación de las barreras económicas, al suprimir las cargas y peajes a la energía autoconsumida y a los sistemas de almacenamiento de energía. Además, elimina las barreras administrativas, al simplificar los trámites para las instalaciones de autoconsumo de pequeña potencia, e introduce la compensación económica de los excedentes de energía limpia vertidos a la red a través de la facturación neta.
Por otro lado, la norma reconoce el derecho al autoconsumo compartido, permitiendo el empoderamiento del ciudadano y abriendo paso a las comunidades energéticas, en las que consumidores, PYMES y autoridades locales se organizan para generar, autoconsumir, gestionar y almacenar su propia energía. Al utilizar los beneficios obtenidos para la propia comunidad, con fines sociales o medioambientales, el autoconsumo colectivo representa una importante solución a los problemas de pobreza energética.
Desde UNEF estiman que en este nuevo escenario se instalarán en España alrededor de 400 MW de autoconsumo al año, lo que contribuirá a la lucha contra el cambio climático, evitando la emisión de 4.000.000 de toneladas anuales de CO2 a la atmósfera. Adicionalmente, la creación de riqueza y empleo asociada a este desarrollo puede aportar soluciones a las numerosas problemáticas relativas a la España vaciada.
La definición de esta nueva legislación es el resultado de la constante e intensa labor pedagógica que se ha estado llevando a cabo desde UNEF en los últimos años, tanto a nivel europeo como a nivel nacional, donde la asociación ha estado trabajando con los diferentes grupos parlamentarios.
Desde UNEF consideran prioritaria la tramitación y adopción de la circular de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) por la que se establece la metodología y condiciones del acceso y conexión a las redes de transporte y distribución de las instalaciones de producción de energía eléctrica, para que se resuelvan las barreras administrativas todavía existentes, adoptando principios coherentes con esta nueva regulación.
Pedro Fresco, especialista en el mercado eléctrico: “La combinación de autoconsumo y almacenamiento va a alterar la relación entre la red eléctrica y el consumidor”

Entrevista con
Pedro Fresco
Autor de “El futuro de la energía en 100 preguntas”
Pedro Fresco, especialista en el mercado eléctrico y gasista y experto de la Universidad Internacional de Valencia, ha presentado recientemente su libro “El futuro de la energía en 100 preguntas”.
¿Hacia dónde va a cambiar el mundo energético en los próximos años según tu libro «El futuro de la energía en 100 preguntas«?
En el libro sostengo que hay tres idea clave que van a marcar el futuro de la energía. La primera es que la energía del futuro será renovable, pasando de un modelo de energías con base fósil a un modelo basado en las energías alternativas. La segunda idea es que el futuro es eléctrico, es decir, iremos hacia una sustitución de combustibles por electricidad, electrificando el transporte, la climatización, etc. Y, finalmente, la tercera idea clave es que el futuro de la energía será descentralizado, yendo a un modelo en el que no serán sólo las grandes centrales las que generarán la energía sino que también lo haremos nosotros mismos, convirtiéndonos en prosumidores.
Hasta no hace mucho las empresas eléctricas eran las grandes protagonistas del sector. ¿Ahora también lo son los propios clientes que puede convertirse en sus propios productores?
Efectivamente, esa es una de las claves del futuro. No es que las grandes centrales o los grandes generadores vayan a desaparecer, van a seguir existiendo porque el sistema eléctrico y ciertas actividades los necesitan, pero progresivamente iremos sustituyendo parte de esa generación centralizada por una descentralizada, propia. Y esto es algo que va a suceder en el consumidor doméstico pero también en el sector servicios o las empresas industriales.
¿Hasta qué punto el autoconsumo y la posibilidad del almacenamiento de energía con baterías va a cambiar el mundo energético?
Va a cambiarlo radicalmente. El almacenamiento, a nivel de grandes centrales o de sistema eléctrico, es lo que nos va a permitir prescindir progresivamente de las centrales térmicas e ir hacia un sistema eléctrico 100% renovable. Pero, además, la combinación de autoconsumo y almacenamiento a nivel de consumidor final va a alterar la naturaleza de la relación entre la red eléctrica y el consumidor.
Con sistemas de autoconsumo y almacenamiento económicamente competitivos, la mayoría de consumidores finales van a poder ser casi autosuficientes o, incluso, muchos podrán plantearse desconectarse de la red eléctrica, sobre todo una vez tengamos “baterías móviles” que serán nuestros vehículos eléctricos. La red ofrecerá ventajas, como vender o compartir la energía producida, pero habrá quién no las necesite. Cómo se ajustará todo es aún incierto, pero lo que es seguro es que en un par de décadas será muy distinto.
¿La movilidad eléctrica total, con el fin de los combustibles fósiles en la automoción en algunas décadas, qué necesita para ser viable?
Viable técnicamente ya es a nivel de vehículo particular, transporte de mercancías ligeras o transporte público urbano. En otros ámbitos, como la aviación, el transporte marítimo o el transporte internacional por carretera, todavía no lo es. El campo que me parece más complicado es la aviación, donde probablemente habrá que optar por alternativas como el hidrógeno, que en cualquier caso también sería renovable.
En todo caso, el campo de la movilidad eléctrica está evolucionando muy rápidamente. Cada año los nuevos modelos tienen más autonomía y las baterías son más baratas, y esa tendencia continuará en el futuro. En muy pocos años, los utilitarios eléctricos serán más competitivos que los vehículos de combustión gracias a sus menores costes variables y de mantenimiento. En cuanto eliminemos la frontera psicológica de la autonomía, que superaremos con una infraestructura de recargas rápidas adecuada, la revolución del vehículo eléctrico será imparable.
El coste energético es clave para muchos pequeños negocios (pymes, cooperativas, comercios, hostelería…). ¿Puede bajar sensiblemente en los próximos años el precio de la energía? ¿De qué dependerá más?
Hoy en día las energías renovables más maduras, la eólica y la solar fotovoltaica, son las energías que pueden generar electricidad a precio más bajo, así que su progresiva implantación debería hacer bajar el precio de la electricidad. Sin embargo, estas energías tienen un hándicap, que son intermitentes, y por tanto a partir de cierto grado de implantación será necesario complementarlas con almacenamiento u otras renovables no intermitentes que pueden ser más caras. Como aún no hemos llegado a ese punto no sabemos si en ese momento el precio de esas renovables y de ese almacenamiento encarecerá el recibo. Yo soy optimista y creo que en menos de una década tendremos sistemas de almacenamiento combinados con energías intermitentes que serán más baratos que cualquier alternativa fósil.
Eso es para la electricidad, sin embargo para el resto de energías (gas natural, gasóleo, gasolina, etc.) la tendencia será al encarecimiento. La lucha contra el cambio climático va a obligar a desincentivar su uso, algo que probablemente vendrá mediante su incremento de precio vía impuestos. Ya hay algunas propuestas en ese sentido, que pretenden aumentar la imposición sobre los combustibles y bajarla sobre la electricidad, para facilitar esa electrificación.
En todo caso quiero dejar un mensaje optimista. La posibilidad de autogenerar nuestra propia energía a precios cada vez más baratos nos va a permitir reducir nuestros costes energéticos. Una gestión cada vez más inteligente de la energía, las mejoras en la eficiencia energética y la nueva realidad a la que nos llevará ser prosumidores también operarán en nuestro interés. Si nos movemos con los tiempos, este nuevo paradigma será positivo para las empresas y abrirá muchas oportunidades de negocio que hoy ni siquiera somos capaces de vislumbrar.
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