Hacienda podría parar la venta y desguace de la planta de Bioenergética Extremeña al reclamar una subvención de 4,1 millones de euros
Una de las mayores plantas de biocarburantes de España, la que construyó la empresa Bioenergética Extremeña en Valdetorres (Badajoz), puede acabar sus días convertida en chatarra y con un agujero con Hacienda de 4,1 millones de euros.
Aunque su desguace está aún en el aire. El Ministerio de Hacienda reclama a los propietarios de la empresa la devolución de los incentivos industriales que le fueron concedidos en noviembre del 2006, al tratarse de un gran proyecto industrial y generador de empleo.
La planta extremeña, que sólo llegó a funcionar unos meses a medio rendimiento, cobró los 4,1 millones de euros de subvención concedidos al proyecto en el año 2012. En el pliego de condiciones para el cobro de la misma, la empresa de biocarburantes se comprometía a mantener en el plazo de cinco años inversiones por importe superior a los 40 millones de euros durante cinco años. Hacienda también reclama a sus propietarios cerca de 300.000 euros en concepto de intereses.
Tras un largo proceso judicial tras presentar el concurso de acreedores, el juzgado y la banca acreedora no han encontrado viabilidad a la planta que será vendida por una cantidad muy baja en relación a su inversión inicial para convertirla en chatarra. En los últimos meses la Junta de Extremadura mantuvo conversaciones con diferentes asociaciones del sector del transporte para buscar una salida comercial al producto de la planta sin encontrar a los socios inversores necesarios.
A comienzos del 2013, la empresa norteamericana Fuel Streamers Group -con sede en Houston, Texas y especializada en el negocio internacional de biocombustibles- a través de una filial radicada en Barcelona denominada Pomisu XXI, tomó el control de la planta.
Sin embargo, a los pocos meses, sus nuevos gestores dejaron su gestión y comunicaron a los 46 empleados de la planta de Valdetorres el comienzo de un ERE extensivo que los propios trabajadores vieron como el final de la factoría que finalmente se ha cumplido.
Tras dos años de construcción y cerca de 80 millones de inversión, la planta comenzó a operar en el año 2008, justo antes del cambio de coyuntura. La planta de Valdetorres estaba proyectada para una producción máxima de 275.000 toneladas anuales, que nunca ha llegado a alcanzar pese a sus crecientes exportaciones gracias al uso de aceite vegetal usado como materia prima.
Sus impulsores iniciales fueron la familia Hinojosa Vacas a la que más tarde se unió la empresa de capital riesgo Catalana de Iniciativas con el 25% del capital, que estaba participada por las alguna de las mayores empresas del país -desde Telefónica a Repsol o Banco Sabadell.
Iberdrola centrará su esfuerzo inversor en países con una regulación energética estable y predecible como Reino Unido, Estados Unidos y México
Iberdrola va a mantener, a lo largo del periodo 2014-2016, los mismos pilares estratégicos que le han permitido superar con éxito la crisis económico-financiera mundial, esto es, su perfil de riesgo equilibrado, su fortaleza financiera y su eficiencia operativa, de cara a mantener una política sostenible de retribución a los accionistas.
La empresa prevé lograr sus objetivos mediante una estrategia basada en seguir potenciando la internacionalización de su actividad, fundamentalmente, en los negocios regulados y con el foco puesto en el Reino Unido, Estados Unidos y México.
Iberdrola va a realizar un importante esfuerzo inversor entre 2014 y 2016, periodo en el que invertirá 9.600 millones de euros netos (11.200 millones de euros brutos) con el foco puesto en aquellos proyectos energéticos y países que disfruten de una regulación predecible y estable.
De dicha cuantía, el 46% (4.400 millones de euros) se destinará a la puesta en marcha de nuevas infraestructuras y el 54% restante (5.200 millones de euros) a inversiones recurrentes en mantenimiento y mejora de instalaciones.
Geográficamente, Iberdrola concentrará el grueso de su esfuerzo en esta nueva etapa en el Reino Unido, que se llevará un 41% de la cifra global. Le seguirá Latinoamérica, que se hará con casi el 23% de todas las inversiones, cuyo principal destino será México. Detrás quedarán los Estados Unidos, con el 17%. El resto de las inversiones irá a parar a otros países del mundo.
De este modo, la Compañía seguirá centrándose en el área atlántica, pero invirtiendo en función de las condiciones económicas y regulatorias de cada país. En este sentido, la reducción de la exposición a España, que será progresiva hasta que haya una coyuntura que haga atractivas las inversiones, responde al significativo impacto de las modificaciones regulatorias y fiscales en las cuentas del Grupo: unos 1.310 millones de euros en el Ebitda de 2014.
Iberdrola considera que en muchos países de Europa continental, entre ellos España, se han adoptado decisiones equivocadas a la hora de encarar los tres ejes fundamentales de cualquier política energética: seguridad de suministro, competitividad y sostenibilidad.
Por un lado, se ha provocado una situación de sobrecapacidad, que está abocando al cierre a numerosas instalaciones eficientes y básicas para garantizar el suministro eléctrico. Por otro, se ha optado por fomentar las tecnologías más caras, como las solares, frente a las más baratas, como la nuclear, la hidráulica o la eólica. Por último, se ha impuesto la utilización de la tecnología térmica más contaminante, el carbón, dejando de lado las modernas centrales de ciclo combinado de gas.
Por negocios, el grupo volcará sus esfuerzos, fundamentalmente, en el área de redes de transporte y distribución de energía eléctrica, que aglutinará el 57% del total de las inversiones netas. Tras ella se situarán las de energías renovables y generación, a donde irán a parar el 22% y el 19% de la cifra global prevista, respectivamente. El 2% restante se dedicará a otros negocios.
Iberdrola ha obtenido un beneficio neto durante 2013 de 2.571,8 millones de euros (-7%), afectado por el impacto regulatorio y fiscal, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) del Grupo se ha situado en 7.205 millones de euros (-6,8%), de los que un 77% proviene de los negocios regulados.
Estos resultados corresponden a un ejercicio marcado por el aumento de los tributos, que han ascendido a 1.577 millones de euros (+33%), de los que 1.044 millones de euros proceden de España. El impacto negativo de las medidas regulatorias y fiscales aprobadas (801 millones de euros) ha podido ser mitigado gracias a la gestión desarrollada por el Grupo.
El margen bruto de Iberdrola a lo largo de 2013 se mantiene plano con respecto al ejercicio 2012 y se sitúa en 12.576,7 millones de euros, con una reducción de los aprovisionamientos del 6,4% debido a los menores costes.
Foto: Ignacio Galán, Presidente de Iberdrola
La propuesta del Ministerio de Industria reduciría más de un 40% la retribución a la cogeneración eléctrica de las orujeras
Una vez conocida la propuesta de Orden Ministerial por la que se aprueban los parámetros retributivos de la instalaciones tipo aplicables a las instalaciones de producción de la energía eléctrica a partir de fuentes renovables, cogeneración y residuos, y tras su estudio y análisis profundo, se constata una pérdida de la retribución para las empresas orujeras que tienen instalaciones de cogeneración eléctrica en muchos casos superior al 40%, lo que hace inviable la continuidad de este sector.
Ante esta grave situación que podrá dar lugar al cierre inminente de muchas empresas orujeras y por la repercusión que tendrá para un sector estratégico para España como es el aceite de oliva, así como los problemas medioambientales que supondrá la inexistencia de instalaciones para la recogida del orujo de aceituna procedente de las almazaras, ANEO (Asociación Nacional de Empresas de Aceite de Orujo de Oliva) ha celebrado una Asamblea General Extraordinaria en Córdoba en la que informará a sus asociados y se acordará la redacción de un documento de mínimos para la subsistencia del sector, el cual se dirigirá al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, así como al Ministerio de Agricultura y Medioambiente para su toma en consideración.
La aprobación definitiva en los términos actuales de la Orden Ministerial provocará a corto plazo graves perjuicios a las empresas orujeras con cogeneración, y a medio y largo plazo al conjunto del sector orujero por la caída del precio de la biomasa.
Además de todo esto, se tratará la problemática del sector por la aplicación del Real Decreto 815/2013 sobre la calidad de las emisiones a la atmósfera el próximo 1 de enero de 2015. La puesta en marcha de dicho Real Decreto provocará el más que seguro cierre de las empresas orujeras que utilizan la biomasa de orujillo como biocombustible.
La actividad de las orujeras es muy importante en Extremadura al tratarse de la tercera región en producción de aceite de oliva de España. Este año las previsiones apuntan a una campaña superior a las 55.000 toneladas de aceite, una de las más altas de la historia regional.
Foto: Planta de orujo con cogeneración eléctrica en Puente Genil (Córdoba)
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