Los ingresos fiscales generados por plantas fotovoltaicas en municipios españoles alcanzaron los 270 millones de euros en 2024
Los ingresos fiscales que reciben los ayuntamientos por distintos impuestos por la instalación de plantas fotovoltaicas en su municipio son uno de los argumentos de peso para facilitar su tramitación desde el punto de vista urbanístico y medioambiental.
Según los daros recogidos en el nuevo Informa Anual Fotovoltaico de la UNEF, “en el ámbito local, los ingresos generados por el sector en 2024 ascendieron a 270,4 M€, lo que supone un incremento del 13,1 % respecto a 2023 y del 11,6 % en comparación con 2022. Esta inyección de recursos refuerza la capacidad financiera de miles de municipios y, si es gestionada de forma eficiente por las administraciones locales, puede convertirse en un motor para promover un desarrollo territorial más sostenible, combatir la despoblación y generar riqueza en la España rural, mediante la mejora de infraestructuras y el fortalecimiento de los servicios públicos”.
Desde 2018, la aportación acumulada del sector a través de impuestos locales supera los 1.168 M€, un flujo constante que contribuye a fortalecer la economía de numerosos municipios, especialmente en zonas rurales. Esta inyección de ingresos ha favorecido el desarrollo económico local, ayudado a fijar población y dinamizado actividades complementarias, consolidando a la fotovoltaica como un motor para la revitalización territorial y la cohesión social.
En relación al empleo, el informe de la UNEF asegura que “tomando en cuenta toda la cadena de valor del sector, en 2024 el empleo total asociado al sector se situó en 146.764 puestos de trabajo, manteniendo los elevados niveles alcanzados en 2022 y 2023 tras el fuerte crecimiento de los años previos. El empleo directo se estabilizó en torno a las 35.105 personas, mientras que el empleo indirecto alcanzo 75.569 puestos, confirmándose como el segmento que mayor volumen de trabajadores concentra. Por su parte, el empleo inducido se situó en 36.090 personas, reflejando el efecto arrastre que la actividad fotovoltaica ejerce sobre otros sectores de la economía”.
Entre 2014 y 2018, el despliegue de nueva potencia fotovoltaica en España se mantuvo en niveles muy reducidos, con incrementos anuales testimoniales tanto en plantas en suelo como en autoconsumo. El punto de inflexión llegó en 2019, cuando el segmento de plantas en suelo instaló 4.002 MW en un solo año, multiplicando por casi 50 el ritmo de 2018 y elevando el acumulado nacional a 9.694 MW. Desde entonces, la tendencia de crecimiento ha sido sostenida, con especial protagonismo de las plantas en suelo, que en 2024 sumaron 6.039 MW adicionales y llevaron el acumulado total a 40.294 MW. Este avance ha consolidado a la fotovoltaica como la principal tecnología en potencia instalada del sistema eléctrico español.
Respecto a la contribución del sector fotovoltaico a la economía, la fotovoltaica ha tenido un impacto directo sobre el PIB (interno y externo) de 4.596 millones de euros en 2024, lo que es muy similar a la aportación de 2023. La huella económica total del sector, estimada como la agregación de la generación de PIB directo, indirecto e inducido tanto dentro como fuera de la economía nacional, alcanzó los 15.317 millones de euros en 2024, concluye el Informe de la UNEF.
