agrivoltaica
Segunda convocatoria de ayudas para proyectos que incentiven la agrivoltaica y fotovoltaica flotante a nivel nacional
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha publicado la segunda convocatoria de ayudas a proyectos innovadores de energías renovables y almacenamiento (RENOINN), que incluye la implantación de sistemas térmicos renovables y puede consultarse aquí. Este programa tiene como principal objetivo desplegar renovables que tienen un grado de innovación o valor añadido por su capacidad de integración tanto en el territorio como en los sectores productivos.
Esta nueva edición de RENOINN está dotada inicialmente con 202,5 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) para la ejecución de los fondos Next Generation EU, que permitirán incrementar la capacidad de potencia renovable y almacenamiento en España.
En esta segunda convocatoria de ayudas, gestionada por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se mantiene el carácter innovador de las actuaciones subvencionables y el valor añadido de integrar las energías renovables en el territorio y en distintos sectores productivos, al tiempo que se impulsa el autoconsumo colectivo con consumidores vulnerables y el despliegue de la bomba de calor para descarbonizar la climatización.
Se subvencionarán nuevamente proyectos enfocados a impulsar la innovación en energías renovables en las siguientes líneas de actuación:
A) Programa de incentivos 1: Proyectos innovadores de instalaciones agrivoltaicas con almacenamiento.
Subprograma 1.1: Agrivoltaica intercalada con el cultivo.
Subprograma 1.2: Agrivoltaica con estructura sobre el cultivo 2 m ≤ h ≤ 4 m.
Subprograma 1.3: Agrivoltaica con estructura sobre el cultivo h > 4 m.
B) Programa de incentivos 2: Proyectos innovadores de instalaciones fotovoltaicas flotantes en espacios artificiales con almacenamiento
C) Programa de incentivos 3: Proyectos innovadores de integración de renovables con almacenamiento en infraestructuras.
D) Programa de incentivos 4: Proyectos innovadores de autoconsumo colectivo con almacenamiento, con participación de consumidores vulnerables.
E) Programa de incentivos 5: Proyectos innovadores de instalaciones de bombas de calor renovables.
Entre los proyectos subvencionables destaca la agrivoltaica, donde se realiza un uso simultáneo del suelo compatibilizando la producción agrícola y fotovoltaica en el mismo espacio; una fórmula que está teniendo muy buena acogida en los últimos años. La tecnología agrivoltaica permite, entre otras ventajas, modular la radiación solar sobre el cultivo, evitando el exceso de radiación y disminuyendo los requerimientos de agua, especialmente importante en lugares que sufren escasez de lluvias.
También se darán ayudas a las instalaciones fotovoltaicas flotantes y a las instalaciones fotovoltaicas, eólicas e hidroeléctricas en infraestructuras; por ejemplo, en espacios muy antropizados, como pueden ser vertederos clausurados o antiguas explotaciones mineras.
Al mismo tiempo, se incluye en esta convocatoria el autoconsumo colectivo con participación de consumidores vulnerables. El despliegue masivo del autoconsumo en España de los últimos años no ha sido igual en instalaciones individuales que colectivas, suponiendo estas últimas un porcentaje muy bajo respecto a las primeras. Es por ello, y debido a la casuística de vivienda en España donde más del 70% de la población vive en edificios, que se considera primordial continuar con el impulso al desarrollo del autoconsumo colectivo.
Este programa permitirá seguir aumentando la potencia de autoconsumo en España, ayudando así a alcanzar los objetivos propuestos de 19 GW en 2030 en el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). La iniciativa que va en línea con lo recogido en el plan REPowerUE de la Unión Europea para poner fin a su dependencia de los combustibles fósiles, donde la energía solar juega un papel determinante.
Por último, también son subvencionables las instalaciones de bomba de calor; una tecnología que permite avanzar en la electrificación de los procesos térmicos con fuentes renovables. En la valoración de los proyectos se tendrán en cuenta criterios económicos, así como el grado de madurez de la propuesta y externalidades positivas de los proyectos.
Dado el carácter incentivador de las ayudas, solo se admitirán proyectos cuya ejecución no se haya iniciado con anterioridad a la solicitud de la ayuda y tendrán que respetar el principio de “no causar un daño significativo” al medioambiente (DNSH por sus siglas en inglés), que vincula a los fondos NextGenEU canalizados por el PRTR.
El plazo para la realización de las inversiones subvencionables y ejecución de las actuaciones se extenderá hasta el 30 de junio de 2030.
La línea de incentivos en la que se asignó más ayuda es la agrivoltaica con almacenamiento, con 77,1 millones de euros para 62 proyectos. Más de la mitad de estas ayudas se concedieron a proyectos en explotaciones agrarias dedicadas a cultivos arbóreos como olivar, viñedos y frutales, entre otros, en los que los paneles fotovoltaicos se sitúan sobre estructuras a más de cuatro metros de altura.
Un estudio analiza el potencial de la agrivoltaica en el sector agrario español
Cajamar ha presentado, a través de su Plataforma Tierra, la publicación ‘La estrategia para la transición energética’, una nueva monografía de la colección de estudios Mediterráneo Económico, en la que 18 especialistas abordan uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la sociedad, en una obra coordinada por el director de la Cátedra bp para una Neutralidad Climática Sostenible de la Universidad Pontificia Comillas, Pedro Linares.
La presentación, celebrada en el Espacio de Investigación y Transferencia de la Universidad Pontificia Comillas en Madrid, ha corrido a cargo del presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde; el director de Sostenibilidad y Desarrollo Agroalimentario de Grupo Cajamar y director de la colección Mediterráneo Económico, Roberto García Torrente; y el propio coordinador de la obra, Pedro Linares. La transición energética es una transformación profunda que afecta a toda la economía y, de manera muy directa, al sector agroalimentario.
Este sector es altamente dependiente de la energía, pero además está directamente expuesto a las consecuencias del cambio climático. Avanzar hacia un sistema energético más limpio, eficiente y descentralizado debe ser una oportunidad para el campo de cara a reducir costes, aumentar su resiliencia y contribuir a los objetivos climáticos.
El número 39 de la colección Mediterráneo Económico aborda con profundidad y rigor este proceso. En particular, el sector agroalimentario debe prestar atención a tres cuestiones clave: la evolución de los costes energéticos, la posibilidad de generar su propia energía (mediante autoconsumo o comunidades energéticas) y el papel creciente del medio rural en la generación de energías renovables. Todo ello en un contexto de electrificación progresiva de procesos y de mayor demanda de energías limpias por parte de los consumidores y las cadenas de valor.
Una de las secciones de mayor interés dentro de la obra para el mundo rural es la dedicada a la agrivoltaica, una solución que permite compatibilizar la producción agrícola con la generación de energía solar fotovoltaica en una misma superficie.
Frente a la ocupación de suelo fértil por grandes plantas solares, la agrivoltaica plantea un modelo más integrador, donde ambos usos se benefician mutuamente.
Los artículos de Marta Varo-Martínez y Luis Manuel Fernández de Ahumada, así como el de Rafael López Luque y José Cristóbal Ramírez Faz, profundizan en esta tecnología y sus distintas configuraciones: desde paneles elevados hasta invernaderos fotovoltaicos. Se abordan aspectos como el rendimiento agrícola y energético, la aceptación social, las barreras normativas y las posibilidades de financiación. Aunque su implantación en España es aún limitada, los autores coinciden en que existen condiciones propicias para su expansión, especialmente si se apoya mediante experiencias piloto y marcos legales claros.
En definitiva, esta publicación de Cajamar ofrece claves relevantes para que el sector agroalimentario pueda participar de forma activa y ventajosa en la transición energética, transformando los retos actuales en oportunidades reales de desarrollo sostenible.
En este sentido, resulta estratégico que agricultores, cooperativas y empresas del sector comprendan los mecanismos del nuevo sistema energético y las oportunidades de inversión, eficiencia o innovación que pueden derivarse de él.

