Técnicos de Red Eléctrica muestran en Extremadura los protocolos a seguir en caso de incendios de líneas eléctricas, que suman 3.220 Km en la región
Las abundantes lluvias caídas desde finales de febrero y durante casi todo el mes de marzo auguran una primavera y un verano con una carga abundante de vegetación en el campo. Una buena noticia para el sector agrario y forestal pero que también tiene su otra cara: el peligro de mayores incendios en verano. Las redes y tendidos eléctricos así como las subestaciones eléctricas figuran entre las infraestructuras más sensibles para este tipo de incendios y que más daño puede hacer.
Técnicos de Red Eléctrica expertos en gestión de líneas y extinción de incendios han participado en la II Mesa del Fuego de Extremadura que, organizada por la administración autonómica, ha reunido a expertos y gestores en este ámbito procedentes de Andalucía, Castilla y León, Cataluña, Extremadura y Galicia para analizar y poner en común las mejores técnicas para prevenir y gestionar los incendios forestales. El objetivo de la actividad, organizada por la Junta de Extremadura, es debatir e intercambiar experiencias, así como fomentar la colaboración entre los distintos organismos y profesionales del sector.
Durante la jornada, los técnicos han compartido con los participantes su metodología y protocolos así como la tecnología que aplica Red Eléctrica para prevenir los incendios forestales; para maximizar la gestión y facilitar la colaboración con las administraciones públicas cuando se produce un fuego que pueda acercarse o llegar a afectar a las 22 subestaciones y los 3.220 kilómetros de líneas eléctricas de 220 y 400 kV que garantizan la seguridad de suministro y el transporte de electricidad en Extremadura.
La colaboración en materia de incendios forestales entre Red Eléctrica y la Junta de Extremadura viene de largo y en 2024 se renovó hasta 2028 el convenio de colaboración conjunta. El acuerdo se concreta en la prevención en las proximidades de líneas eléctricas y en acciones de difusión y prevención mediante el establecimiento de la coordinación y la metodología para la realización de actuaciones de prevención de incendios forestales, incluyendo tratamientos de vegetación bajo líneas; así como la definición de protocolos de actuación o coordinación en situaciones de extinción.
