Fernando Mena (ARESEX): “En España en el primer semestre del 2023 sólo 4,7 de cada 100 coches eran eléctricos puros”
Entrevista con
Fernando Mena
Presidente de ARESEX (Asociación Regional de Empresarios de EE. SS. de Extremadura)
El año 2022 y los primeros meses del 2023 han sido muy complejos para el mercado de carburantes por el escenario mundial tras la guerra de Ucrania ¿Cómo se ha comportado el mercado extremeño en esta coyuntura a nivel de consumo?
2022 fue un año difícil para el sector de las estaciones de servicio por las grandes subidas de los precios de los carburantes debido a la guerra de Ucrania, que disminuían la demanda, y por la introducción del descuento de 20 céntimos, en virtud del cual los empresarios tuvieron que ir adelantando el dinero que no les era devuelto hasta mediados/finales del mes siguiente. Eso sin contar lo tedioso de los trámites y requerimientos de información por parte de la Administración para poder recibir ese dinero. La mayoría de nuestros asociados son pymes y autónomos sin gran capacidad financiera para hacer frente a estos adelantos, por lo que ha habido meses en que lo han pasado francamente mal.
En este 2023, sobre todo en los últimos meses, ha habido bajadas del precio de carburantes llegando casi a estar al mismo precio que antes de la guerra, lo que es una buena noticia tanto para el consumidor como para las estaciones de servicio que ven aumentada la demanda de estos productos.
En cuanto a tipo de combustibles, ¿la menor venta de coches diesel se está notando ya de forma directa en las ventas del mismo o aún quedan muchos diesel en la región por el tipo de parque móvil existentes con más años de antigüedad?.
Prácticamente la mitad de los conductores que vienen a repostar diariamente a las estaciones de servicio lo hacen en coches de gasolina y la otra mitad en coches diésel, siendo los coches diésel todavía ligeramente superior a los de gasolina. Si bien es verdad que hace unos años, la gran mayoría de los coches que pasaban por las estaciones de servicio eran diésel. Eso en cuanto a los vehículos. Si nos fijamos en el consumo y tomamos como referencia la totalidad del territorio nacional, la Corporación de Reservas Estratégicas (Cores) muestra en sus estadísticas que de cada 100 litros de combustible de automoción vendidos en España, 75 son gasóleo A y 25 gasolinas. Tenemos un parque muy dieselizado y muy envejecido, por lo que si de verdad se quiere reducir las emisiones lo primero que debería hacerse sería poner en marcha un Plan Renove sin discriminar por tecnología de propulsión.
Por vuestra experiencia, ¿se ha notado el avance del coche eléctrico (puro e híbrido enchufable) en el mercado extremeño o aún su presencia es muy limitada?
Ha habido un ligero aumento de las matriculaciones de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en nuestra región en los últimos meses, pero aún es muy minoritaria la extensión de este tipo de coches. De hecho, a fecha 31 de diciembre de 2022, en Extremadura había 1 coche eléctrico de batería (BEV) por cada 1.000 vehículos con motor de combustión interna. Son datos oficiales de la DGT.
La realidad es la que es: si eliminamos de la ecuación los híbridos, tanto los enchufables como los que no lo son, nos encontramos con que de los vehículos matriculados en España en el primer semestre, sólo 4,7 de cada 100 eran coches eléctricos puros (BEV). Aunque en la primera mitad de 2023 se vendieron 23.895 coches eléctricos, las ventas de diésel ascendieron a 67.393 unidades. ¡Casi el triple!
Es cierto que Extremadura se sitúa algo por encima de ese porcentaje (6,8%), pero también es verdad que parte de un nivel mucho más bajo. Según un informe elaborado por la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), a la que pertenece Aresex, la tasa de penetración del vehículo eléctrico en el parque automovilístico de nuestra región es la más baja de toda España si exceptuamos a Ceuta y Melilla.
Desde la perspectiva de las gasolineras, es anecdótico el número de vehículos que vienen a recargar al poste eléctrico, no podemos hablar ni siquiera de recargas diarias, tendríamos que contabilizar recargas semanales.
De hecho, la propia Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) ha revelado que la tasa de uso de las infraestructuras de recarga para el vehículo eléctrico de uso público se sitúa en el 4,2%. Siete de cada diez gasolineras están en manos de pequeñas empresas o autónomos, es decir, que se obliga a una pyme a realizar una inversión de decenas de miles de euros para que luego ese activo se utilice el 4% del tiempo que está disponible.
¿Cuáles son los principales problemas y desafíos a los que se enfrenta la red de estaciones de servicio en la región? ¿Qué le pedirían a la nueva administración regional?
La excesiva burocracia y los plazos en trámites administrativos a nivel local y autonómico, hacen que se retrase una media de 8 meses a un año la puesta en funcionamiento de un punto de recarga eléctrico incluso después de su instalación.
Además, según el estudio de CEEES que mencionaba anteriormente, esta instalación no es rentable para la estación de servicio ni siquiera once años después de su puesta en funcionamiento.
Digámoslo así, se hace un esfuerzo desde las estaciones de servicio por instalar puntos de recarga para dar todo tipo de servicio a nuestros clientes y para cumplir con la normativa, más que por hacer negocio, ya que cómo hemos visto estas infraestructuras están muy lejos de ser rentables para las pymes del sector.
